CULTURA
- Por: Santino Rossetto y Agustín Varela 4° IMVA – Mia Benito y Francisco Arrutti 4° IENM.
Hipnótica, el dúo integrado por Hernán Ortiz y Nahuel Barbero, nació ante el amor de dos amigos por la música. De esta manera, surgió un proyecto que, con el tiempo, ha evolucionado hasta establecerse en la escena pop argentina. Con la influencia de referentes como Gustavo Cerati, la banda se ha propuesto explorar diferentes matices, sin perder su esencia, siempre moviéndose entre lo electrónico, el rock con hasta toques de folklore.
Igualmente, para Ortiz -quien vivió un tiempo en Sierras Chicas- la dupla se identifica con el pop y también encuentra afinidad con el indie, principalmente en la independencia y autogestión que los caracteriza. Sin embargo, no se encasillan en etiquetas rígidas, sino que prefieren mantener una búsqueda constante para evitar estancarse, dejando que la evolución de su música hable por sí misma.

La banda, que actualmente se encuentra en Buenos Aires, hoy cuenta con un equipo de trabajo y una estructura sólida en la capital, lo que le ha permitido agilizar su presencia en una industria que aún concentra gran parte de su actividad en la ciudad. Aunque la virtualidad ha democratizado el acceso, Ortiz admitió que “tener una ‘media pata’ en Buenos Aires ha sido clave para aprovechar nuevas oportunidades y proyectar crecimiento en el circuito musical nacional”.
En octubre, lanzaron su último disco homónimo, Hipnótica, que vuelve a sus raíces con ocho canciones. Fue grabado en un estudio con músicos experimentados y con la producción de Mati Cella, quien ha trabajado con importantes nombres del ámbito musical. Al respecto, Ortiz explicó: “este trabajo es una propuesta orgánica y genuina, alejada de la tecnología digital, que busca conectar con el oyente a través de canciones ‘directas al corazón’”.


El Milenio: ¿Qué temática prefieren abordar en su propuesta o qué mensaje buscan transmitir a través de su música?
Hernán Ortiz: Creo que hay una cosa en las letras y en toda la búsqueda de alguna manera estética, que debe tener coherencia, no sólo con lo que se escucha, sino también con lo que se ve, es decir, desde el material audiovisual, hasta en las presentaciones.
Es una manera de cantar experiencias que vamos teniendo en la vida. Tratamos de ser sinceros con contar lo que nos pasa, no siempre es autorreferencial pero sí de nuestro entorno, de gente que conocemos, de algo que escuchamos. No hay un tema o una cosa muy particular, sino que siento que hay algo de las experiencias de la vida, de cómo nos atraviesan y nosotros debemos tratar de bajar un mensaje sobre eso.
Por ejemplo, tenemos una canción que se llama «Fluir», que es de las más escuchadas y habla un poco de eso, de los momentos donde uno no sabe bien para dónde ir y de dejarse llevar por las situaciones. También tenemos cosas de separaciones amorosas, y de repente, esa experiencia baja de alguna manera a una letra, ahí tratamos de inspirarnos y escribir, pero no es que hay un mensaje específico, simplemente lo que nos pasa como personas tratamos de bajarlo a las canciones.
EM: ¿Tienen una marca con la que quieran posicionarse en el trabajo estético, en la que digan «esto es muy Hipnótica»?
HO: Definitivamente sí. Una carrera artística no es como un molde de decir «esto es lo que somos» porque va cambiando disco a disco, uno va creciendo. Por ejemplo, ahora no usamos la misma ropa que usábamos hace 15 años, todo el tiempo vas evolucionando dentro de las carreras artísticas, pero nosotros estamos muy atentos a cómo nos mostramos, a cómo se ve el show, a la portada de nuestros discos, los videoclips, estamos muy al pendiente porque es una parte complementaria de lo que hacemos musicalmente.
Una especie de característica que siento que tenemos, que es la diferencia entre todos los artistas que existen, es esto de que cantamos mucho a dos voces y se da una cosa en la unión de las dos voces, el no entender quién está cantando. A esto nosotros le llamamos «la voz hipnótica» que es como ni uno ni el otro, sino como una cosa al medio y a lo largo del tiempo entendimos que ese recurso es algo que tenemos que sostener y apoyarnos ahí, porque es como nuestro distintivo.


EM: ¿Qué aspectos de la industria musical creen que se necesitan transformar para apoyar a los artistas independientes?
HO: No es lineal y va cambiando todo el tiempo. Ahora de repente uno con sus redes sociales y en su casa, si es hábil, puede posicionarse sin necesidad de la industria, que aparece cuando está el kiosco armado, por decirlo de alguna manera. En nuestro caso la industria, hoy en día, es necesaria porque somos como un proyecto que viene de otra era en la que las discográficas tenían un peso importante, la radio tenía un peso muy importante y la televisión también. Hoy en día ya eso no existe más, todo ocurre a través de internet. La televisión perdió ante el streaming, la radio también. Siento que hoy en día un pibe que tiene un proyecto musical, si más o menos le va bien en redes sociales, puede saltar a estos lugares como a Luzu o a Olga, sin necesidad de tener industria musical de por medio, eso puede venir después; en nuestro caso nosotros no podíamos entrar a la radio, había un intermediario que hacía que eso ocurra de alguna forma.
EM: ¿Qué legado les gustaría dejar como banda?
HO: Dejar un legado sería un montón y eso lo ha dejado Atahualpa Yupanqui o gente realmente muy relevante. Creo que estamos lejos de eso. Aún así hay algo que ocurre, que siento que es muy lindo y me pasó un fin de semana que fui a tocar a Córdoba. Hay muchos grupos nuevos que son más chicos que nosotros, que están arrancando en sus proyectos y te expresan su amor y su gratitud porque de alguna manera inspiraste lo que están haciendo o motivaste a que ellos se manden.
Siento que eso es lo más groso a lo que se pueda aspirar. Hacer una canción y que del otro lado alguien la escuche es un 100, después que alguien la escuche y le pase algo es un 1000, pero encima, motivar a que encare un proyecto, que agarre el carro, que tenga que cantar, lo que sea, me parece impresionante y ya con eso me siento muy satisfecho, siento que se recontra logró la misión de alguna manera.
También siento que un logro importante es que hayan pasado 15 años y que podamos seguir haciendo esto que nos gusta, poder todo el tiempo seguir levantando nuestra propia vara del siguiente disco, tratar de hacer mejores canciones, ir a grabar a un lugar de mejor nivel, con un mejor productor, no pensando en ambiciones materiales, sino de alguna manera, tratar de mejorarse a uno mismo haciendo lo que sabe hacer y punto.

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