Sociedad
Por: Camilo Roldán y Alma Antoun 4º IENM – Bautista Ferrer y Elián Lanfranco 4º IMVA.
A finales de julio de este año, la Municipalidad de Jesús María presentó un proyecto de ley para prohibir el acceso a sitios de apuestas en línea. La medida, en principio, regirá en las redes de internet dependientes del municipio, como plazas, polideportivos y todos los sitios donde lleguen estas.

“Conozco casos en los que familias tuvieron que vender propiedades para saldar deudas de juego”, comentó el intendente Federico Zárate a diferentes medios de prensa. Este posicionamiento, de una de las ciudades más importantes del corredor serrano, se suma a los intensos debates que actualmente se están llevando a cabo en diferentes puntos de la provincia y el país, debido a que diversas estadísticas demuestran que estos sitios no tienen una correcta regulación y permiten el acceso de menores de edad.
Asimismo, en los últimos años, comenzaron a aparecer aplicaciones y páginas web que aseguran que “invertir es fácil” y que “con un par de clics ya estás operando en la bolsa e incrementando tu capital”, cuando la realidad nunca es tan paradisíaca como suena.
“Lo peor que te puede pasar en estos sitios es que ganes a la primera”, sostiene el Profesor y Especialista en Análisis Técnico de Mercados Financieros y Commodities, Rubén Jorge Ullúa. Y añade: “Automáticamente te genera la sensación de que es fácil y que podés dejar todo para dedicarte a esto”.
Según su apreciación, es importante entender que, si bien la idea de ganar dinero de forma virtual es tentadora, la verdad es que hay mucho que aprender antes de adentrarse en el complicado mundo de las finanzas o de los juegos de azar virtuales.
Para empezar, es importante considerar que una cosa es el simple azar que ofrecen las páginas de apuestas y otra, muy distinta, es tratar de ingresar en el mundo de las finanzas, donde todo se basa en estudios y probabilidades.
“En la medida en que vayamos aprendiendo esta diferencia, las personas van a ver que en los mercados financieros nos movemos con probabilidades y no con certezas”, explica el especialista, añadiendo tajantemente que “nadie puede saber realmente qué va a pasar en el futuro”.
El Milenio: En principio, ¿Qué hace un analista de mercado?
Rubén Ullúa: Cuando uno tiene que tomar decisiones de inversión en los mercados, es necesario buscar disparadores que lo lleven a ciertas conclusiones. Generalmente, aquellos que invierten en los mercados financieros buscan una rentabilidad; por ejemplo, que su dinero no se deprecie con la inflación.
En este sentido, los mercados financieros permiten encontrar opciones de inversión que, de alguna manera, no terminen devaluando tu capital en comparación con la inflación. Algunas de estas opciones pueden ser bonos, acciones, fondos de inversión, criptomonedas, etcétera.
Entonces, un analista de mercados analiza estos activos o, mejor dicho, estudia la posibilidad de rendimiento que puedan tener. De esta manera, puede sugerir o guiar al inversor sobre cuáles son las mejores opciones para lograr esa rentabilidad.
EM: ¿Cambió mucho el mercado con la irrupción de las criptomonedas?
RU: El mercado de criptomonedas surgió como un nuevo mercado que no está regulado. En sus inicios, era el “bicho raro” dentro de lo que eran los activos financieros. De alguna forma, podemos decir que es un mercado que emerge desde una revelación del sistema contra sí mismo.
Me explico: después de la crisis financiera de 2008, apareció un efecto de especulación muy grande que afectó mucho a los bancos. La gente empezó a desconfiar de ellos y a buscar alternativas. ‘No confío en los bancos porque al final hacen con mi dinero lo que quieren’ era una frase que se escuchaba bastante. Hoy te puedo asegurar que, si bien las criptomonedas siguen sin estar totalmente reguladas, son un instrumento financiero más.
Hoy, los mismos bancos operan criptomonedas.La falta de regulación tiene sus pros y sus contras, pero al fin y al cabo no deja de ser un activo más ¿Por qué funciona? Porque la gente lo acepta. Cuando hay oferentes y demandantes, automáticamente existe el mercado. Entonces, si existe el mercado, se acepta. Después, podemos encontrar un montón de aspectos poco claros en el camino.

EM: ¿Cuáles son los mayores retos de ser un analista de finanzas?
RU: La gente por ahí cree que vos vas a saber lo que va a pasar en el futuro y en realidad no, no somos adivinos. Muchas veces se escucha en las redes sociales hablar de los famosos “gurús de mercado” y en realidad eso no existe.
No existen por algo muy sencillo: no existen modelos de análisis que nos den certeza de lo que va a ocurrir en un futuro. No existe la futurología en el mundo de las finanzas.
Lo único que puede existir son modelos que nos pueden dar un grado de probabilidad de que tal cosa ocurra ¿Puede subir el dólar? Y si se dan ciertas condiciones seguidas es muy probable que sí, pero no deja de ser eso, una probabilidad.
Es entonces cuando falla esa probabilidad que la gente se desespera o decepciona, porque no está acostumbrada a entender que nada puede ser 100% seguro.
EM: ¿Cuál considerás que es la opción más recomendable para un inversor amateur?
RU: En realidad, más que la inversión, lo que uno tiene que tener en cuenta es lo siguiente: Todos los activos financieros que existen tienen un riesgo involucrado, por lo que dependerá mucho del perfil de la persona el nivel de riesgo que quiera asumir.
Las criptomonedas generalmente se asocian a un perfil de alto riesgo, porque la variación de su precio es muy fuerte. Por ejemplo, podés encontrarte con días en los que suben un 15% o 20% y decidís invertir todos tus ahorros, pero al día siguiente caen un 30%.
Tal vez esta lección te sirva para darte cuenta de que no sos una persona que pueda soportar ese tipo de variaciones constantes, lo cual te obligaría a pasar a activos financieros de menor riesgo.
Por lo general, la mayoría de la gente es más conservadora. Lo que busca es ganarle a la inflación o generar una rentabilidad superior a la inflación.
En ese sentido, el mercado de bonos es el que más capta ese tipo de flujo; incluso las empresas tienen capacidad para colocar dinero en bonos. Un bono es una deuda emitida básicamente por el Estado o por una empresa.
¿Cómo hace el Estado para recaudar más allá de los impuestos? Emite deuda con la promesa de pagar una tasa de interés en un tiempo determinado. Entonces, lo que busca el inversor es que el emisor de esa deuda pague y pague la tasa de interés prometida.
El común de los argentinos que no invierte en dólares opta por el plazo fijo. Es decir, yo le doy el dinero al banco para que me pague una tasa de interés. Esta también es una opción muy conservadora, siempre y cuando el banco cumpla con su obligación.

Descubre más desde El Milenio
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

MÁS NOTICIAS
Periódico El milenio 322: Frecuencia territorial
Hospital de Unquillo: jornada especial por el Día de Acción por la Salud de las Mujeres
Mendiolaza: Gaia, producción en sinergia con la tierra
Nada del Otro Mundo: una red federal desde Sierras Chicas
Río Ceballos: En búsqueda de “Más Vida Real” y menos pantallas
Futuros Posibles: redes, formación y comunidad para emprender
Un mensaje, muchas voces: “siempre hay alguien atento a la demanda del otro”
Cimientos que crecen: El presente del Nivel Primario
Un recorrido por el presente: El Nivel Inicial hoy