Cultura
Por: Simón Canziani Gigena 6° IMVA.
Mariana Caballero Said encontró en el teatro una vocación a los 12 años, cuando comenzó a tomar clases. Más tarde, con la clara convicción de que este era su camino, decidió dejar su Salta natal para continuar su formación académica en torno a su pasión en la Universidad Nacional de Córdoba.
“Primero me formé como actriz, después empecé a dar clases por una cuestión de necesidad económica y me fascinó. Disfruto mucho de la docencia, algo que fui aprendiendo en el hacer y en la experiencia de casi 20 años”, comenta la actual vecina de Unquillo.
Si bien trabajó en algunas instituciones educativas, la labor de manera independiente ha sido el lugar predilecto para la artista. Amarai, como se llama su escuela de teatro, nació como un proyecto de formación itinerante y, posteriormente echó raíces en Lomas de Zupay, un barrio de Unquillo.
Además, casi sin querer, Caballero Said se transformó en la directora de la obra “Oscar Salvaje” del dramaturgo y vecino Ricardo Ryser. Se trata de una producción cien por ciento local que no ha parado de sumar funciones en diferentes salas de Sierras Chicas y Córdoba Capital.
“Nació con el objetivo de crear un colectivo de teatristas de la zona que pudieran producir desde aquí. Fue un proceso creativo difícil, que estuvo atravesado por la pandemia pero con el que hoy nos sentimos muy felices de continuar haciendo”, comparte su directora.
Finalmente, agrega: “Algo que me gusta del teatro es que es muy amplio, es un arte en el que difícilmente alguien pueda aburrirse, porque hay muchísimas cosas para hacer, se puede escribir, dirigir, actuar, dar clases”.

El Milenio: ¿Cómo y cuándo surge la idea de armar esta escuela?
Mariana Caballero Said: Todo comenzó allá por el 2012 cuando llegué a Mendiolaza y empecé a dar talleres en distintos lugares de la zona. Hasta que un día decidí darle identidad a eso que hacía en base a mi mirada y forma de trabajar, fuera cual fuera el espacio. Así nació Amarai, una escuela itinerante con sello personal. Más tarde, en plena pandemia, me mudé a Unquillo donde surgió la oportunidad de construir, en el mismo terreno, al lado de mi casa, un espacio en el cual asentar la escuela. Me gustó la idea de poder trabajar en el lugar y con la comunidad donde vivo. Si bien Sierras Chicas es amplia y la gente circula, poder tener una base, una sede es muy importante.
EM: ¿Qué significa “Amarai”?
MCS: Amarai es un seudónimo que me decían mis amigas de la adolescencia, jugando un poco con las letras de mi nombre, sin saber lo que significaba. Cuando tuve que pensar en el nombre del proyecto fue el primero que salió. Investigando encontré que deriva del portugués “amarar”, algo así como “sumergirse en el agua” o “posarse en el agua”. Me encantó el simbolismo porque para mí, justamente el agua representa el mundo creativo, por eso el logo es un barquito de papel que tiene esta cuestión lúdica de posarse en el agua y lo efímero del teatro. Un juego de palabras e imágenes poéticas.
EM: ¿Cómo están organizados los grupos y dónde se dictan las clases?
MCS: Los grupos están divididos por edades: un grupo de niños y niñas a partir de los 7 años, otro de preadolescentes, uno para adolescentes y por último el de jóvenes y adultos. Las clases son semanales y de carácter anual, arrancando en febrero/marzo hasta diciembre con las muestras finales. También están los talleres intensivos, como el Cine y Actuación Frente a Cámara, que es puntualmente para adolescentes y jóvenes. Es una capacitación que damos con Marina Rubino, cineasta y vecina, que funciona en la Casa de la Cultura de Unquillo, al igual que el grupo de teatro regular de adolescentes.
Respecto a los grupos de niños y el de adultos, ambos se dictan en el espacio de Amarai. En cuanto al de preadolescentes, las clases tienen lugar en Uqbar Multiespacio (Av. San Martín 1613, Unquillo). La duración de cada encuentro es de una hora y media aproximadamente, y los Intensivos que damos una vez por mes, tres horas. Por último, otra de las propuestas que ofrecemos desde la escuela, es el taller intensivo de Tarot y Teatro, que se dicta en Amarai.
EM: ¿Cuáles considerás que son los beneficios que aporta la práctica teatral?
MCS: Las ventajas del teatro para el desarrollo personal son muchas, hay cuestiones a nivel individual y también grupal. Se trabaja la empatía, la escucha, el respeto por el otro, el compañerismo y el trabajo en equipo. Considero que son muchos los aprendizajes humanos sumamente enriquecedores como, por ejemplo, romper con las vergüenzas e inhibir la preocupación del qué dirán. Nos ayuda también a animarnos a hacer cosas, a expresarnos con nuestro cuerpo, con nuestra voz, tanto emociones como pensamientos, ideas y también a despertar la imaginación y la creatividad.


EM: ¿Cómo resultó la experiencia de grabar las voces para la serie televisiva infantil “Soñadores” que se emite por Pakapaka?
MCS: Fue una experiencia muy hermosa y enriquecedora para todos y todas las que participamos del proyecto. Lo hicimos el ante año pasado (2022) con el grupo de preadolescentes porque justamente, el equipo de animación local, El Birque, que son quienes crearon la serie, querían que las voces fueran de niños de entre 10 y 12 años. Se trabajó fuertemente en la expresión de las voces y sonidos de los personajes porque son dibujos animados, lo que resultó súper divertido ya que fue una dinámica más lúdica. En mi caso, mi rol fue la dirección de actores de esos niños y niñas que participaron. Se grabó en el estudio de Rodrigo Carazo (reconocido músico y vecino de las Sierras Chicas).
EM: El año pasado se realizó el primer encuentro de teatro de adolescentes en Sierras Chicas, de la cual participaron como organizadores, ¿Cuál fue el resultado? ¿Se repetirá?
MCS: El objetivo de Aquelarre Teatral, como se lo denominó al evento, es justamente que sea un encuentro de adolescentes de la zona que les gusta hacer teatro, para que puedan compartir talleres, actividades y después queden en contacto. El año pasado fue la primera experiencia y se logró cumplir con eso, fue hermoso. Participaron 60 adolescentes de toda Sierras Chicas y quedaron en comunicación mediante un grupo de WhatsApp propio, a partir del cual pudieron concretar una experiencia audiovisual con otros jóvenes que vinieron de Buenos Aires. Este año el encuentro se realizará el 28 de septiembre y tendrá lugar en Agua de Oro, ya que la idea es que vaya rotando por diferentes localidades edición tras edición. Pronto compartiremos más información al respecto para que quienes deseen participar y puedan inscribirse.
EM: ¿Qué pensás de la comunidad teatral sierrachiquense?
MC: Hay un potencial enorme, con actores, actrices, directores, docentes, escenógrafos, vestuaristas, iluminadores, realmente hay muchísima gente involucrada. Algunos nos conocemos, hemos intentado hacer algunos grupos colectivos, grupos de mujeres teatristas también. Sin embargo, considero que falta todavía trabajar en una red que nos permita conocernos y potenciar la producción a nivel local. También hacen falta más salas de teatro en la zona. Es muy grande la población y muy grande la cantidad de gente haciendo teatro.

Descubre más desde El Milenio
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

MÁS NOTICIAS
Unquillo: un retiro entre mujeres para conectar con la intuición, el cuerpo y la naturaleza
Justicia Animal en Córdoba: crean una aplicación para denunciar casos de maltrato
Unquillo: invitan a la presentación del libro “La indicación de la luz” de Leticia Martínez
Este fin de semana se suspende la fecha de la Liga Regional Colón
Se realizará un taller de prevención contra el maltrato y abuso sexual en Villa Allende
Villa Cerro Azul: la Comuna acompaña a las familias del pueblo para atravesar el invierno
Mendiolaza: realizarán un taller sobre paisajismo con aves y biodiversidad
Realizarán una jornada de relevamiento comunitario de vertientes del río Chavascate
El Cosquilleo: El latido del teatro independiente en Río Ceballos