Cultura
Por: Jazmín Bulgheroni y Bautista Varela 4° IENM – Salvador Soirefman y Pedro Liesenfeld 4° IMVA.
Algo especial tiene Unquillo, que de sus calles y moradas salieron grandes y reconocidos artistas. Asimismo, afortunadamente no se queda solo en ser cuna o semillero, sino que también tiene ese encanto mágico que invita a otros artistas a radicarse y continuar trabajando en aquello que más les apasiona, sea por medio del pincel, el cincel o la pluma.
Ejemplos sobran, pero uno de los más recientes es el del escritor y periodista Luis Roberto López, quien, desde esta pequeña parte del mundo, dio forma a su primera novela histórica: “El Fuego de los Santos”.
Se trata de una novela que fue presentada a principios de junio de este año en la Biblioteca Popular Tere Andruetto y que cuenta la historia de un inmigrante europeo que llega a la Argentina a mediados del siglo XX, en medio de los caóticos vaivenes políticos y sociales que aquejaban al país por esos años.
El evento contó con una amplia concurrencia de vecinos y lectores, destacándose la presencia del Director de Ediciones del Callejón, Ricardo Di Mario. Por otro lado, el acompañamiento musical contó temas Sefardi (canciones creadas por judíos españoles exiliados de sus tierras), muy apropiado por la temática de la obra literaria.
Según comentó Luis Roberto a este medio, este primer trabajo literario tuvo un interesante proceso creativo que lo llevó a estudiar e investigar sobre muchos datos históricos de aquella época, no solo para documentarse sino para comprender el sentir de los personajes ante las situaciones que les tocaba vivir.
“El mayor desafío fue enhebrar, es decir, hacer coordinar históricamente en el tiempo todo lo que iba sucediendo. No todo está en Google”, comentó el escritor. Igualmente, además de esta obra, su trayectoria literaria está marcada por varios galardones obtenidos con otros trabajos escritos.
Entre estos se destacan los primeros premios como recitador gauchesco y una mención especial para la provincia de Santa Cruz del Premio Federal de Cultura, organizado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) por su obra «Romance de Juan Carretero».
En 2018, fue nuevamente reconocido al ganar el Primer Premio del Concurso de Teatro Radiofónico organizado por la Universidad Nacional de Córdoba, en conmemoración del Centenario de la Reforma Universitaria, con la obra «Los Invisibles del Manifiesto».
Además, se desempeñó en diversos medios de prensa escrita y radio, siendo director de LRA20 Radio Nacional Las Lomitas en Formosa, Jefe de Redacción del ex Diario La Voz de Santa Cruz y redactor en los diarios Tiempo Sur y La Opinión Austral, ambos en la provincia de Santa Cruz. En Córdoba, trabajó en FM Cordial y en la desaparecida Agencia Córdoba Noticias, donde se desempeñó como coordinador de informativos.

El Milenio: ¿Cómo fue el proceso creativo de este último trabajo?
Luis Roberto López: Comenzó con una idea a la cual fui indagando e investigando hasta terminar de darle forma. Existen muchísimos recursos literarios pero yo no me considero un teórico ni tampoco estudié literatura, soy un autodidacta que le gusta leer. Así que me basé en todos los libros que iba leyendo y datos que iba averiguando.
“¿En qué se viajaba de Buenos Aires a Córdoba en 1910?”, son preguntas que me hacía y al instante me ponía a investigar. Como no todo está en Google, para escribir la novela me puse en la tarea de conversar con descendientes, de leer documentos de la época y así ir armando la historia que quería contar.
Sin darse cuenta, uno va imaginando posibles diálogos, posibles escenas y cosas que van ocurriendo, entonces todo eso lo vas uniendo y dando forma a la historia.
EM: ¿Existe algún mensaje o idea que busques transmitir con esta novela?
LRL: Mi objetivo fue homenajear, en la figura de Manuel Pérez (el protagonista de la historia), a todos los inmigrantes. Mi segundo propósito es hacer que los lectores reflexionen sobre sus abuelos o incluso sobre sus padres ¿Qué hubieran hecho ellos si estuvieran en esa misma situación?
En síntesis, puedo afirmar que se trata de un homenaje a la memoria de nuestros ancestros. A la memoria que siempre recurrimos -o vamos a recurrir- cuando tenemos algún problema. Los inmigrantes, independientemente si consideramos que hicieron en algún momento bien o mal, terminaron forjando su propia historia de vida a base de su propio esfuerzo personal.

EM: ¿Te sirvió algo de tu formación periodística para elaborar este libro?
LRL: Si bien no es un texto periodístico, tengo muy aprendido dentro de mí las reglas básicas y la estructura de una noticia (Qué, Cuándo, Dónde, Quién, Por qué) y eso puede notarse en algunas partes de la narración: “Manuel Pérez miró el mar azul, mientras que a sus espaldas se encontraba una fría pero bulliciosa ciudad”. Es una estructura de relato que la tengo muy metida dentro de mí, tanto que si me cortás no sale sangre, sale tinta (risas).
EM : ¿Tenés algún referente que te motivó a dedicarte a la escritura?
LRL: A lo largo de mi vida tuve tres grandes referentes que motivaron mi pasión por la escritura. Una fue mi mamá, quien me enseñó a leer y escribir. Como desde los 14 años vivíamos separados, nos comunicábamos por cartas, y eso ayudó mucho en mi redacción.

Como en esa época no existía el WhatsApp, ni los correctores automáticos, me acuerdo que en los márgenes de la hoja, solía anotar pequeñas correcciones o recomendaciones para que ella mejorara su redacción.
Después está el Padre Pascualini, un tutor que tenía mientras estudiaba en el Instituto Salesiano Domingo Savio. Mientras yo quería salir a jugar a la pelota, él siempre me decía que no desperdiciara mi talento porque escribía muy bien.
“Tus compañeros se matan por mejorar sus composiciones y no te llegan ni a los talones”, me decía y eso que eran composiciones que las había escrito durante el recreo.
Y el tercero es un periodista llamado Antonio Dal Masetto. Era el responsable de la última página del periódico «El Periodista». Me encantaba la forma tan sutil que tenía de escribir y describir situaciones y eso también terminó por influir en mi manera de escribir.
Esas tres personas fueron mis referentes, por ellos siempre me gustó escribir algún que otro relato, por lo que me sorprendió que pudiera escribir esta última novela y que fuera así de extensa. Si soy sincero, creo que todo se debe a que cada vez que avanzaba con la historia, sentía la necesidad de seguir contando más y más cosas.

Descubre más desde El Milenio
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

MÁS NOTICIAS
(La síntesis) Río Ceballos: Operaciones de emergencias
Unquillo: Arrestaron a un joven por intento de robo de puertas en Barrio Cigarrales
Mendiolaza: El espacio Sayana invita a participar del Club de Ciencia y Tecnología para infancias
Villa Allende: comienza el taller cultural de collage “Papeles que cuentan”
Río Ceballos: Fundación Ma.Re.Va invita a colaborar con su ropero comunitario
Unquillo: luego de recibir denuncias por ruidos molestos, la policía clausuró una fiesta clandestina
Río Ceballos: desde Ma.Re.Va se abrirá un espacio para la presentación del libro “Monte Madre”
Anuncian en Unquillo el proyecto de educación ambiental “Guardianes del Monte”
Unquillo: invita al taller de escritura “La palabra que me sale”