4 abril, 2026

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Casa de medio camino: Un hogar para volver a empezar

Las ‘casa de medio camino’ son residencias para personas con problemas de salud mental, con un sistema de puertas abiertas. Así, el objetivo es que los habitantes adquieran herramientas para el reingreso a la vida social. En Sierras Chicas, Mariana Racca fundó ‘Sol de Mendiolaza’, que está celebrando su primer aniversario.
  • Por Maitena Berbotto, Andres Iacobelli, Manuela Gomes Pizzo. 6to año (IMVA).

Según la Ley Nacional de Salud Mental N°26.657, promulgada en 2010, las «Casas de Medio Camino» pueden alojar a personas con diferentes padecimientos mentales tales como Trastornos de Personalidad, Trastorno Bipolar, adicciones, entre otras. De esta manera, siempre el objetivo es favorecer la reincorporación de las mismas a la vida familiar, social o incluso laboral.

Sin embargo, antes de la reglamentación de la misma, los pacientes de instituciones psiquiátricas tradicionales podían estar encerrados de forma involuntaria y por tiempo indeterminado. Asimismo, estadísticas del INADI muestran que un 70% de los internados en centros de rehabilitación cerrados, suelen continuar en estas debido a que perdieron todo lazo con sus familias o por caer en situación de indigencia o pobreza extrema.

Por tanto, ahora se busca que los tratamientos sean, en la medida de lo posible, ambulatorios o con internaciones breves. No obstante, todavía existe un largo camino por recorrer y lograr, por ejemplo, rápida atención, por parte de las obras sociales, para los familiares y pacientes que necesitan de estos espacios de contención.

En el corredor, se encuentra uno de estos. Se trata de ‘Sol de Mendiolaza’ (Benteveo 141, Valle del Sol) que se encarga de brindar este servicio a varias familias de toda la provincia. Una de las fundadoras, la Licenciada en Psicopedagogía, Mariana Racca (M.P 12-5093), cuenta cómo funcionan.


El Milenio: ¿Cómo podríamos definir a una Casa de Medio Camino?

Mariana Racca (MR): Desde un concepto muy amplio, podríamos definirlo como un espacio donde se aloja a personas con padecimiento psíquico y a sus familias durante un periodo de tiempo, en el cual, un grupo de profesionales plantean objetivos a trabajar. Las metas van desde lo familiar, social, laboral y educativo en algunos casos. Se transita un proceso que permite la “rehabilitación” y “reinserción” de la persona a la vida en todas sus dimensiones.

Nuestro dispositivo fue creado a partir de una experiencia personal familiar donde nos sentimos sin estrategias para actuar frente a una pos-internación psiquiátrica. De esto, pensamos junto a mi marido, este pequeño emprendimiento para dar la contención y apoyo a otras familias para que no pasaran por lo mismo.

Mariana Racca

Dentro de nuestra Casa no tenemos ni “pacientes”, ni “usuarios” (terminología común en el área de salud) sino que convivimos con “huéspedes”. Ante todo estamos frente a una persona, no a una patología. Nosotros alojamos a personas con fortalezas y debilidades y a partir de ahí, se trabaja. Convivimos, unos “acompañando” y otros son “siendo acompañados”. 

EM: ¿Cómo era la situación antes de la Ley de Salud Mental?

MR: La ley habla de un trato más humanizado al que recibieron, durante muchos años, los pacientes psiquiátricos. Desde su sanción, se busca que las internaciones sean lo más cortas posibles y siempre con el objetivo de lograr la reinserción social. Por esta razón es que la normativa plantea la creación de las “casas de medio camino” y otros dispositivos para que los pacientes puedan ser acompañados desde otra modalidad. 

La internación se da en el marco de la emergencia psiquiátrica (nivel primario de salud), luego viene la estabilización farmacológica y psicológica (nivel secundario) y por último se hace la rehabilitación (nivel terciario), la cual aumenta las posibilidades de no recaer en el primer nivel y repetir el círculo.

Nuestros huéspedes ingresan sabiendo que deben comprometerse por su bienestar y que lo deben hacer “ellos” y por “ellos mismos”. Trabajamos para que puedan pensarse desde otra mirada, elegir un camino y nosotros estamos ahí, a su lado para que puedan lograrlo. 

Creemos que es imprescindible implementar estrategias para el adentro y el afuera de la institución, por eso las familias cumplen un rol fundamental en este proceso. Por tal razón, ellas tienen también su sostén para recibir y adquirir estrategias.

EM: ¿Cómo es el tema con las obras sociales?

MR: La ley dice que la cobertura debía estar dentro del Plan Médico Obligatorio (PMO) dentro de los 90 días. Estamos en el 2024 y todavía no forma parte. Eso daría acceso más rápido para todo el mundo, pero lamentablemente es común que las obras sociales pongan todos los “peros” para que esa persona no pueda ingresar al centro de rehabilitación. Con recurso de amparo se puede lograr la cobertura, lo cual es un desgaste adicional para la familia, lamentablemente.

Al ser una empresa familiar, hemos hecho convenios con algunas obras sociales y los familiares han logrado la cobertura al 100 %, lo cual permite que todos puedan ingresar ya que es un derecho de la persona con padecimiento psíquico.


 EM: ¿Cuántas personas están actualmente en la casa?

MR: Actualmente tenemos nueve huéspedes. El más joven tiene 22 y el más grande tiene 50 años. El promedio de ingreso es alrededor de los 30 años. Nuestro perfil es mixto, tenemos las habitaciones separadas por sexo.


EM: ¿Qué actividades se pueden realizar?

MR: Tenemos talleres de lunes a lunes, con fines terapéuticos y son supervisados por profesionales. Duran alrededor de 2 horas y se realizan producciones para luego vender en la feria. Tenemos talleres como talabartería, podcast, huerta, cocina, cine debate, escritura, etc. También vamos a un gimnasio de la zona todas las mañanas.

Los fines de semana descansamos. Lo vivimos desde una modalidad más relajada igual que en cualquier casa. Aprovechamos para hacer salidas, ver películas, visitar familiares o pasear por las sierras.

A su vez, hemos incorporado talleres “burbujas” de solo un par de encuentros. Estamos pensando en pintar murales, producción de cerámica, porcelana fría, van surgiendo de la demanda de los huéspedes.

EM: ¿Cómo evalúan los resultados que obtuvieron estos años?

MR: Estamos celebrando nuestro primer año, el 13 de abril y estamos contentos porque nuestros huéspedes se sienten tranquilos, queridos, acompañados. Las familias nos cuentan que se sienten contenidas. Nuestro trabajo está hecho y eso nos llena el alma. Invitamos a que todo el mundo venga y conozca cómo trabajamos. Vengan a tomar unos mates al costado de la pile y comer algo rico. Cuando uno conoce, saca prejuicios sociales. Es importante que, como sociedad, vayamos rompiendo el estigma que existe en cuanto a la salud mental. 

El Centro de Rehabilitación Sol de Mendiolaza está pensado para personas de entre 18 a 55 años con independencia física. Cuenta con talleres recreativos como pintura, escritura, cocina e incluso podcast. Todas las producciones pueden verse en sus redes sociales. En caso de necesitar ayuda o requerir más información sobre sus servicios, las personas interesadas pueden llamar al teléfono: 3543 31-0831.


Descubre más desde El Milenio

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde El Milenio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde El Milenio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo