31 mayo, 2026

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Brote histórico de Dengue: El sistema sanitario a prueba

En el contexto epidémico alarmante que se transita, los retos en materia de salud son cruciales. Además, el desafío se incrementa por la mayor resistencia del mosquito a las bajas temperaturas. La Dra. Cecilia Rouadi, secretaria de salud de Villa Allende, analiza la coyuntura y explica qué pasa con la vacuna pertinente.

Por Benicio Fernández y Catalina Monguzzi, 4° año (IMVA). Renata Lovey y Lautaro Abregú, 4° año (IENM).


La región del corredor serrano no es ajena a la situación nacional y provincial frente al peor brote histórico de dengue del que se tiene registro, de acuerdo a los últimos datos emitidos por el Boletín Epidemiológico de la Nación. 

Durante marzo, se evidenció un notable incremento de los contagios y en lo que va del año, se confirmaron más de 230.000 casos, siendo la región centro la más afectada. De esta manera, la propagación del virus ha alcanzado niveles sin precedentes, generando una presión exponencial en el sistema de salud. 

Así, se volvió corriente ver cuadras de cola alrededor de hospitales, clínicas y dispensarios. En este sentido, la Dra. Rouadi, directora del Hospital Josefina Prieur de Villa Allende, enfatizó: «Esto es un problema de salud pública y privada. Se dice salud pública porque afecta a toda la comunidad, pero en realidad ambas partes tienen que dar respuesta ante esta situación y lo están haciendo de forma colapsada».

En este marco, indicó que “en Argentina, el norte es endémico todo el año, mientras que en otras regiones el brote se detiene durante los meses fríos. No obstante, la resistencia de los huevos del mosquito durante la sequía representa un desafío continuo”.

Y remarcó: “El año pasado hubo más casos hasta mayo, porque cada vez tenemos menos invierno. Será fundamental extremar las medidas de precaución en los hogares y considerar la vacunación, especialmente aquellos que son población de riesgo y para todos los contagiados de este año”. 

Finalmente, aclaró una idea popular vigente en torno a la gravedad de los casos. “No es un mito que tienen mayor probabilidad de desarrollar cuadros graves quienes contraen dengue por segunda vez. Se debe a la falta de inmunidad para el nuevo tipo de dengue; ya que cuando pica un tipo, genera inmunidad para ese solo. De hecho, algunos cuadros graves actuales podrían ser contagios leves de la temporada anterior sin diagnóstico”.


El Milenio: ¿Cómo definiría la situación actual del dengue en la región?

Cecilia Rouadi: En apenas una semana, la cantidad de casos diagnosticados se ha triplicado. Este escenario no es exclusivo de Sierras Chicas, sino que se repite en toda la provincia de Córdoba y en otras regiones del país.

En tanto, por la magnitud de la epidemia y el desborde en los hospitales, todos los centros de salud pública están preparados para recibir pacientes con dengue. La situación es crítica por el alto número de diagnósticos que sobrepasa la capacidad de respuesta de los sistemas de salud. 

Además, la prevención del dengue requiere la colaboración activa de la comunidad, y en este momento, no estamos viendo la participación necesaria, lo que dificulta aún más la contención del brote y sobrecarga los sistemas de salud. 

EM: ¿Qué acciones debería llevar adelante la comunidad frente a la prevención del dengue y no se están dando?

CR: Hay que tener en cuenta que no todos los mosquitos que andan dando vuelta transmiten el dengue, sino que es aquel que suele encontrarse dentro de los hogares, porque allí están las condiciones necesarias para reproducirse. Es decir, una pared para poner sus huevos, humedad y agua para que este eclosione. Sin agua no hay mosquitos, pero no es que están en los ríos, arroyos o lagunas; ni en los lugares al aire libre porque le faltan condiciones claves.

Al margen de que esta enfermedad está favorecida por el cambio climático y las altas temperaturas, es fundamental tomar medidas de prevención en cada hogar, como eliminar los criaderos de mosquitos, evitar la acumulación de agua donde puedan reproducirse, o sea descacharrar, además de desmalezar, limpiar los terrenos, tratando de evitar las picaduras mediante el uso de repelentes, telas mosquiteras y espirales, por ejemplo. 

Aunque la OMS señala las medidas anteriores como la prevención más importante, es donde nos estamos encontrando con la dificultad, porque esas acciones no se realizan adecuadamente, por muchos motivos, pero el principal en este momento, es la situación económica y social que se está viviendo en el país.

EM: ¿Cómo describiría la sintomatología y tratamiento?

CR: Los síntomas suelen aparecer de 7 a 14 días después de la picadura, que es el período de incubación. La fiebre es el síntoma más destacado para sospechar dengue, acompañada de otros como dolor de cabeza, detrás de los ojos y dolor corporal generalizado, vómitos, diarrea, manchas en la piel e incluso erupciones cutáneas. Vale destacar que la fiebre debe ser alta, esto es más de 38 y por más de 48-72 horas, y debe estar acompañada por alguno de los otros síntomas. 

Es importante aclarar que, si bien comparte algunos con otras patologías, el dengue no tiene síntomas respiratorios. Por tanto, ante tos, mocos, dolor de garganta, resfriados y fiebre, probablemente no sea dengue. 

Respecto al tratamiento, al ser una enfermedad viral, no existe uno específico, por lo que se trata simplemente de aliviar los síntomas y esperar que el cuerpo supere la enfermedad. Es fundamental evitar la automedicación, especialmente con medicamentos que puedan aumentar el principal riesgo de esta patología que son las hemorragias.

El tratamiento incluye el uso de paracetamol para bajar la fiebre y aliviar dolores, y no tomar ninguna otra medicación. A su vez, es crucial acompañarlo con reposo y una hidratación adecuada, ya que el dengue produce cuadros graves de deshidratación. También puede inflamar el hígado, por lo que es importante seguir una dieta liviana.

EM: ¿Ha habido avances científicos recientes en materia de prevención?

CR: Se aprobó una vacuna en septiembre del año pasado, pero su disponibilidad en salud pública aún está en evaluación debido a consideraciones sobre costos y riesgos-beneficios de aplicarla masivamente. Se está analizando si realmente podría evitar un brote o disminuir la cantidad de casos.

Sin embargo, se ha demostrado que esta previene los casos graves de la enfermedad. Aunque está disponible en farmacias, su alto costo dificulta su acceso para la población, especialmente para aquellos en zonas vulnerables, ya que cada dosis ronda los 60 mil pesos. Algunas obras sociales y prepagas están cubriendo un porcentaje del valor. 

Cabe aclarar que, incluso para la compra particular, se requiere indicación médica, ya que hay personas para las que no es adecuada y es importante elegir el momento atinado para su aplicación.Asimismo, se están llevando a cabo estudios genéticos en Brasil para modificar los mosquitos transmisores y reducir la transmisibilidad del virus. 


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