Tras años de reclamos vecinales, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el proyecto presentado por el intendente Eduardo Romero.

Informe completo en la edición impresa 271 de Periódico El Milenio.


El pasado martes 15 de septiembre, el Honorable Concejo Deliberante (HCD) aprobó por unanimidad la Declaración de Interés Patrimonial, Histórico, Cultural y Ambiental de la Reserva Hídrica y Recreativa Natural de Villa Allende. Dicho proyecto fue presentado por el intendente Eduardo Romero, tras el pedido de órganos consultivos como el Consejo Municipal de Ambiente y las Direcciones de Ambiente y Defensa Civil, entre otras.

En comunicación con El Milenio, el concejal Julio Loza dijo que esto “marca que hay voluntad política en el sentido que el Concejo Deliberante trabaja para mantener y preservar la Reserva”. Refiriéndose, además, sobre la conflictiva relación entre autoridades y vecinos ambientalistas: “me parece que más allá de las discusiones que podamos tener con la comunidad organizada, lo importante son los logros que se van obteniendo y esta declaración de interés es lo que queda como resumen de todo esto”.

Agregando a este medio que: “deberíamos trabajar en conjunto todos, porque acá no tenemos que pelear entre nosotros, sino atacar lo que realmente nos interesa que es la preservación del medio ambiente y particularmente de la Reserva y también, el camino que es el otro tema. Es un paso muy importante para adelante, y el Ejecutivo ya está trabajando en un plan de manejo que entiendo, va a estar a la brevedad”.

Una ordenanza que nunca fue reglamentada


Vale aclarar que esta maravilla natural que es parte de la mencionada ciudad de Sierras Chicas, fue nombrada como Reserva en el año 2002 tras las inundaciones del año 2000, que, si bien no fueron de la magnitud de las del 15F en 2015, sí tuvieron un gran impacto. En aquel momento, fue declarada por ordenanza, aunque hasta el día de hoy esta no fue reglamentada.

Esto implica que no exista un plan de manejo y gestión, dejando al pulmón verde serrano sin protección alguna, debido a que implica que la misma no cuente con un cuerpo de Guardaparques, un presupuesto asignado, entre otras cuestiones operativas sin resolver que harían a su aplicación y existencia efectiva, como sí ocurre en Los Manantiales en Río Ceballos y Los Quebrachitos en Unquillo.

Nuestra lucha no es nueva, se inicia por impulso del Grupo Tacku allá por al 2011, se continúa con la Dirección de Ambiente Municipal allá por el 2012 y a partir del 2013 el Consejo Municipal de Ambiente intenta poner en agenda pública la importancia de la preservación de la Reserva”, habían explicado desde CMA Comunidad Organizada (Consejo Municipal de Ambiente de Villa Allende), a través de un comunicado previo al tratamiento por parte del HCD..

Un reclamo vecinal histórico


Desde aquel entonces, el Consejo Municipal de Ambiente, junto a otras organizaciones ambientalistas y vecinos de la región, vienen realizando diversas acciones vecinales y legales con el objetivo de conseguir la mencionada reglamentación. Sumado a que, en la actualidad, se encuentran luchando por la declaración patrimonial de 75 puntos arqueológicos e históricos que se han inventariado en la mencionada Reserva, la que abarca una extensa superficie de 7.500 hectáreas.

Lo que quiere decir que la Provincia, a través de la Dirección de Patrimonio Cultural, deban acercarse para constatar, reconocer y estudiar, y así determinar qué nivel de protección les corresponde a todos esos bienes especificados anteriormente. Valga la aclaración, que este proceso tuvo su intento de inicio, quedando finalmente en stand by por el avance de la pandemia. Por lo que se espera nuevamente el reinicio de esta gestión.