Este miércoles 23 de junio 2020, un periodista de Villazón (Bolívia) manifestó que tanto, gendarmería como la policía boliviana no dan abasto para controlar el cruce en la frontera de ciudadanos de Bolivia y Argentina. Investigan si los primeros contagios se vinculan con la comercialización de hoja de coca.

Por Victoria Passerini y Romina Convertí

6to Año, Instituto Milenio Villa Allende


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La provincia de Jujuy, fue una de las primeras en decretar la suspensión de las clases y un estado de cuarentena, incluso semanas antes de que el propio presidente de la Nación, Alberto Fernández, diera por iniciado el periodo de aislamiento social y obligatorio el pasado 20 de marzo para todo el territorio nacional.

Con el tiempo y ante el nulo registro de nuevos casos de COVID-19, se convirtió en una de las precursoras en ir flexibilizando la cuarenta a medida que pasaban los meses. Fue así, que se habilitaron bares, restaurantes y se permitieron actividades deportivas y recreacionales. Es más, hasta hace unas pocas semanas atrás, se hablada del regreso de clases para mediados de junio.

No obstante, ante un nuevo e inesperado rebrote de la enfermedad, el COE jujeño decidió que volvieran a Fase 1, cancelando todas y cada una de las flexibilizaciones alcanzadas, además del bloqueo y aislamiento de dos ciudades del interior.

Con menos de 100 casos confirmados, en contraposición de los más de dos mil que se detectaron este jueves 24 de junio en el Área Metropolitana de Buenos Aires, se tomó esta drástica decisión. ¿Pero qué llevó a tomarse esta nueva medida tan extrema?

El caso que tiene en vilo a la sociedad jujeña


Gerardo Morales, gobernador de Jujuy. FOTO gentileza Somos Jujuy.


El gobernador jujeño, Gerardo Morales, oficializó el lunes 22 de junio, el proceso penal contra dos oficiales de policía que dieron positivo con la COVID-19 mientras realizaban tareas de control en la frontera con Bolivia.

Según investiga la Justicia, ambos habrían cruzado al vecino país para comprar hojas de coca. Posteriormente a su regreso y estando de franco, se habrían movilizado por varias ciudades como San Salvador de Jujuy, Abra Pampa y Palpalá, sin tomar las medidas de seguridad adecuadas, logrando que aparezcan casos en cada una de ellas y principalmente, dentro de sus vínculos familiares.

Yo estoy seguro de que si han actuado bien tienen que estar tranquilos y si han actuado mal van a tener que tener la fortaleza de luchar”, añadió el gobernador y afirmó que “vamos a hacer todo lo posible por salvarles la vida, pero también tenemos que saber la verdad”, sentenció.

Además, pidió fortaleza y paciencia a toda la sociedad jujeña luego de anunciar que volverían a la Fase 1, al menos hasta que se confirmen y controlen todos los casos productos del nuevo brote. “Convoco al pueblo de Jujuy a seguir luchando, a no bajar los brazos, a no darnos por vencidos aún en los peores momentos”, manifestó Morales por medio de su Twitter oficial.

Controles más estrictos



Como lo confirmó la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) a principios de junio, actualmente Latinoamérica es el nuevo epicentro mundial de la pandemia, donde Brasil, Chile y Bolivia, lideran el ranking de las naciones que más problemas tienen para controlar la expansión del nuevo tipo de coronavirus. Casualmente, son países colindantes con Argentina y cuyas fronteras se encuentras parcialmente cerradas e inhabilitadas.

No obstante, el problema que actualmente más dolores de cabeza le está ocasionado al COE jujeño es el paso ir-restricto e incontrolable entre las ciudades vecinas de La Quiaca (Argentina) y Villazón (Bolivia).

Con más de 24.000 contagios y con 846 fallecidos, el sistema boliviano de salud se encuentra actualmente colapsado y es imposible asegurar el control de la cuarentena estricta entre la población, siendo la citada localidad boliviana unas de las zonas con más casos registrados en las últimas semanas.

Osvaldo Rivera, periodista Radio Panamericana de Villazón, manifestó para el medio argentino Jujuy al Momento, que las fuerzas de seguridad “no dan abasto para controlar el cruce en la frontera de ciudadanos de Bolivia y Argentina”.

Tanto de un lado, como del otro, los primeros contagios que se están dando tienen vinculación con la comercialización de la hoja de coca. «Villazón-La Quiaca se interconectan por el puente internacional, pero la frontera es amplia. Hay un delgado río que nos divide y hay varios puestos por donde generalmente circula la gente«, aseguró Rivera.

Por esto mismo, en Jujuy se decidió implementar el “Plan de la Frontera Sanitara Segura”, el cual consiste en reforzar el control integral en Fronteras y pasos limítrofes, remarcar la cuarentena obligatoria (todos los residentes habituales de Jujuy que ingresan a la Provincia) el control y testeo a tránsito frecuente, y la Repatriación (estudiantes, trabajadores y ciudadanos), además de prohibir el consumo de la hoja de coca.

Hasta el momento, Jujuy registra 57 casos de COVID-19 en total. Cuatro son personas en tránsito (2 de Brasil, 1 de Perú y 1 de Tucumán), los restantes 53 pacientes son jujeños. Las dos únicas víctimas fatales son un hombre que oficiaba de camionero oriundo de Fraile Pintado y una mujer mayor de edad de Perico, que contaba con antecedentes previos.