fbpx

Por Camila Matassini

4to año, Instituto Milenio Villa Allende


El cordobés Claudio Matassini (42), se desempeña como Especialista en Sistemas y desarrolla su labor en una multinacional de Latinoamérica. Por razones laborales, así, requiere pasar gran parte del tiempo en Chile, alternando entre el país limítrofe y su hogar.

Al momento de decretarse el aislamiento social, preventivo y obligatorio en Argentina, tuvo que ser repatriado y tras sortear exitosamente los trámites, desembarcó en su hogar a fines de marzo. El de Claudio es uno de los casos donde se concretó el proceso, que para muchos aún sigue en espera. Sin embargo, junto a El Milenio, Matassini detalló la experiencia, con sus pros y contras.


Claudio considera que la atención del Consulado fue «muy buena». /Fotografía gentileza.


El Milenio: ¿Cuál era la situación cuando te fuiste la última vez a Chile?

Claudio Matassini: Cuando viaje el virus ya estaba en Argentina, pero no se había decretado ninguna medida del gobierno, si bien empezaron a parecer algunos casos sospechosos, no había ninguna medida de aislación ni de restricción.

Durante el vuelo que hice de Córdoba a Santiago de Chile ya había medidas preventivas en el aeropuerto chileno, entre ellas completar un formulario en el avión que había que entregarlo antes de descender y después; en el trayecto de la puerta de desembarque hasta Policía Internacional, habían puesto sanitarios donde te tomaban la temperatura y te hacían algunas preguntas con respecto a los síntomas de la Covid- 19.

Luego, entregaban un papelito para notificar que estaba aprobada esa parte. Una vez que pasaba Policía Internacional, te volvían a pedir ese papelito para dejarte continuar en el aeropuerto.

EM: ¿Cuáles fueron alguna de las medidas sanitarias que se aplicaron mientras estuviste en Chile?

CM: Más que medidas sanitarias creo que fueron de protección. Había un distanciamiento social, pedían no ingresar a los negocios más de una o dos personas, el ingreso de los supermercados estaba restringidos y la segunda semana que estuve allí ya cerraron todos los shoppings.

No eran medidas dictadas por el gobierno, eran como que la gente tenía que colaborar con eso, tratar de usar poco el transporte público, tratar de quedarse en la casa, en lo posible; cosa que se iba dando en menor medida hasta que ya fue una decisión del gobierno imponer esas normas.

EM: ¿Qué trámite tuviste que realizar para volver a Argentina?

CM: Tuve que realizar un trámite en el Consulado Argentino para poder volver porque el vuelo que yo tenía programado, el cual me lo cancelaron tres veces, por eso llené un formulario en la página del organismo.

La verdad, es muy bueno el funcionamiento. Apenas completé el formulario, se comunicaron inmediatamente conmigo para preguntarme bien cuál era la situación, por qué estaba en Santiago, qué es lo que estaba haciendo y por qué necesitaba volverme.

Después, el mismo Consulado se puso en contacto con la aerolínea LATAM, por lo que tras esa intervención, se comunicaron de la empresa de vuelos para comunicarme que ya tenían un vuelo para que pueda volverme.


Matassini destacó que, al menos en su vuelo, no había «previsiones sanitarias»./Fotografía gentileza.


EM: ¿Pudiste observar mucha gente esperando vuelos de repatriados en Santiago?

CM: Sí, había mucha, tanto en mi vuelo como esperando para subir a otros. Y no había ninguna previsión sanitaria, es decir, nadie respetaba las distancias, no todos estábamos con barbijos y el vuelo estaba como sobrevendido porque había mucha gente que estaba esperando para ver si conseguía algún asiento libre, o si lograba que lo suban al avión.

EM: ¿Cuál fue el panorama al arribar a Argentina?

CM: En el vuelo de Santiago a Córdoba nos hicieron completar un formulario, se basaba en decir donde habíamos estado y si habíamos tenido algún síntoma o si habíamos estado con alguna persona que había sido confirmada con la Covid-19. Además, se pedía mucha información personal, pero fácil de engañar si uno realmente no quería pasar por ningún control.

Más allá de eso, fuera de eso no hubo ningún tipo de control, o sea, descendimos del avión, no nos tomaron a ninguno la temperatura, pasé por los controles de migraciones y aduanas, no hubo ningún control adicional al llenado de ese formulario.

Considero que es buena la decisión del gobierno de dejarnos volver y que estemos acá con nuestra familias, pero creo que se debería haber hecho de otra forma, se debieron haber tomado más recaudos.

EM: ¿Qué opinión te merece la situación de repatriación que atravesaste?

CM: En primer lugar, creo que los controles sanitarios en los aeropuertos son muy insuficientes. En el momento en que yo tuve que hacer el vuelo de repatriación no había ningún control, no hubo un control para saber si realmente tenía síntomas o no, no sé ahora.

Esa situación también me hizo pensar que la gente no tomó conciencia o no toma conciencia lo que significa el contagio de Sars-Cov-2 y la importancia de las normas sanitarias, para evitar contagios.

Creo que la decisión como país es buena; permitir que los ciudadanos vuelvan al país frente a un evento de este tipo. Sin embargo, creo que lo pudimos haber hecho mucho mejor, que se podría haber demorado más la vuelta de todos los que nos volvimos y habernos organizado mucho mejor. Es decir, para volver sin que pase lo que en muchos casos pasó, de gente que volvió estando infectada y además de eso infectó a otras personas.

Considero que es buena la decisión del gobierno de dejarnos volver y que estemos acá con nuestra familias, pero creo que se debería haber hecho de otra forma, se debieron haber tomado más recaudos, ser más exigentes en el tema de la salud y el cuidado.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: