fbpx
Anuncios

Entre lo analógico y lo virtual


Las creaciones de Adriana Bonza y Roberto Cavallo llegaron a la galería de arte 852 de la ciudad de Unquillo, donde fueron seleccionadas para participar del Mercado de Arte Contemporáneo. Ambos son diseñadores gráficos y buscan revivir el collage como técnica artística, en combinación con herramientas digitales.

Entre lo analógico y lo virtual 1
Las creaciones de Adriana Bonza y Ricardo Cavallo formaron parte del Mercado de Arte Contemporáneo (MAC) durante septiembre.

Entre lo analógico y lo virtual 2

Colaboración: Tomás Huspenina y Augusto Argüello (4to IMVA). Tomás Gómez Coppede y Tomás Calzada (4to IENM).

Risas, complicidad, sintonía y un amor común por el arte, son algunos de los elementos que unen a Adriana Bonza y Roberto Cavallo hace seis años. Con un taller personal cada uno (aunque reconocen invadirse mutuamente y compartir herramientas de trabajo) estos artistas crean singulares piezas contemporáneas. En ellas, la incorporación de la tecnología les ha permitido ampliar sus horizontes en cuanto a las formas de producir y difundir su trabajo, poniendo sobre la mesa una técnica con mucha historia: el collage.

Roberto Cavallo empezó a estudiar Arte y luego, por esas vueltas de la vida, terminó desempeñándose como diseñador gráfico en diferentes agencias de publicidad e imprentas donde aprendió los secretos y los juegos de la fotografía y a la gráfica. El resto es “pura imaginación”, según sus propias palabras.

Por su parte, la vida de Adriana Bonza estuvo marcada por el arte desde sus inicios. Creció en una familia de gran impronta creativa, ejerció la docencia y estudió Psicología, Cine y Fotografía, desarrollando su propio lenguaje visual en el proceso.

Paulatinamente (y gracias a un fuerte interés autodidacta), los programas de edición de imágenes se convirtieron en las principales herramientas elegidas para dar lugar a un modo de arte que se vende en línea y en cualquier lugar del mundo.

Actualmente, ambos artistas se decantan por el uso de la imagen, aplicando la conocida técnica del collage. También optan por la fotografía estenopeica por sus efectos dramáticos, que muchas veces se combina con el humor. “Tenemos una visión común, nos une una cuestión de la interioridad. Mis obras tienen como una melancolía y son imágenes visualmente intensas, tratando de expresar en un lenguaje todo lo que hay oculto”, sostuvo Bonza que también estudió Psicología y hoy traduce esa influencia en sus obras.

La pareja, que ha pasado por varios modos de expresión creativa, coincide en que el diseño gráfico es una disciplina muy estructurada, pero que, al mismo tiempo, brinda herramientas “a patadas”. Probablemente, fue esta diversidad de conocimientos la que los condujo al MAC (Mercado de Arte Contemporáneo), donde representaron a Unquillo a comienzos de septiembre.

Anuncios

El collage, una técnica con vigencia. Para Adriana y Roberto, la revolución digital otorga la posibilidad de enviar una pieza de arte original vía web, que luego puede ser materializada en cualquier lugar. Obviamente, esto también implica el riesgo de que la obra sea utilizada sin permiso. De todos modos, para estos diseñadores, el universo virtual es un mar de oportunidades. Hacer videos, editar fotos, armar un collage, transmitir un mensaje, sigue formando parte de las faenas artísticas contempladas.

Entre lo analógico y lo virtual 3

“El collage está un poco menospreciado, como si fuera una técnica menor. Sin embargo, mucha gente lo aplica porque hay un movimiento casi universal de personas que hacen collages colectivos. En España arrancaron con eso: mandan una parte de la obra y otro artista le agrega algo y lo vuelve a mandar. Es más, algunos mandan por correo los papelitos para armarlo”, contó Cavallo defendiendo esta forma expresiva, que hoy se mantiene en auge.

“Además, el collage es una opción que permite incorporar a la obra cosas de la realidad, como una lata o una curita. Picasso fue uno de los creadores de la técnica, junto a Braque y, si miramos a artistas argentinos, Berni tiene en sus obras de Juanito Laguna unos collages muy interesantes. Es un recurso que estuvo siempre dentro la práctica creativa y que, en Europa, donde hicimos nuestras primeras muestras, es considerado, sin dudas, arte. Acá, en Argentina, hubo que remar un poquito, pero ahora está abriéndose la puerta”, reflexionó Bonza sobre su recorrido con esta técnica.

“El artista siempre tiene una base de realidad, una huella de lo que pasa. La calle es un lugar de inspiración constante, es el nacimiento de todo”. Roberto Cavallo.

Hacer un collage implica reunir, enlazar, combinar retazos de algo que ya no existe y reciclarlo creando un nuevo significado, por lo que la inspiración puede provenir de diversas fuentes. “El artista, pinte duraznos o dibujos abstractos, siempre tiene una base de realidad, una huella de lo que pasa. La calle es un lugar de inspiración constante. Creo que ese es el nacimiento de todo”, sostuvo Cavallo.

Mientras tanto, Bonza indicó: “A mí me inspira la niñez, trabajé treinta años en el tema, todos los estudios que tengo son para niños de cero a cinco años y me focalizo, sobre todo, en la estructuración de la psique a esa edad”.

“Es maravilloso que el arte se involucre con la revolución digital, porque así se democratiza, sale de la elite. Cualquiera puede manejar un programa de edición y fabricar arte”. Adriana Bonza.

Lo literario en la niñez también es un rubro que siempre atrajo la atención de Adriana, a tal punto que su última serie estuvo inspirada parcialmente en el clásico cuento “Alicia en el País de las Maravillas”. “A mí lo que me gusta del collage es la posibilidad de trabajar con imágenes que producen un impacto visual bien directo. A la vez, permite combinar cuestiones internas con diferentes imágenes en una misma obra, incluyendo letras, oraciones e incluso música, a través de un código QR”, señaló y agregó que la técnica digital se asemeja mucho al trabajo del collage manual.

En cambio, para Cavallo, el mundo siempre le ofreció la materia prima de su creatividad y buscó fomentar este valor. Cuando trabajaba en el diario español “Rebelión”, generó junto a un colega un espacio de artes visuales. “Armamos una galería virtual. Empezamos a subir las primeras obras y como era abierto, el público comenzó a subir sus trabajos desde todo el mundo. En poco tiempo, llegamos a medio millón de piezas visuales compartidas por colaboradores”, recordó Cavallo al hablar sobre este amor por lo visual que se extiende globalmente.

Anuncios

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: