Sociedad

Con panecito de vida

Paula Baigorria es una mujer de 39 años creadora de la copita de leche “Con panecito de vida”, un merendero para los niños del barrio San José de la ciudad de Unquillo.


Paula Baigorria es una mujer de 39 años creadora de la copita de leche “Con panecito de vida”, un merendero para los niños del barrio San José de la ciudad de Unquillo.


El Milenio: ¿Cómo se te ocurrió esta idea?

Paula Baigorria: Desde hace mucho que me gusta compartir tiempo con los chicos. Una vez tuve una copita de leche, pero la chica con la que lo hacía se fue, así que dejé eso por un tiempo. Un día me levanté y le dije a mi marido que quería hacer una acá en casa. Siempre fue mi sueño para poder ayudar a los chicos del barrio y de a poquito empezaron a venir.

EM: ¿Quiénes te ayudaron?

PB: Varias personas me ayudaron, empezando por mi marido, mi hija de quince años y Yanina, mi prima. También Víctor Díaz, un colaborador, y una amiga de una vecina. Víctor me trae la leche, el azúcar, la harina, mermelada, y todas esas cosas para dos semanas.

EM: Económicamente, ¿Cómo financian este proyecto?

PB: La mayoría de las veces las cosas las trae Víctor, pero si falta algo compra las cosas mi marido. A veces suele ser la mitad de las cosas.

EM: ¿Cuántos chicos vienen y de qué edad son?

PB: Vienen 50 chicos del barrio, tienen de 15 años para abajo.

EM: Contanos un poco lo que se hace.

PB: La copita de leche está los lunes, miércoles y viernes en mi comedor, entre las cinco y las seis de la tarde que es cuando los chicos ya están volviendo del cole. A veces vienen los 50 chicos, a veces vienen mucho menos.

EM: Aparte de la copita de leche, ¿estás haciendo algún otro proyecto?

PB: Los martes y los jueves a la mañana, y a la tarde vienen los chicos para el apoyo escolar que le dan algunos scouts de Unquillo. Les enseñan a leer, los ayudan con las tareas y cosas así. También los hacen bailar o hacer algún juego para divertirse un rato entre todos y descansar del cole. Tengo algunos libros que me donaron, y hay hojas y lápices así que pueden venir acá a estudiar o hacer tareas.


Hacemos muchas actividades: dibujan, pintan, hacen collage con hojas de revistas, o algo con cerámica. Va más allá de que estudien y de merienden, también se divierten mucho con este tipo de actividades.

EM: ¿Qué tenés pensado como próximo paso dentro del proyecto?

PB: Lo que más quiero ahora es agrandar el comedor, es muy chiquito y a veces cuando vienen muchos no entran acá. No hay lugar para que se muevan así que quiero agrandar para que puedan estar cómodos. También me gustaría darles la vianda, no solo a los chicos, pero también a sus familias. A veces veo fotos en Facebook de mesas grandes llenas de platos de comida y me gustaría tener algo así para darle a los chicos y a sus familias, que más que una merienda sea un almuerzo o una cena.

EM: Actualmente ¿Qué tipo de ayuda necesitas que pueda aportar a estos proyectos?

PB: Todo sirve, nos viene bien productos alimentarios tanto como leche, yerba, galletas, mermelada, azúcar hasta arroz, aceite, fideos y otros. Las cosas que puedan usar los chicos para el cole también, cuadernos, hojas, lápices, libros… A veces recibo ropa, la pongo en una mesa en el patio y vienen los del barrio y se llevan lo que les queda bien y les hace falta, también está bueno. Y para poder agrandar el lugar sirven ladrillos o cemento.

Periódico El Milenio y la página web www.elmilenio.info son un Proyecto Comunicativo Escolar de la FUNDACION JOSEFINA VALLI DE RISSO, que gira con el nombre de fantasía Instituto Educativo Nuevo Milenio e Instituto Milenio Villa Allende.

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