Sumergirse en el mundo del té

Sumergirse en el mundo del té

María Moreno es sommelier de té, certificada por la Cámara de Comercio Germana. En diálogo con El Milenio contó sobre el origen de esta popular infusión, sus propiedades saludables y cómo crece la cultura del té en la región.

“El público acepta esta cultura cada vez más, están viendo que es parte de una vida sana”.

María Moreno desde chica se apasiona por el universo del té. Con su abuela “a pesar de no ser inglesa ni tener gran cultura del té tenían la costumbre de compartir todas las tardes una buena taza de té”. Luego, con 23 años tuvo la oportunidad de viajar a Alemania y allí inició su camino como sommelier.

Recorriendo las calles de Bonn, se topó con una casita de té, la primera fundada en esa ciudad y los aromas la “envolvieron” y “llenaron”. Tiempo más tarde, esa casita comenzó a ser su lugar de trabajo, donde, a su vez, dictaban el curso de sommelier. Así María empezó a incursionar en este ambiente y descubrió un “mundo fascinante”.

El té es una infusión que se realiza a partir de las hojas de la planta Camellia Sinensis. María comentó que hay dos variedades de esta planta, de acuerdo a distintas regiones. La Sinensis viene de China y Japón, con una hoja suave que soporta temperaturas bajas, mientras que la variedad Assamica crece en India, con una hoja dura que soporta el calor.

En sus múltiples presentaciones, el té es la tercera bebida más popular del mundo después del agua y el café. La costumbre de incorporar plantas de diversas regiones del mundo, para otorgar un sabor distinto al agua hervida, surgió en China hacia el año 250 a. C. y desde ese momento se ha expandido incesantemente, teniendo gran aceptación popular.

Inicialmente el consumo se encontraba ligado a la medicina exclusivamente, pero la popularidad fue tal que actualmente se ha transformado en una bebida mítica, desarrollando tradiciones, rituales y una cultura de consumo.

Beneficios saludables

Por Melania Kobylnik para elmilenio.info

Esta bebida tiene muchísimas propiedades, por ejemplo, los polifenoles que nos ayudan a mantenernos jóvenes y, además, posee sales minerales como sodio, potasio, y níquel. Sin olvidarnos de que contiene grandes cantidades de vitamina C, flúor, hierro y silicio, entre otros elementos.

María señaló que es muy sano tomar té, porque de acuerdo de que tipo se trate provee distintas propiedades: puede ser adelgazante, ayudar a la baja del colesterol y, asimismo, es un gran complemento para acompañar las dietas. “Es bueno incluirlo en la vida diaria” agregó.

Pero, esta gran catadora de Sierras Chicas, no se guarda sus conocimientos para sí misma. Ella comparte su labor y sus aptitudes dictando distintos seminarios. En estos abarca las regiones de donde viene el té, los tipos de hebras que se utilizan para cada infusión, etc. La idea es ampliar los conocimientos sobre esta cultura, ya que en Argentina “no conocemos tanto de que se trata ni cómo se debe preparar una buena taza”. Y, a partir de las herramientas que ella brinda a los asistentes, también les permite aprovechar al máximo las propiedades para la salud que contienen las hebras.

Lugares y sabores

Las regiones de donde se extraen las plantas para distintas elaboraciones de té son India, Japón, China, Sri Lanka, África y, en Argentina, en la zona de Mendoza también hay flora apta para elaboraciones, que, cabe destacar, son distintas a otros tipos de té, debido al clima y altura donde se encuentran. “En el producto final siempre influyen las temperaturas de donde se retiran las plantas”, indicó Moreno.

A partir del proceso de extracción en distintos puntos, surgen los diferentes tipos de té. Entre las variedades que destacó la sommelier, se encuentran el blanco, negro, verde, el té Pu-Erh, y uno llamado Oolong que es una semi fermentación.

El té blanco, adoptó esa denominación debido a los pelos que se encuentran en la parte inferior de las hojas. Son hojas “jóvenes” que no se han oxidado, se cosechan, secan y sale el producto final.



Como una variedad sin oxidación, tenemos el té verde. En la producción, las hojas se secan y son fragmentadas rápidamente después de ser recogidas. El producto hecho de estas hojas presenta un sabor más fresco que en otros tipos.

Respecto a las semi fermentaciones, anteriormente mencionadas, el Oolong también llamado té azul, tiene un grado de oxidación media entre el té negro y el verde. Posterior al cuarteado de las hojas, el Oolong desarrolla muchísimos compuestos aromáticos de flores y frutas que se perciben en la taza.

Por último, el Pu-erh, denominado comúnmente té rojo, es un antiguo té verde que ha madurado de hasta 2 a 60 años, aportándole a este proceso un color rojizo, y generando una diferenciación clave de otros tés.

El arte del Té-Maker

“Para mí, el mundo del té es muy fascinante”.

Su función implica todo el procesado de la hoja del té. Comienza con las cosechas, siempre teniendo en cuenta la época del año y, posteriormente, inicia el trabajado exclusivo al té, que se destina a distintos tipos de hebra. Por ejemplo, el té blanco es una cosecha al año, con una planta que se localiza en la altura ideal para esta categoría.

Todo este procedimiento se trabaja manualmente, comenzando por la cosecha, que aún no ha sido irrumpida por la maquinaria. Sin embargo, a lo largo de los años, donde la industrialización ha avanzado desmedidamente, el mundo del té no ha escapado a la evolución que acarrean las máquinas. El enrollado donde se rompen las hojas para provocar la fermentación, actualmente se realiza a partir de una máquina específica para esa función. El secado, también se vio afectado por la maquinaria, anteriormente se realizaba a vapor manual o con fuego, y fue reemplazado por una máquina de vapor.

La introducción de las máquinas ha permitido acelerar el proceso, pero, al mantenerse la cosecha manual, el trabajo es sumamente artesanal, lo que origina también los elevados precios del té.

El té maker, a su vez, debe lidiar con la cuestión de la importación de los productos. Cada tráfico tiene su norma para respetar y requiere distintas conductas. Hoy en día la posibilidad de traslados de material está vigente, sin embargo, en una época no se podía. Asimismo, persiste la dificultad de importar algunos productos, como la vajilla o aquellos tés basados simplemente en frutos.


Redacción El Milenio

Periódico El Milenio y la página web www.elmilenio.info son un Proyecto Comunicativo Escolar de la FUNDACION JOSEFINA VALLI DE RISSO, que gira con el nombre de fantasía Instituto Educativo Nuevo Milenio e Instituto Milenio Villa Allende.

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