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El milenio

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Herencia de adrenalina

Uno desde el karting, el otro desde los autos de rally. El reconocido piloto Pablo Dávila comparte con su hijo Francisco este amor por los motores. En entrevista con El Milenio cuentan cuales son las diferencias y los puntos de encuentro de dos generaciones unidas por la velocidad.

Por Gerónimo Barranco y Alejo Heredia. 4°A IENM | periodico@elmilenio.info 

Más de 100 rallies en su bolsillo cuenta Pablo Dávila, emblema del deporte motor argentino de los años 90 y principios del nuevo milenio. A bordo de su Fiat 147, Gol GTI, Mitsubishi, Ford Cossgrove, y su fierro preferido, aquel Clío William del equipo Renault. Hoy comparte sus vivencias con Francisco, su hijo, quien heredó su amor por los fierros, y actualmente corre en kartings.

Pablo, “El Lechón” Dávila -como lo conocen-, llegó a alcanzar la gloria máxima siendo campeón del rally argentino, título que tiempo más tarde perdería por apenas un punto ante un viejo rival: “El Coyote” Villagra.

Su gesto amable, la humildad y la cercanía al público le dieron un plus a su talento natural para el manejo, volviéndolo uno de los pilotos más queridos del rally argentino.

El Milenio: ¿Toda tu familia te acompaña en esta pasión?

Pablo Dávila: Sí, cuando mi padre estaba vivo dio la vida para que yo corriera y actualmente mis hijos me acompañan en esto que tanto me gusta.

EM: ¿Francisco, te ves corriendo en rally en un futuro como lo hace hoy tu padre?

Francisco Dávila: No, la verdad es que yo me veo corriendo en pista, en el TC2000 por ejemplo, porque la orientación que sigo automovilísticamente va para ese lado y no para el rally.

EM: ¿Te inspiraste en tu papa para empezar a competir?

FD: No, pero él me compro mi primer karting y sigue incentivándome, también me llevo a probar a una pista a temprana edad. Todo empezó en 2011, yo tenía diez años, y hasta el día de hoy sigo corriendo.

EM: ¿Y tú historia Pablo, cómo empezó?

PD: No sé muy bien cómo empezó. Supongo que mucho tuvo que ver que a los catorce años a mi hermana le regalaron una moto, tiempo más tarde a mí y desde aquella época me apasioné por la velocidad. Arranqué a correr a los 17 años, en aquella época era muy joven, pero ahora empiezan cada vez a más temprana edad a competir. Desde el primer momento fue una sensación increíble para mí, y todavía me pasa lo mismo cada vez que me subo al auto.

EM: ¿Les gustaría correr juntos en un futuro?

PD: La verdad que sí, pero va a ser difícil. No sé cuántos años me quedan a mí arriba del auto, y el camino de Francisco, si bien está ligado a las carreras va para otro lado. Él quiere continuar su trayectoria en el asfalto, y yo quiero seguir corriendo rally. Mi objetivo es terminar de competir este año, por los cual compartir pista con Francisco va a ser difícil.

FD: Estaría muy bueno, pero como dice mi viejo, yo sigo otra orientación. Lo que si hemos hecho es correr juntos en karting, le gané y le saqué mucha ventaja.

EM: ¿Cómo se preparan entre semana?

PD: El auto te puede llegar a cansar, pero no es un deporte tan exigente como si lo es el karting o la moto, no es necesario tener un gran estado físico. La idea es realizar actividad física, pero no es un factor tan determinante a la hora de correr en un auto de rally o de turismo carretera.

FD: Yo iba al gimnasio y tenía una gran preparación, pero ahora he parado esta actividad debido a la falta de tiempos. De todos modos para correr en karting si es importante y se nota una preparación física adecuada.

“Nos gusta mucho mantener autos y salir a andar en moto juntos”, afirmó Francisco Dávila.

EM: ¿Dónde se entrenan para las competiciones?

FD: Yo trato de ir a practicar a una pista en Colonia Caroya, donde habitualmente corro cada vez que puedo. No es muy cerca, pero siempre tratamos de ir, aunque sea una vez a la semana.

PD: Yo practico solamente antes de la carrera, para probar como está el auto.

EM: ¿Cómo se sostiene un deporte tan costoso?

PD: La idea es tener publicidad, yo no lo hago para ganar plata, a mi edad ya no busco eso, sino que corro por placer. Aun así, trato de conseguir un promotor para poder pagar el auto con todos sus mantenimientos.

FD: Yo también, trato de conseguir publicidad siempre. También tengo un lavadero de autos, y lo que recaudo lo destino al karting.

EM: ¿Cómo manejan el miedo a este deporte?

PD: En este tipo de deportes si tenés miedo no podés competir ni en auto, ni en karting, ni en nada relacionado. Yo choqué hace 15 días y tengo ganas de subirme al auto ya.

FD: Yo personalmente no siento miedo. Lo que si siento es ansiedad y muchos nervios antes de largar.

EM: Francisco, ¿En qué competencias participas actualmente?

FD: Ahora estoy corriendo el campeonato cordobés de karting a motor. Participo también -al mismo tiempo- del campeonato del centro y estoy tratando de clasificar al campeonato provincial de Córdoba, que tiene un muy buen nivel. Constantemente trato de competir en los certámenes en los que haya más kartings y sobre todo mejor nivel de corredores.

EM: ¿Qué tipo de motores usas en los diferentes kartings?

FD: He usado motores 150 cc (cilindradas) cuatro tiempos, también de 125 de cilindrada, con dos tiempos. Use motores de marcas nacionales como Zanella o CTI, pero también probé marcas internacionales como Yamaha, Honda y KTM.

Hay mucha diferencia entre los motores dos tiempos y los de cuatro. Los de dos generalmente son más explosivos, más rápidos. La adrenalina que te generan es enorme, pero también presentan una mayor exigencia, y nivel de concentración.

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