9 agosto, 2026

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Titiritero a su títere

La movida de títeres en Sierras Chicas cada día capta más adeptos. Los niños disfrutan de un momento especial de imaginación y creatividad.

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Por Redacción El Milenio | periodico@elmilenio.info

La movida de títeres en Sierras Chicas cada día capta más adeptos. Los niños disfrutan de un momento especial de imaginación y creatividad. Hace un tiempo, Rafael Palacio abrió la puerta de su mundo a El Milenio.

El mentor de Teatro de Títeres Arlequín, es Licenciado en Teatro y se dedica a las obras de títeres para niños desde hace más de 30 años. En la región, empezó en San Cayetano, Villa Allende, y confesó que inicialmente no convocaban mucha gente. De allí comenzó a trabajar muy duro, a colgar pasacalles, a invitar a grupos de títeres de otros lugares y a realizar “difusión a pulmón”. Es así que consiguió que el público “haga ese click” y se diera cuenta que tenía un espectáculo de la calidad de los de las grandes ciudades “en la puerta”, y en las salas del fin de semana se comenzó a disfrutar a pleno de las obras de títeres.

Como fundador de una cooperadora de titiriteros denominada Asociación de Arte Infantil, y en colaboración con los profesionales del grupo, elaboraron un programa de espectáculos que va de los seis a los diez años.

Quienes han visto los espectáculos, sostienen que es maravilloso ver cómo los niños están continuamente interactuando, frente a eso vivo que tienen allí adelante. De esta manera los pequeños espectadores también van creando el espectáculo; y en algunas ocasiones el niño está completamente callado, pero absolutamente “enganchado”.

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Palacio aseguró que los títeres que se usan, se crean en función de las necesidades de la historia: “Por ejemplo nosotros usamos títeres de dedo, de guante, de varilla, los títeres de retablo y también las marionetas de gran tamaño. Nosotros hacemos los títeres y a medida que vas creando el muñeco vamos entrando en personaje; en un proceso muy rico y gratificante que se va dando”.

Entonces pareciera ser que este teatro de sombras milenario, que se dice nació en las cavernas cuando hacían grandes fogatas y se proyectaban las sombras en las paredes, allí donde se creaban figuras con las manos, se danzaba y cantaba; hoy sigue vivo más allá de internet, los juegos electrónicos y las historias en tres dimensiones. O en palabras de este titiritero: “El títere no está en decadencia porque el teatro es algo vivo y no va a morir nunca, aunque estemos compitiendo con internet”.


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