3 meses: la espera continua

Ciudadanos de Sierras Chicas están expectantes en cuanto a las novedades de los subsidios que el Estado les ofrece para arreglar sus casas o para reubicarse en nuevos barrios de las localidades. Muchas familias fueron relevadas, pero otras aguardan la visita técnica.

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Los subsidios no sólo son para los habitantes de las Sierras Chicas, ya que muchas localidades de la provincia fueron afectadas.

Redacción El Milenio 

Las indemnizaciones prometidas por el Gobierno Provincial a los damnificados de las inundaciones acaecidas en febrero, en Sierras Chicas, no llegan del todo a destino.

Muchos vecinos manifiestan no haber percibido ningún tipo de ayuda; otros aseguran haber recibido sólo una parte de lo prometido, y otros aguardan todavía ser relevados por la Provincia.

Actualmente, el relevamiento efectuado constata la existencia de aproximadamente 800 familias que estarían en condiciones de recibir las indemnizaciones económicas para reconstruir o reparar sus casas.

Los grupos beneficiarios son residentes de las ciudades de Salsipuedes, Río Ceballos, Villa Allende, Unquillo, y Mendiolaza.

Desde el gobierno provincial, aseguraron que se entregaron las ayudas económicas prometidas a 55 de estas familias de Sierras Chicas, con el fin de comenzar a reparar sus viviendas.

Se trata de fondos no reintegrables correspondientes a la primera cuota y que totalizan los 933.215,90 pesos, y corresponde a los cómputos realizados por la Dirección de Vivienda y profesionales convocados desde los Colegios de Arquitectos y de Ingenieros de la Provincia.

Cabe aclarar que la inversión total del Gobierno de Córdoba para este grupo de familias alcanzará la suma de 1.866.431,80 pesos, repartido en ayudas que oscilarán entre los 3.500 y 118.000 pesos por cada vivienda, dependiendo de los daños en la infraestructura, relevados por los equipos técnicos de la Dirección de Vivienda de la Provincia.

A medida que se constaten los avances de las obras se irán concretando sucesivas entregas. Además, los técnicos siguen realizando visitas domiciliarias para constatar y calcular reparaciones en más familias de las Sierras.

El dinero brindado desde la Nación y repartido por el Gobierno Provincial fue entregado a este pequeño grupo de beneficiarios en las últimas semanas. Para ello, se hicieron presentes los intendentes de las localidades, los ministros Manuel Calvo, de Gestión Pública, Daniel Passerini, de Desarrollo Social y Walter Saieg, de Gobierno y Seguridad.

En una oportunidad, Manuel Calvo sostuvo “desde el primer momento, junto a los gobiernos locales, trabajamos incansablemente para encontrar soluciones a los problemas que se plantearon a partir del fenómeno climático que tuvimos. Fue un acontecimiento que nos pegó muy duro a todos”.

“Y estamos trabajando día a día para devolverle a cada una de las familias parte de los bienes materiales que han perdido. Hay cosas que no vamos a poder recuperar ni ustedes ni nosotros, son los valores afectivos y familiares. Pero la voluntad es trabajar día a día para encontrar con ustedes la solución más concreta para salir adelante”, agregó el ministro.

Licitaciones.

Las obras de reparación de infraestructura tanto públicas como privadas fueron concesionadas a diversas empresas, las cuales accedieron a la adjudicación a través de subastas electrónicas dispuestas por los municipios.

La empresa ARC S.R.L. resultó ganadora de la subasta “Reparación calles urbanas, caminos vecinales y red terciaria provincial en Sierras Chicas Norte”, con una oferta de 38.174.323 pesos.

En tanto, Vimeco S.A. realizó la mejor oferta -38.444.400 pesos- para “Reparación calles urbanas, caminos vecinales y red terciaria provincial en Sierras Chicas Sur”.

Según la categoría.

Existen dos formas de subsidios para los afectados por las inundaciones. Están quienes solamente necesitan remodelar la casa, y por otro lado, quienes necesitan la reubicación. Y para llegar a esta conclusión, existen diferentes categorías: C1, C2, C3, C4 y C5.

Estas categorías enumeran la gravedad de la afección: desde la menor magnitud de daños hasta el deterioro total de la vivienda; es decir, siendo C1 el nivel con menores averías, y C5 las casas más perjudicadas.

Mendiolaza, un paso adelante.

Los vecinos de Mendiolaza están mucho más organizados que el resto de las ciudades, ya que se adelantaron con respecto a reclamos formales hacia el Estado.

La concejal Alicia López Seco le comentó a El Milenio, “hasta ahora no se han relevado todas las familias, como concejales presentamos una nota en el Ministerio de Desarrollo Social para pedir un audiencia en la que nos expliquen, nos clarifiquen y nos digan claramente cómo son los relevamientos, cuándo se van a terminar y además, hay gente a los que les avisaron que los iban a mover y ahora los dejan en el mismo lugar, no está nada claro todavía. Por otro lado, la municipalidad responde que están dependiendo de las decisiones de la provincia”.

¿Confusión o desinformación en Villa Allende?

En la ciudad de Villa Allende varios vecinos afectados se encuentran en una situación de confusión, esto se produce porque a muchos de ellos sí se les efectuó el relevamiento para acceder a los subsidios, mientras que otros tantos continúan a la espera de la visita técnica.

El Milenio dialogó con Rafael, del barrio Cóndor Bajo, quién manifestó su conformidad con el municipio y el Gobierno Provincial: “en principio dieron electrodomésticos, después vinieron los arquitectos. Los mismos relevaron la casa, hicieron una carpeta, volvieron para mostrar los resultados y para preguntar si estaba de acuerdo con el monto, y si estaba todo bien, se enviaba para ser aprobado”. Aún está esperando el dinero.

En cambio, Agustín del mismo barrio le confió a este medio que “en principio los electrodomésticos llegaron, pero con los subsidios no pasó nada. En cuanto a los créditos, son muy difíciles de acceder”.

Unquillo aguarda.

“Ante todo tiene que quedar claro que lo que nos tienen que dar no es un favor que el Estado nos hace a los vecinos, es un derecho, es lo que nos corresponde, el tener una vivienda digna”, le comentó a El Milenio, Valeria, una vecina del barrio Gobernador Pizarro de la ciudad de Unquillo, pero que hoy vive en Cabana.

Los técnicos de la Dirección de Vivienda de la Provincia registraron a esta vecina en una categoría C5, aunque el nivel de daño de la infraestructura de la casa era un C3, sólo que por la peligrosidad de la ubicación de la construcción, por la cercanía al río, se ve obligada a trasladarse y por lo tanto ser reubicada.

“Cuando es C5 te dan dos opciones, ofrecen una casa, depende de la cantidad de habitantes, pero por ejemplo en el caso de mi familia somos seis, entonces te dan una casa de 67 metros cuadrados. El lugar estipulado se supone que tiene que ser cerca del territorio donde vivía la familia anterior a la catástrofe”, confió la vecina.

Pero hay un contratiempo, y es que el municipio obtuvo pocos lotes, y hasta ahora se definieron aproximadamente 18 casas, que ya están en proceso de comenzar a ser construidas. Los lotes oscilan entre los 270 a 300 metros cuadrados. Es decir, muy pequeños considerando que en Unquillo hay una ordenanza que no te permite construir en espacios menores a 400 metros cuadrados. Por lo que el ente gubernamental se ve obligado a modificarla para permitir esa construcción.

En esta línea, hace más de un mes que los vecinos esperan tener algún tipo de noticia. Y cuando llaman al municipio no reciben información. En principio, cerca de abril, les dijeron que iba a ser en mayo, y ya está terminando el mes y no hay novedades.

Otra de las estrategias de los gobernantes que muchos vecinos critican es que dan dinero de a poco, es decir, de 3.000 o 10.000 pesos por ejemplo.

También, se denuncia la modalidad que usan los municipios para calificar las categorías, según declaran varios vecinos. En primer lugar, examinan la casa, y le dicen a los vecinos lo que deben hacer, por ejemplo, en muchos casos, si la casa tiene la calificación de C5 y deben abandonarla, varios en ese momento dicen que no, por miedo a perderlo todo, entonces los funcionarios toman esa respuesta como un rechazo a la reubicación.

Por otra parte, muchos reclaman que el control y definición no deberían estar a cargo de los municipios sino de la Provincia, porque son ellos quienes definen las líneas de la ribera, ya que muchas casas que antes estaban a cientos de metros de la costanera, pasaron a estar en el medio.

Por otro lado, Karina, una vecina del “barrio Progreso”, recibió el relevamiento de los ingenieros civiles y arquitectos pero se queja de que no volvieron. “De la Municipalidad dijeron que iban a llamar pero no lo han hecho”, comentó preocupada a El Milenio.

Al mismo tiempo, Claudia, del barrio “Villa Forchieri, “comentó que en el municipio pidieron que se organizaran por sectores, y cada sector con un referente, para no tener a todo el mundo encima. Pero no funciona”.

“Te incitan a organizarte y cuando más o menos lo hacés te tiran un palazo. No hay ningún barrio organizado reclamando. En ningún lugar se ha hecho mucho, porque fondos no hay, y  eso le correspondía a Nación o a Provincia”, agregó.


Casas arrasadas y usurpadas.

Como si no fuera poco con las inundaciones, y el posterior deterioro de las viviendas, sumado a la pérdida de vidas, se sumó una nueva forma de obtener una vivienda para muchas familias en situación indigente: la usurpación de casas deshabitadas, después que los propietarios debieron mudarse a lugares más seguros.

Se trata de gente que históricamente necesitó casas, por lo que esta catástrofe desnudó un costado crudo de la sociedad de Sierras Chicas que es la indigencia de cientos de sus habitantes.

Por ejemplo, en el caso de Valeria, la cual tiene la casa enfrente de la plaza Belgrano sobre  calle Colón, en el Barrio Gobernador Pizarro, le intentaron usurpar el hogar, “era gente muy humilde con problemas de vivienda”, confió a El Milenio.

Otro de los problemas que sufrieron los afectados, fueron los robos que sufrieron posteriormente a las inundaciones. Fue así como tuvieron que vaciar las casas rápidamente para no tener más pérdidas.

“Hay varios casos, y la Municipalidad estaba al tanto. En el caso de la provincia, en el Ministerio de la Solidaridad dijeron que están usurpando casas, y recomendaron a los vecinos que no abandonen sus hogares. Y de esto más o menos hace más de dos meses”, confió la vecina.

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