27 septiembre, 2026

El Milenio

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Parque Guerrero: más que un club, una comunidad

Del sueño de unos padres a un símbolo del fútbol y la comunidad, esta institución creció a fuerza de trabajo voluntario y amor por el deporte. Con 22 años de historia, hoy reúne a más de 200 jóvenes y proyecta seguir ampliando su infraestructura para que nuevas generaciones sigan encontrando un lugar de pertenencia.

DEPORTES

Por: Fátima Falco, Ada Wajner, Antonella Acosta y Noah Caminos 4° IENM; Nicole Sotelo, Sol Montanari y Bianca Araya 4° IMVA.

Redacción: Bárbara Muñoz.


El Club Parque Guerrero de Río Ceballos surgió en 2003 como un sueño compartido por un grupo de padres que buscaban darle a sus hijos la oportunidad de jugar al fútbol en cancha de 11 y, al mismo tiempo, construir un espacio de encuentro para toda la comunidad. 

“Desde el inicio el club se pensó como un lugar donde el deporte se combinara con la amistad, la unión y los valores familiares”, narró José Agüero, delegado y socio-fundador del club.

Y añadió: “Al comienzo funcionamos en el predio del colegio Maestro Alfredo Bravo, que era un terreno municipal. Luego, ese terreno fue donado al colegio y nos trasladamos a la cancha actual en la calle Paraguay 800. Empezamos con los chicos del barrio y luego se sumaron jóvenes de toda la ciudad”.

Con el tiempo, aquel proyecto se transformó en una institución con más de 200 chicos en nueve categorías. Entre ellas, se destaca la reserva femenina y la primera masculina, la cual compite en la Liga Regional Colón y se ha consolidado como un lugar de contención y pertenencia para decenas de familias de la ciudad.

“El espíritu siempre fue el mismo -indicó Luis Julián Correa, licenciado en Administración y secretario del club- guiarlos e inculcarles valores a través del compañerismo y la escucha”.

Además, a lo largo de dos décadas desde su creación, se han impulsado mejoras en infraestructura, organización interna y logros deportivos que hoy lo posicionan como un referente barrial. 

El presente los encuentra en un camino de consolidación, en competencia y con una participación comunitaria sostenida. Igualmente, planean recuperar y fortalecer las instalaciones, construir espacios alternativos de entrenamiento, un polideportivo e incorporar nuevas disciplinas. 

En redes sociales, el Club se encuentra como @parque.guerrero

El Milenio: ¿Cuáles fueron los momentos más importantes en la historia del club y qué desafíos debieron superar?

José Agüero: Uno de los momentos más significativos fue el primer partido en cancha de 11. Sólo teníamos un conjunto de camisetas y las siete divisiones jugaron con la misma indumentaria, fue un hecho muy emotivo que marcó la identidad del club. Con el tiempo, los desafíos crecieron. En 2023 afrontamos el ingreso a la Liga Colón, que nos exigió presentar ocho categorías y realizar viajes largos cada fin de semana, y también sufrimos hechos vandálicos. A pesar de eso, la comunidad y las familias se unieron para reparar lo dañado, reafirmando que el club es mucho más que un espacio deportivo: es un lugar de pertenencia y resiliencia. 

EM: ¿Cómo están hoy y cómo se refleja su crecimiento en la participación de socios y familias?

Luis Julián Correa: Ahora sentimos que el club atraviesa un buen momento. En los primeros años era difícil y muchas veces nos tocaba perder por amplia diferencia, pero con el tiempo las categorías se fueron formando y hoy tenemos equipos que compiten muy bien, lo que motiva mucho a los chicos. 

A nivel social e institucional, el acompañamiento de las familias es fundamental: organizamos reuniones con padres y siempre surge alguien dispuesto a colaborar, ya sea con trabajo o gestionando apoyos para indumentaria y auspicios. La Municipalidad también colabora, por ejemplo, facilitando colectivos para los traslados. Todo esto muestra que el club crece, no solo en lo deportivo.

EM: ¿De qué manera se financian?

LJC: El proyecto se financia principalmente con las cuotas de los chicos y los aportes de sponsors que colaboran con dinero o materiales para obras. A eso se suman los ingresos de los fines de semana, que se destinan a cubrir gastos como policía, árbitros y paramédicos. Y para reforzar la economía organizamos actividades comunitarias que permiten reunir  fondos extras para viajes o partidos. Mantener la estructura es un gran desafío, ya que el costo de funcionamiento es alto.

EM: ¿Con qué categorías cuenta actualmente el club y qué proyectos deportivos tienen?

LJC: Contamos con nueve categorías, ocho de ellas participan en la Liga Colón. Van desde la octava división, con los más chicos nacidos en 2015, 2016 y 2017, hasta la cuarta, con jóvenes de 2007 y 2008. Además, tenemos reserva femenina , primera masculina, y un grupo juvenil femenino que por ahora juega amistosos y funciona como cantera para la primera. Por el momento sólo tenemos fútbol, ya que disponemos de una sola cancha. A futuro queremos ampliar la infraestructura, levantar un primer piso para sumar un salón y, si es posible, construir un polideportivo junto a la cancha. Para eso estamos gestionando fondos y subsidios que nos permitan hacerlo realidad. 

EM: ¿Qué logros recientes destacaría y por qué son tan valorados por la comunidad?

LJC: Uno de los hechos más importantes de este año fue que la liga implementó la Copa Plata y la Copa Bronce en divisiones inferiores. Gracias a ese formato, tres categorías llegaron a semifinales y la octava división disputó la final en Sarmiento. Esto muestra el progreso del club: hace tres años estábamos en los últimos puestos y hoy competimos con chicos más motivados y comprometidos. Valoramos estos logros porque muestran un crecimiento integral. Sumado a eso, mejoramos la infraestructura con un pozo de agua para el riego, nuevos baños, una oficina administrativa y más equipamiento de entrenamiento. Eso fortalece al club y genera confianza: cada vez se suman más chicos, más familias, y la asistencia se mantiene estable durante el año. 

EM: ¿Qué mejoras necesitan hoy las instalaciones y la organización?

JA: La prioridad inmediata es mejorar la cancha, que es nuestro punto más débil y requiere una inversión importante. El desgaste es grande porque no contamos con espacios alternativos de entrenamiento, lo que impide darle el descanso necesario al campo principal. Por eso, dentro del proyecto futuro está la construcción de canchas auxiliares en las cabeceras, que permitan entrenar sin dañar la cancha principal. El sueño es verla totalmente cubierta de césped y en condiciones óptimas para la competencia. 

En cuanto a la organización interna, junto con la comisión, los delegados se reparten tareas vinculadas a la organización de partidos, traslados y compras de indumentaria. Lo mismo ocurre con los entrenadores y colaboradores: algunos son profesores, otros técnicos, y en varias categorías son los propios padres quienes se encargan de entrenar. Ese esfuerzo colectivo es lo que permite que el club siga funcionando. Un logro fundamental ha sido mantener siempre la presentación de todas las categorías en cada liga en la que participamos. Nunca dejamos de competir ni omitimos presentar una división.


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