4 abril, 2026

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Victor Valente: “La comunicación local es la más difícil, pero también la más valiosa”

Víctor Valente apuesta al periodismo territorial y comunitario a través de sus proyectos. Fundador de La Unión Regional, trabaja para fortalecer la identidad de la zona, visibilizando a la comunidad y poniendo en valor su entorno natural.

COMUNICADORES

Por: Isabella Piccone y Delfina Heredia 4° IENM; Jonás Mainonis y Cristian Castillo 4° IMVA.

Redacción: Bárbara Muñoz.


Desde que en 1993 repartió en mano los primeros 150 ejemplares de La Unión a la salida de misa en Saldán, Víctor Valente no dejó de caminar las calles de la región. “La  gente se llevó el diario a su casa y se encontró con noticias de su propia comunidad. Fue un ‘wow’ colectivo”, rememora sobre el debut del primer medio en su ciudad. 

Y añade: “Fue una respuesta increíble. Los comercios locales, sin que yo los buscara, se ofrecieron a apoyar el proyecto. En ese momento no pensaba en la comercialización; lo veía más como un acto de rebeldía ante la falta de un espacio que contara lo que pasaba en el pueblo”.

Sin embargo, ante la positiva repercusión, la propuesta se consolidó y, más tarde, llegó a Villa Allende con su cobertura, adoptando un formato tabloide en dos colores. Luego, se amplió a Mendiolaza, Unquillo, Río Ceballos y, más adelante, Salsipuedes. 

Al respecto, su fundador cuenta: “Esta expansión estuvo muy ligada a mi militancia ambiental. Ahora la revista cubre todo el corredor, incluso La Pampa, un pequeño pueblo que siento parte de mi zona”

Hoy, mientras las redes sociales y los medios hegemónicos acaparan la atención, Valente insiste en que la comunicación local es vital para preservar la identidad, visibilizar los problemas y fortalecer el tejido comunitario. Asimismo, pondera, en esta línea, la labor ambiental. 

De esta manera, asegura que “el rasgo del proyecto distintivo es el compromiso y el respeto por la idiosincrasia de la gente”. “En Sierras Chicas tenemos muchos matices: el poblador histórico, el gaucho, el baqueano, la paisana, el vecino nuevo… Es un escenario social muy ecléctico”, agrega.

Actualmente, el staff actual cuenta con cinco redactores freelance, una diagramadora y un comercializador. Igualmente, la dirección del contenido y la logística siguen a cargo del creador, quien reafirma: “Trabajamos bajo una premisa clave: no perder la práctica periodística ni la cercanía con la comunidad, porque la comunicación local es la más difícil, pero también la más valiosa”.

Por otra parte, “Mono Valente” como lo conocen a Víctor desde sus anteriores programas “Sangre de Monos” y “Monópolis”, conducía TeQuieroVerde en los medios de los SRT. No obstante, aún habiendo estado nominados como mejor programa educativo-cultural para los Martín Fierro Federal, el mismo fue dado de baja. En tanto, el conductor sostuvo: “Es un dolor y una pena muy grande”.

El Milenio: ¿Cómo fue tu inicio en el mundo de los medios y cómo nació La Unión?

Victor Valente: Yo era jugador de fútbol, pero un accidente me dejó fuera de las canchas y me llevó a relatar partidos en Radio Universidad y así tuve mi primera experiencia en el periodismo deportivo. Luego, ingresé a estudiar Comunicación y en primer año, en la cátedra de Periodismo I, un profesor nos propuso crear un medio como trabajo práctico. Yo presenté un diario de Saldán, mi pueblo, y el docente me motivó a concretarlo. 

En menos de un año, el 4 de enero de 1993, lancé la primera edición de La Unión: 150 ejemplares en papel oficio, abrochados a mano y repartidos a la salida de misa. El armado era artesanal, con recortes y composiciones manuales. Y así empezó una aventura que no imaginaba que se sostendría tantos años.

EM: ¿De qué manera se dio la evolución de la iniciativa?

VV: Originalmente se llamaba La Unión, a secas. Pasó a llamarse La Unión Regional diez años después, cuando dejó de ser solo de Saldán y comenzó a cubrir la zona. Durante la primera década fue un medio local y también un espacio donde yo aprendí el oficio. Al principio no pensaba dedicarme a esto. Además, los recursos eran escasos, casi no había ganancias y costaba pagar la imprenta. Pero, con el tiempo la gente valoró su continuidad, y entendí que la perseverancia era clave. Mientras tanto, trabajé en una metalúrgica, hice pasantías en La Voz del Interior, donde aprendí a diagramar, y seguí relatando partidos. El profesor que había valorado mi trabajo siempre me repetía que, si en tu comunidad no hay un medio, esa es tu oportunidad para crearlo. Es algo que transmito en cada charla, porque la mayoría estudia periodismo soñando con grandes medios, cuando la realidad es que los verdaderos periodistas muchas veces están en otro lado, generando contenidos propios.

IG: @revistalaunionregional

EM: ¿Por qué los temas ambientales tienen un lugar central en la agenda de tu medio y en la cobertura de la región?

VV: Por el conocimiento profundo del territorio. Recorrí cada cuenca, cada cascada, cada nacimiento de agua. Vi Sierras Chicas cuando sus ríos eran claros, llenos de mojarras y tosqueros. Hoy, eso prácticamente no existe. Amo esta región: acá trabajo, crecieron mis hijos, conozco su cultura, su idiosincrasia y su paisaje. En este medio lo ambiental es una preocupación constante: la mitad de los temas que publicamos tienen que ver con eso. Preferimos sembrar conciencia, invitar a mirar, valorar el lugar en el que vivimos, y fortalecer a la comunidad desde ahí.

EM: ¿Qué desafíos enfrenta como proyecto independiente en un contexto de cambios constantes? 

VV: El desafío más grande es sostener el medio. Hoy las redes sociales dominan la escena y todo se volvió muy impersonal. Para mí, es clave que la gente vuelva al territorio, que no se desconecte de la naturaleza ni de su comunidad. También lograr que se entienda que la comunicación debe ser regional. Si vivís en Villa Allende o en Mendiolaza, la noticia debería circular primero en tu comunidad. Por eso insisto con intendentes y actores locales: cuando tengan una noticia importante, que la den primero a medios comprometidos con la región. De lo contrario, seguimos quedando como “segunda escala” mientras los grandes medios se llevan la atención y los recursos. 

Otra cuestión es la relación con el empresariado: hay empresas locales con gran poder económico que podrían acompañar y muchas veces no lo hacen. En definitiva, el reto es doble: el sustento y lograr que la comunidad y las empresas valoren y apoyen la comunicación local como herramienta para fortalecer la identidad y el desarrollo regional.


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