15 mayo, 2026

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LA COHERENCIA: estar alineado con lo que soy

En la columna de opinión de esta semana, Mónica Barrera, Licenciada en Artes Visuales y Coach Ontológico, se centra en el tema central es la “coherencia”, definida como el estado de alineación donde lo que uno piensa, siente, dice y hace va en la misma dirección.

La coherencia es ese estado de alineación en el que lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos, se mueve en la misma dirección. No se trata de ser perfectos, sino de estar alineados y presentes en cada momento. Como dijo Mahatma Gandhi, “la felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía”. La coherencia es un puente invisible que une nuestro ser más profundo con nuestra vida diaria.

Coherencia viene del Latín: cohaerentia, que significa; “estar unido, o estar ligado’’ se refiere a la cualidad de estar unido o relacionado de manera lógica y consistente, tanto en términos de ideas como de acciones. Es LA IDEA de CONEXIÓN relación y unión entre diferentes elementos, en definitiva deriva de la concordancia entre nuestros valores, emociones, lenguaje y acciones. No es rígida; se construye momento a momento con micro elecciones. “La integridad es hacer lo correcto aunque nadie mire”. “Somos lo que hacemos repetidamente”.

Existen tres tipos de coherencia a considerar:

  • No contradicción: Asegurarse de que no te contradices en lo que dices o escribes, manteniendo la claridad.
  • Repetición: La repetición de elementos o conceptos a lo largo de un texto o acción.
  • Relación: Todos los elementos deben estar relacionados, ya sea de forma directa o indirecta.

“Tus actos siempre hablan más alto y más claro que tus palabras”.

Señales y Herramientas para la Coherencia

Las señales de incoherencia a menudo se manifiestan tanto física como verbalmente. Físicamente, puedes sentir un nudo en el estómago, hombros tensos y suspirar con frecuencia. En cuanto a las acciones y el lenguaje, la incoherencia se refleja en la tendencia a postergar decisiones, a justificarse en exceso y a hablar en modo automático, utilizando expresiones como “tengo que”, “debería” o “más adelante”. En contraste, vivir con coherencia elimina la necesidad de usar “máscaras ni disfraces”, permitiendo que tu esencia se convierta en tu lenguaje.

Para cultivar la coherencia, el texto sugiere varias herramientas prácticas:

  • El Semáforo Interno: Un ejercicio para escuchar a tu cuerpo. Consiste en cerrar los ojos y pensar en una decisión. Tu cuerpo te dirá si se siente verde (expansión), amarillo (duda) o rojo (tensión). La coherencia susurra en el cuerpo”.
  • Las 4 Alineaciones: Un proceso para reflexionar sobre tus valores, emociones, lenguaje y acciones. La pregunta clave es: ¿qué haré —aunque sea pequeño— que represente eso?”.
  • Pasar del ‘Deber’ al ‘Elegir’: Cambiar el lenguaje de obligación por uno de elección consciente. Por ejemplo, en lugar de “tengo que llamar a mi clienta”, se convierte en “elijo llamarla hoy a las 17 porque valoro la confianza”.
  • La Regla 3M: Una microherramienta para superar obstáculos como el miedo o la inercia, ayudando a diseñar acciones que sean Muy pequeñas, Medibles y para Mañana mismo.

Superar obstáculos como el miedo a decepcionar o el perfeccionismo es clave para vivir en coherencia. La coherencia, al final del día, es un compromiso con la transformación personal y un camino que nos permite estar en plenitud.


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