- Por: Martina Gomez y Jenaro Atea IENM
- Redacción: Mabel Tula
Unos vecinos de Río Ceballos encontraron en su hogar el espacio ideal para darle vida a un emprendimiento singular: la producción de gírgolas. Lo que comenzó como un experimento durante la pandemia, hoy es “Pacha Hongos”, un proyecto consolidado que combina pasión, conocimiento y el deseo de ofrecer un alimento natural y nutritivo.
El camino no fue sencillo. Inicialmente, la pareja, formada por Marina Bracamonte, bioquímica, y Gabriel Díaz, técnico en industria de alimentos, decidió incursionar en el cultivo de champiñones. Sin embargo, las dificultades del proceso los llevaron a repensar esta elección. Fue entonces cuando un profesor de la Facultad de Agronomía les sugirió producir gírgolas, un tipo de hongo comestible más sencillo de cultivar.
Con esfuerzo y dedicación, adaptaron un terreno aledaño a su casa en barrio San Isidro, donde instalaron las estructuras necesarias para el cultivo. Además, estudiaron cada paso del ciclo reproductivo de las gírgolas.
Según detalló la bioquímica, los hongos crecen a partir de las semillas que se colocan en un sustrato previamente pasteurizado que permite sacar la mayor cantidad de microorganismos que puedan matar al hongo. Luego, se los lleva a una cámara donde se los deja entre 30 a 60 días, periodo en el cual el hongo se desarrolla y coloniza toda la bolsa. “Después pasa a “la sala de fructificación” donde siente que es la última etapa de su vida y abre el sombrerito liberando esporas que se cortan para venderlas”, detalló.

Hoy, las gírgolas que producen llegan a dietéticas de Córdoba y ya no necesitan asistir a ferias locales gracias a la demanda que reciben directamente en su domicilio. Aunque su especialidad sigue siendo este hongo comestible, Marina y Gabriel también cultivan hongos medicinales, aunque en menor medida. “Es muy difícil producir dos a la par porque uno consume al otro, por eso nuestro fuerte es la plantación de los comestibles, las gírgolas”, explicó Bracamonte.
El Milenio: ¿Cuál es el valor que aporta este emprendimiento?
Marina Bracamonte: La parte alimenticia está buena. Cuando lo empezamos a producir no me imaginé que los jóvenes iban a ser los mayores consumidores que tenemos. Yo tengo 46 años y los de mi edad o más grandes no son los principales clientes sino chicos entre 21 y 30 años. Me llamó la atención la conciencia que tienen de consumir alimentos naturales. Después, los hongos medicinales que hacemos, que se llaman adaptógenos, son todo un mundo. Es totalmente diferente a los comestibles y hoy en día tenemos un montón de gente a quienes estos honguitos, “Melena de León”, ha ayudado un montón a la recuperación. El Melena de León cumple la función de reparar el sistema nervioso central y anda bien en personas de la tercera edad que han tenido pérdida de memoria, un ACV, Alzheimer o Parkinson. Estamos viendo muy buenos resultados en quienes lo están consumiendo, así que es muy gratificante ver que lo que uno hace tiene impacto positivo en la salud de las personas.

EM: ¿Cómo se extrae la Melena de León del hongo?
MB: El honguito está deshidratado y se hace un doble extracto. Antes se vendía el honguito en polvo, pero los hongos, como las plantas, tienen una pared que se llama quitina, que es un azúcar que nosotros no absorbemos. Entonces, hay personas que no absorben y no logran tener los nutrientes que necesitan. Para obtener el doble extracto, que obviamente no es algo que inventé yo, se hace una maceración del producto en polvo en alcohol etílico de uso alimentario, y se lo deja macerar entre 30 y 60 días. Entonces, todas las sustancias que son hidroalcohólicas pasan a la solución.

Después se hace un filtrado, y al residuo se lo lleva a una decocción en agua, donde todas las sustancias que son solubles en agua pasan. Por eso se llama doble extracto, porque se concentran las sustancias químicas que son solubles en alcohol y en agua. Es como cuando vas a hacer un té y pones el agua caliente, sacando todos los beneficios de las que son solubles en agua.
EM: ¿Se puede vender en farmacias?
MB: No, porque no es un producto médico para venderlo en una farmacia. El Melena de León es un hongo que está en el Código Alimentario Argentino, es un alimento. Entonces, lo que se hace es que se potencia las propiedades de ese alimento.
EM: ¿Cuáles son los proyectos a futuro para el emprendimiento?
MB: El terreno que tenemos al lado no es de nosotros, lo alquilamos y ojalá el día de mañana nos vendieran ese lote para poder invertir realmente en una instalación más completa. Es muy precario lo que tenemos, porque todo lo que hacemos hay que pedir permiso al dueño, entonces estaría bueno poder lograr habilitarlo y que se conociera en Río Ceballos ya que somos los únicos productores a mediana escala de estos hongos.
Los productos de Pacha Hongos se pueden consumir en: Cordyceps; Reishi; Hongos deshidratados; Escabeche de hongos y verduras; Hamburguesas de hongos, pollo, verduras y legumbres; Milanesas de Gírgolas; Mix Vital en doble extracto; Extracto Melena de León; Girgolas. @pacha.hongos
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