10 septiembre, 2026

El Milenio

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Guillermo Balduzzi: Sanando herencias invisibles

Dentro de las terapias alternativas, las constelaciones familiares son una de las más populares, con cada vez más adeptos. Guillermo Balduzzi se dedica a acompañar a las personas en sus procesos emocionales a través de esta técnica, que busca desentrañar los vínculos familiares y cómo éstos influyen en nuestro presente.

SOCIEDAD

  • Por: Jazmín Penfold y Augusto Morello 4° IENM – Tomás Yvanoff y Jairo Balduzzi 4° IMVA.

“La constelación trata de acomodar el árbol familiar para que el amor pueda fluir”, expresó el constelador Guillermo Balduzzi. Al momento de presentarse, lo hace bajo la etiqueta de Facilitador de Procesos de Cambios Emocionales; lo que en la práctica significa que trabaja con técnicas de biodescodificación, regresiones, Programación Neuro Lingüística (PNL), entre otras. Sobre estas, explicó que “son para lograr un abordaje holístico de la persona que viene con un problema físico o emocional”.

Desde joven, el vecino de Unquillo sintió que había algo más allá de lo que ya conocía. Eso lo llevó a buscar respuestas a preguntas sobre la existencia del ser humano, entre otros tópicos. Asimismo, en ese trayecto fue invitado a una conferencia de Enrique Bourón, que es quién trajo la Decodificación Biológica al país. Encantado con su abordaje, comenzó a estudiar esa rama, siguiendo con la Psicogenealogía, hasta que llegó al camino de la constelación. 

Más tarde, comenzó a participar activamente en constelaciones grupales con allegados, lo que lo motivó a buscar un título en esta disciplina. Así, en el 2008 comenzó la formación con Cristina Baziotti, una mujer italiana que se formó en Turín con Bert Hellinger, creador de las constelaciones familiares. 

El alemán desarrolló este método terapéutico en los años 80, buscando equilibrar las dinámicas familiares que influyen en la vida personal de cada uno de los integrantes. De esta manera, se sustenta en tres premisas, que a las que llama Ordenes del Amor: la pertenencia; el orden; y el equilibrio entre dar y tomar. “Hellinger dice que primero viene el orden y después el amor, si en la familia no está el orden en los roles que ocupa cada uno, no puede fluir el amor”, agregó Balduzzi. 


El Milenio: ¿En qué consiste la constelación familiar y cómo se diferencia de otras terapias y técnicas similares?

Guillermo Balduzzi: Las constelaciones familiares parten de lo que se llama el inconsciente familiar. La forma en que se desarrolla una sesión reside básicamente en que se reúne un grupo de personas donde una dice «tengo tal problema para abordar», el cual puede ser algo de salud, emocional, laboral, entre otros. 

Por ejemplo, hace poco vino una mujer que no podía vender la casa. En la constelación salió que era una lealtad a su padre, porque la casa había sido de él. En ese caso le dije a la consultante que elija a alguna persona de los que están en el grupo para que la represente a ella y a otra para que represente la casa. Se pone a los representantes en el campo, que es el centro libre donde están sentadas las personas, y se ve qué es lo que sucede. Yo uso mucho la información corporal, yo veo hacia dónde estás mirando, cómo estás, si te veo tensa y relajada y luego yo me voy a acercar. Les pregunto a los consultantes cómo se están sintiendo, si están cómodos, si les duele una pierna, veo si están mirando hacia abajo o no, o están mirando a lo lejos, allá, con la mirada perdida y ahí se va a desarrollar una dinámica de dónde vamos a sacar la información hasta que se genera la sanación, por llamarlo de alguna forma, es decir cuando hay una reconciliación entre partes. En este caso de la casa, cuando el padre habilita a la hija a que la venda, ahí hay una sanación.

EM: ¿Cuáles son los beneficios y riesgos que conlleva constelar?

GB: Sucede muchas veces que dos o tres personas que están sentadas, presentes pero sin participar, están llorando, como si fueran ellos los que están viviendo esa situación. Evidentemente en algún punto les llega, les toca aunque no lo sepan conscientemente, pero inconscientemente si lo registran. Riesgos me animo a decir que ninguno, salvo que el constelador o el facilitador no haga que se armonice la problemática, que se reconcilien las partes. Entonces ahí sí queda en cada uno, una energía que no fue equilibrada. Si el constelador conoce y tiene la actitud para poder llevarla adelante no hay ningún riesgo. Solo hay riesgo cuando guían quienes han hecho una formación en tres meses y ya creen que son consteladores, se largan a hacerlo y de golpe se encuentran con situaciones que no saben cómo manejarlas.

Las constelaciones familiares suelen realizarse en grupos de 5 a 12 personas, entre las que se encuentra el constelador que dirige la sesión, la cual puede durar varias horas. 


EM: ¿Con qué otras técnicas se puede complementar la constelación y de qué forma?

GB: Yo siempre digo que la biodescodificación y la constelación son primas hermanas. Están muy cerca porque las dos abordan el tema del árbol genealógico y su sanación, desde distintos lugares y desde distintas formas, pero tratan de llegar a lo mismo. Ambas consideran que nosotros no somos nosotros, somos nosotros más nuestros padres, abuelos y bisabuelos. Por lo tanto, cargamos con las heridas, con las historias, con los programas que vienen desde allá lejos. 

Un día vi a una chica con un dolor de brazo que había ido a todos los médicos y clínicamente no tenía nada, se había hecho todos los estudios habidos y por haber. Resulta que se llamaba igual que la abuela, entonces le pregunté ‘¿qué le pasó a tu abuela a la edad que tenés ahora?’ y me contó que se le murió su hijo en los brazos. Hicimos un trabajo con ella y automáticamente dejó de dolerle el brazo. Como esas historias, hay un montón. Estas nos certifican y tenemos certeza por la experiencia, de que cargamos con las cosas de nuestros antecesores. Si papá no pudo estudiar en la universidad, entonces yo no voy a estudiar en la universidad ¿por qué? porque no puedo superar a papá. Se trata de sanar todo eso, se trata de que yo pueda avanzar más. Obviamente que, muchas veces, la mayoría de las veces, es a nivel inconsciente esto. 

Yo creo que hago, decido y elijo cuando en realidad, en el 97% de las cosas está el inconsciente familiar que me lleva de las narices para repetir historias y patrones de la familia. Solo el otro 3% es libre albedrío. Si nosotros empezamos a limpiar, a cortar esos lazos que nos unen con nuestra familia, con nuestro inconsciente familiar, con que lleguemos al 50% de libertad, nos cambiaría la vida por completo.


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