DEPORTES
- Por: Santiago Suarez y Lucca Buglioni 4° IMVA- Matías Ferrer, Paulina Picco, Lucía Allende, Alexis Actis Piazza y Rocío Bartolini 4° IENM.
La joven oriunda de Unquillo practica el deporte desde los 4 años, sumado a la disciplina y los valores que conlleva. Toda esta dedicación y esfuerzo la catapultó al seleccionado nacional. Su disciplina es el kata, una especie de coreografía individual con sus movimientos ya coordinados.
En tanto, practica el estilo Shorin Ryu Seibukan en el Club Unión desde pequeña y con tan solo 12 años de práctica, logró ser cinturón negro y estar 1° en el Ranking Nacional de la FAK (Federación Argentina de Karate).
Influenciada por su padre, el máximo representante del karate unquillense, que según ella es una referencia como sensei y persona, compite en numerosos torneos nacionales e internacionales, teniendo grandes éxitos como los Juegos Evita 2022.
Si bien no hubo algún hecho puntual o específico que hiciera que Victoria empezara este camino, reconoce que fue algo que se dio con el tiempo. “Cuando yo tenía dos años, mi papá practicaba en casa y me quedaba viéndolo, copiaba y repetía lo que él hacía”, rememora.
Así, lo que comenzó siendo un juego, en un ambiente que desde la infancia transitaba, como algo normal en el día a día, se terminó convirtiendo en su pasión. Al respecto, rememora: “Se fue dando que yo le ponía más esfuerzo, más tiempo”.
“Cuando mi papá salió subcampeón mundial en Japón, fue super inspirador para mí tanto como deportista y como persona. Me dieron ganas de competir algún día a ese nivel porque es un escalón muy alto al que no cualquiera llega”, asegura.
Además, Victoria le hizo una promesa a su padre que el día que ella compitiera en un mundial, representando al país, ella iba a traer la medalla de oro. “Si él pudo, yo también voy a poder”, dice convencida.
Santucho no considera que su apellido, con gran peso a nivel regional, sea algo que la presiona a conseguir las cosas, sino que, por el contrario la motiva. En esta línea, cuenta que en muchos torneos las distintas figuras como senseis, árbitros o amigos, la reconocen y le dicen ‘se nota que sos hija de Santucho, hacés karate igual que él´.
“Para mí, es un halago, porque dicen eso asumiendo que soy muy buena, así como lo fue mi papá”, reconoce. Y asevera: “La pasión que le tengo a este arte marcial es muy grande, y ese es el mayor parecido que tenemos con mi padre”.

El Milenio: ¿Qué es lo que más te apasiona del karate? ¿Hay algún aspecto que te haya marcado especialmente a lo largo de los años?
Victoria Santucho: Lo que más me gusta del karate es el grupo humano que se forma, la gente que vas conociendo en este camino.
No sólo tiene un lado competitivo y deportivo, sino que es un arte, es una forma de vida que inculca muchos valores como ser humilde, empático, tener paciencia, ser fuerte y estas son cualidades que te ayudan a formarte como persona.
A través de estos valores pude equilibrar el estudio y el karate, ya que cada vez que algo se interpone entre mi vida colegial y deportiva, suelo recordar que la paciencia y la disciplina me ayudan a poder tener tiempo para todo. Más que nada ahora, que empiezo a competir internacionalmente, además de nacionalmente como lo venía haciendo, mis horarios son reducidos y por ahí no puedo dedicar equitativamente la misma importancia a ambas cosas.
EM: ¿Cómo influyó en tu vida personal y deportiva la noticia de ser convocada para el seleccionado nacional? ¿Y cómo ha influido en tu enfoque hacia el deporte?
VS: Me influyó de la mejor manera, ya que en lo personal entreno muchísimo. Le dedico un montón de tiempo a las preparaciones físicas para que algún día me pudieran convocar y así sucedió. Me emociona, porque ya pude cumplir una de mis metas y ahora viene el segundo objetivo que es el permanecer el mayor tiempo dentro de la selección, lo cual es muy difícil.
Cualquiera puede entrar, por ejemplo si saliste primero en el ranking nacional; pero si bajaste el rendimiento, te sacan. Entonces es difícil mantenerse ahí.

EM: ¿Cuáles dirías que son tus fortalezas principales y en qué aspectos creés que podrías mejorar? ¿Hay alguna técnica que considerás particularmente desafiante?
VS: Mis fortalezas serían lo técnica que soy, lo muy autoexigente y perseverante también, porque insisto e insisto hasta que las cosas me salgan. Me enfoco en detalles y me esmero en pulir muy bien todos los movimientos para que queden y, quizás no perfectos, pero lo mejor posible.
Las cosas que podría mejorar sería la parte física. Si bien no es una técnica, algo súper desafiante es que en el siguiente torneo nacional, que se hace acá en Córdoba, debuto en la categoría “mayores” con 16 años.
EM: ¿Has tenido alguna experiencia en la que hayas usado tus habilidades de karate fuera del dojo?
VS: En varios momentos de mi vida yo usaba la razón ante la agresión, intentando siempre usar la palabra y no llegar al punto de los golpes. Hay situaciones en las que por más que uno hable e intente dialogar, la otra persona puede que no te escuche, y ahí es el momento en que sí tenés que defenderte.
Pero lo que te enseña el karate es evitar la pelea, está bien que sepas defenderte y cómo esquivar un golpe, pero el punto del karate es defenderte, siempre evitando la pelea.
En varios momentos tuve que aplicar la razón ante la fuerza y, en otros momentos, sí me tuve que defender a los golpes en el sentido físico.
EM: ¿Cuáles considerás que han sido tus mayores logros en el karate hasta el momento? ¿Qué metas te quedan pendientes?
VS: Mi primer logro fue haber llegado a cinturón negro a los 12 años. Recuerdo que estaba muy emocionada, porque cuando era más chica pensaba que uno llegaba a esa meta y ya se acababa todo y lo sabías todo. Pero en realidad es al revés, porque todo lo que vivís hasta llegar a eso es un proceso, y cuando llegás, es el momento en el que empezás a poner a prueba todo lo que aprendiste. Pero no dejás de aprender.
Después, otro logro es ser campeona argentina y también cuando salí campeona en los Juegos Evita del 2022, subcampeona en la edición del 2023 y, este año, del 4 al 9 de noviembre estaré en la edición 2024, que se hacen en Mar del Plata, ya que previamente gané los Córdoba Juega.
A nivel internacional, cuando fui al sudamericano en Bolivia. Por último, ser parte del seleccionado argentino es un tremendo logro para mí, al igual que haber llegado al podio en el Torneo Argentino. Ahí debuté en la categoría mayores (máxima categoría elite de mujeres), que es algo que vengo buscando hace mucho tiempo y quedé tercera. Fue muy satisfactorio después de tanto esfuerzo. La medalla y puesto pasan a un segundo plano, la verdad es que me sentí muy contenta.
Se me está dando todo. Estoy nominada también para los premios Unión al Deporte, de Unquillo, que recibí antes dos años seguidos en la terna mejor deportista juvenil.
Respecto a metas, tengo como propósito para terminar este año quedar primera en el ranking nacional para tener aspiraciones el año que viene para los próximos torneos internacionales.

Descubre más desde El Milenio
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

MÁS NOTICIAS
UNQUILLO: Julieta Canedo acompañará el recorrido artístico por las obras de su padre, Pablo Canedo, en el MACU
Río Ceballos: rifa solidaria en beneficio de Camila
La Calera: este viernes se hará una caminata a la Laguna Azúl
Unquillo: se realizará el encuentro ‘’HISTORIAS DEL FUTURO’’ en Casa 29
Las Murciélagas son campeonas otra vez
Salsipuedes: anunciaron la conexión de agua para barrio Ariel
Estudiantina 2026: hoy se presentan las coreografías en el escenario municipal
Villa Allende: se inaugura la tercera edición de la muestra “Maestras y Maestros”
Villa Allende: este jueves llega una interesante charla sobre captación de agua