11 abril, 2026

El Milenio

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Biblioteca Tere Andruetto: Honrar la cultura local

La ex Biblioteca Popular Sarmiento comenzó a llevar el nombre de la reconocida escritora, Tere Andruetto. Desde entonces, las redes que vienen tejiendo hace 80 años con la comunidad han aumentado y se han diversificado, dando visibilidad a un espacio que busca ser refugio de pertenencia para la ciudad.

Sociedad

Por: Pedro Frutos e Isabel Olazabal 4° IENM – Rocío Mapelli y Ámbar García 4° IMVA.


Desde hace más de 80 años, la biblioteca Tere Andruetto acompaña a la historia de una ciudad que ha acogido a artistas de distintos rincones del mundo. En el momento de su fundación, Unquillo recibía turistas que se quedaban varios meses y fue un grupo de ellos quienes decidieron armar este espacio, para contar con un lugar para leer y divertirse. 

Sin embargo, aunque hoy lleva el nombre de la reconocida escritora, el espacio comenzó llamándose, como muchas otras, “Biblioteca Popular Sarmiento”. Se abrió por primera vez frente al cine, en la avenida San Martín, junto a la plaza Alem. Luego, se trasladó al Museo Spilimbergo, lugar que, como el anterior, quedó chico. Entonces, la municipalidad le otorgó, en comodato, un lote de terreno que es donde se encuentra actualmente. Así lo narró Carlos Lavarello, prosecretario de la comisión que dirige la biblioteca.


La cesión del sitio fue en los 80 y con fondos de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), consiguieron el dinero para la construcción del edificio sobre la Avenida Spilimbergo, lugar que ocupan desde entonces. 

Préstamo de libros; eventos; talleres propuestos por la biblioteca y vecinos; tertulias, que son grupos de personas que se juntan a leer, a cantar, a tocar la guitarra y hacer charlas sobre literatura; cine y presentaciones de libros son algunos de los servicios que se brindan desde entonces. 

“El espacio está abierto a quien lo requiera o a quien proponga alguna actividad, eso es lo que marca nuestra diferencia con cualquier espacio que sea privado”, afirmó Adriana Bonza, vocal suplente de la comisión. 

Popular y comunitaria



Con 130 socios activos, la biblioteca cuenta con 3 tipos de asociación: la simple, que por 500 pesos mensuales permite sacar hasta dos libros cada 15 días; la familiar, de 1000 pesos mensuales que sirve para retirar hasta 5 libros en el mismo plazo; y la honorífica, que arranca en los $1000 y es a consideración de la persona. 

Al respecto, Lavarello explicó que trabajan “con estos montos bajos ya que es una biblioteca popular y esto implica que toda la comunidad pueda participar”. “No podemos cobrar tanto porque sabemos que si cobrás más, la gente no puede pagar la cuota”, agregó.     

Además del aporte de los socios, con alrededor de 50.000 libros físicos, la iniciativa también se sostiene con los subsidios que otorga el CONABIP a las bibliotecas populares. Por ejemplo, la última compra de textos que se realizó fue gracias a este ingreso. A su vez, desde la comisión aclararon que todo el trabajo que se realiza es gracias al voluntarismo, siendo la bibliotecaria la única persona que recibe honorarios por su labor. 

Aún así, Lavarello advirtió que este 2024 recibieron el mismo aporte que el año pasado, lo que significa un recorte, haciendo aún más difícil mantenerse. “Sin embargo, nosotros decimos que es importante el hecho de tener socios, porque vos podés recibir millones de pesos en subsidio y sostenerte, pero tener una biblioteca con 50.000 libros y que esté vacía de gente no tiene sentido”, explicó. Y agregó: “Lo que realmente importa es que tenga movimiento, que las personas vayan”.

Por esa razón, buscan generar lazos con la comunidad a través de diversas propuestas como talleres, cursos y charlas: taller de collage, de narración oral y de apoyo escolar para adultos. Algunas de estas son gratuitas, mientras que otras son aranceladas, destinando parte de esos ingresos al mantenimiento del proyecto.

A su vez, participan en invitaciones de otras instituciones. Bonza explicó que, por ejemplo, si la Casita Verde de Unquillo los llama, desde la biblioteca organizan un stand con libros para que las personas puedan leer y conocer el espacio. “Es un ida y vuelta, porque así como recibimos gente, nosotros también podemos salir al espacio comunitario y abrirlo”, agregó. 

También han trabajado con Jardines de Infantes haciendo la entrega de la valija viajera, una caja en la que se guardan libros y pasan una semana entera en una de las instituciones. Asimismo, cuando esta regresa a la biblioteca, los niños y niñas les hacen dibujos de lo que han leído.

Identidad de pueblo



“Bibliotecas Sarmiento hay cientos en el país, acá en el departamento Colón, por ejemplo, había tres, estábamos nosotros, la de Río Ceballos y la de Jesús María”, especificó Lavarello sobre el cambio de nombre. Esto generaba inconvenientes, como el hecho de que muchas veces recibían pedidos cruzados.

No obstante, más allá del hecho de evitar esas confusiones, “estaba la búsqueda de un nombre con pertenencia” -explicó-. “Empezamos a sugerir nombres de personajes de aquí y a nivel nacional. Después decidimos que sea alguno de mujer. Entonces, a la final llegaron Liliana Bodoc, la escritora porteña, y Tere Andruetto que vive acá en Unquillo”, relató el vecino. Además, agregó: “nos decidimos por la Tere que está viva, porque le queríamos hacer el homenaje en vida”.

A partir del cambio, que tuvo lugar en diciembre del 2023, “pasó algo mágico” -en palabras del entrevistado-. Debido a la cantidad de lectores que ella convoca, la gente empezó a acercarse a la biblioteca, aumentando el número de socios, llegando hasta tener 8 personas nuevas que se sumaban por semana. Asimismo, comenzaron a recibir donaciones de distintos lugares del país. “Charlando con la Tere me decía que mucha gente cree que es la dueña de la biblioteca, entonces por ahí se comunican con ella y le dan donaciones de libros”, relató Lavarello.  

En lo que refiere a las finanzas del espacio, aunque admitió que a pesar de la situación del país están bien, sí resaltó la necesidad de realizar obras en el espacio. Por ejemplo, el baño con el que cuentan no es inclusivo, ya que al ser muy chico, una persona en silla de ruedas no puede entrar.  

Por lo tanto, para el cumpleaños de la biblioteca en diciembre, generarán eventos para recaudar fondos. También desde la comisión señalaron que se reciben colaboraciones de mano de obra y materiales. 

Finalmente, un proyecto futuro es la digitalización de libros. Para eso, necesitan tener una base de datos y alguien que la realice, ya que el consumo digital es otra de las formas de acceso a títulos y para contar con esa herramienta son necesarios más recursos económicos. 


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