En las entrañas de las sierras cordobesas, un fenómeno musical se desata cada año, transformando Santa María de Punilla en un semillero de emociones y vibraciones sonoras. Se trata del Cosquín Rock, el mítico festival cordobés que hace 24 años irrumpe con una una catedral de sonidos, mientras las voces de los artistas se entrelazan en una danza al compás de la gente.




Este año se realizó los pasados 10 y 11 de febrero, en medio del fin de semana largo de carnaval. Durante las jornadas, ninguno de los escenarios (Norte, Sur, Montaña, Boomerang, Paraguay y la Casita del Blues) dejaron de ser protagonistas ni un segundo, reuniendo multitudes según un amplio abanico de gustos.
Así, se pudo disfrutar tanto del rock nacional con Ciro y Los Persas, Divididos o Catupecu Machu, el rock internacional con Slash, como también, pop de la mano de Lali y Miranda. También tuvo su espacio la música electrónica con Steve Aoki, el trap con Ysy A y Duki, la cumbia a través de Ke Personajes y Damas Gratis, entre otras destacadas figuras. De esta manera, el lema ‘el latido de la montaña’ se consolidó una vez más.
A su vez, como siempre la gastronomía acompañó cada día y, en esta oportunidad, hubo características distintivas en la dinámica, gracias a la oferta de sabores y un sistema nuevo que se incorporó y fue un éxito en la instancia de abonar.
El pocket Cash, la billetera virtual exclusiva que cada asistente llevaba en su muñeca logró agilizar las colas de espera para consumir. Por otro lado, diversas marcas aportaron su impronta con stands y puestos que incrementaron aún más el entretenimiento.
Finalmente, desde el área de sustentabilidad del festival se analizaron diversas cuestiones ligadas al medio ambiente como la huella de carbono, la gestión de residuos y el cuidado y mitigación del impacto en la biodiversidad.


Con todos estos condimentos, en la madrugada, cuando las últimas notas se desvanecen en el eco de las montañas, el Cosquín Rock se consolida como un sueño colectivo, donde las letras de las canciones son poemas, que nos recuerdan que la música es un lenguaje universal capaz de trascender barreras y construir puentes.



Algunos números
– El Festival movilizó más de $21 mil millones.
– Cosquín Rock 2024 se desarrolló en 14 hectáreas, la mayor superficie en Latinoamérica usada para un festival.
– Los 6 escenarios presentaron 106 propuestas.
– Se entregaron 90 mil litros de agua gratis.
– La realización del evento construyó, una vez más, 5000 empleos directos. A esta cifra deben anexarse los empleos indirectos dentro del festival, y los emprendedores e independientes, así como otros agentes indirectos fuera del predio, que impactan en servicios y comercios de la región, así como la economía social.
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