4 abril, 2026

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Río Ceballos: 10 años de la orquesta del pueblo

La Orquesta Social Infantojuvenil Municipal de Río Ceballos cumple una década, sobreviviendo a distintas gestiones, cambios de docentes y vaivenes en el número de participantes. En los últimos años, este grupo se ha convertido en el refugio de 70 niñas, niños y adolescentes. Además de contar con un alto nivel, la orquesta se ha ganado el apoyo de una ciudad que la considera propia.
  • Participaron: Malena Olazabal y Martina Perotti (4to IENM). Bruno Riso (4to IMVA).

Hace diez años, la Orquesta Social Infantojuvenil Municipal daba sus primeros pasos en Río Ceballos. Fue la directora de Cultura de entonces, Andrea Leguizamón, quien impulsó su creación con apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación, en el marco del programa Orquestas del Bicentenario, que permitió sumar los primeros instrumentos. 

Al finalizar esa gestión, la orquesta se institucionalizó a través de la ordenanza Nº 2127. “Esto posibilitó que cambiaran las gestiones y la orquesta pudiera seguir funcionando”, destacó Griselda de Elejalde, directora de Cultura de la gestión saliente en la Municipalidad de Río Ceballos.

Como explicó la funcionaria, actualmente la orquesta social está fusionada con la orquesta del colegio Alfredo Cavalotti. “Durante la pandemia pudimos sostener las clases y los chicos no perdieron la continuidad. No así la escuela 352, que no tuvo continuidad durante ese tiempo. Entonces lo que nosotros hicimos fue contener a todos esos estudiantes que no estaban teniendo clases y de alguna forma ‘se pasaron’ a nuestra orquesta”, relató de Elejalde. De esta manera, la agrupación hoy está conformada por 70 niñas, niños y adolescentes.

Cuando la presencialidad regresó, se sumó Pablo Almada como director. “El programa de la escuela Cavalotti tiene su staff docente y nosotros tenemos el nuestro, pero cuando suena la orquesta, suena toda junta”, aclaró la funcionaria. 

Marcos Luján Sánchez, coordinador de la orquesta junto a de Elejalde, detalló que pueden participar niños, niñas y jóvenes de 8 a 21 años. “Si tienen instrumento, ingresan más rápido. Cuando necesitan que les prestemos un instrumento, pasan a una lista de espera, porque es muy grande la demanda que hay, debe haber por lo menos 20 chicos que están esperando desde el año pasado”, explicó Sánchez. Aun así, señaló que recientemente recibieron once instrumentos, lo que habilitará más lugares el año próximo. 

La orquesta cuenta con un repertorio variado, elegido por el director en consonancia con el alto nivel de los instrumentistas, que recorre desde el folklore y la música clásica, hasta populares temas pop de Michael Jackson.

Un aspecto fundamental que se tiene en cuenta es el multinivel. “Nosotros tenemos niños que recién ingresan y solamente tocan notas al aire, y otros que leen la partitura completa, por eso tocan diferentes partes de la obra”, detalló Graciela. 


El Milenio: ¿Cuáles son las particularidades de esta orquesta y por qué se diferencia de otras? 

Griselda de Elejalde: Tiene que ver con el acceso inclusivo a la cultura y a la educación musical. Estudiar un instrumento como violín, cello o flauta traversa es muy costoso en los lugares privados. En nuestro caso, el acceso a la orquesta municipal es totalmente gratuito, tenés clases del instrumento, ensayos, viajes, presentaciones en tu localidad y en la provincia. Todo ese proyecto está sustentado desde el Estado, con la idea de garantizar ese derecho a la educación musical.

Además, es un proyecto que contempla al estudiante de manera integral. Si alguien está teniendo problemas para sostener su presencialidad en la orquesta, nosotros vamos a estar atentos, a ver qué está pasando con esa familia, porque que sea gratuito no garantiza que el estudiante lo pueda sostener. 

Entonces hay una mirada también de lo social en tanto a que la educación musical te brinda otras herramientas, como ser parte de una grupalidad. Si un estudiante falta o deja de ir durante un mes, no es lo mismo para la orquesta, no suena igual, su presencia y aporte es fundamental. Entonces también hacemos un seguimiento y estamos en contacto con cada familia.

EM: ¿Cuál es el significado cultural de la orquesta en la comunidad de Río Ceballos?

GE: La importancia para mí tiene que ver con el formar parte de un espacio que representa al lugar donde vivís. Muy pocas localidades tienen una orquesta social sostenida por el municipio, con su propio equipo coordinador y equipo docente. 

Es un valor muy grande el que tiene Río Ceballos con esta orquesta. Y lo valioso es que la comunidad también lo reconoce como un proyecto importante. Si de pronto alguien viniera y quisiera hacer desaparecer la orquesta, creo que se encontraría con mucha resistencia, porque ya es parte de nosotros, un derecho adquirido para los jóvenes, los niños y las niñas.


EM: ¿Cómo es el acompañamiento de las familias?

GE: Es intenso. Uno tiene que acompañar los ensayos, los viajes, si se rompe el instrumento, ver cómo se puede reparar. Siempre hacen falta cosas, desde comprar cuerdas hasta conseguir transporte para un viaje, porque no todo depende del municipio. 

Por eso las familias son un apoyo fundamental, se organizan y juntan la plata entre todos. Todas las familias trabajan para acompañar la orquesta y así eso se va como abriendo, la comunidad también lo reconoce como un valor y como algo que la identifica.

EM: ¿Cuáles son los mayores logros de la orquesta?

M: Las participaciones en eventos destacados siempre son importantes. Hace poco los chicos fueron a Buenos Aires, al Festival de SOIJAr (una fundación que depende de Nación) y estuvieron cinco días en un centro recreativo en Ezeiza, ensayando desde la mañana hasta la noche, para después tocar el último día.

Pero creo que el mayor logro ha sido el crecimiento musical y la calidad del grupo. En estos grupos artísticos lo que prima mucho es la amistad con tu compañero de fila y tenemos chicos que son amigos desde que entraron a la orquesta, hace años. 

Además, los chicos van aprendiendo sobre la disciplina del estudio. Aprender a tocar un instrumento no es mágico, no es agarro el violín y hago así y ya estoy tocando Beethoven. Es la disciplina de todos los días un poco, aunque sea 15 o 20 minutos, lo que hace a la maestría. 


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