2 julio, 2022

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Corredores de la montaña

El trail o “carrera de senderos” es una actividad que no para de crecer en la región gracias a los desafiantes, pero a la vez hermosos caminos que ofrece la geografía serrana. Bajo ese panorama nace Sierras Chicas Trail, un grupo donde el profesor de Educación Física y vecino de Unquillo Diego Uema invita a conocer este apasionante deporte.
  • Colaboración: Guadalupe Lovey y Carola Fazio (4to IENM). Lola Sánchez y Joaquín Lencina (4to IMVA).

La pandemia modificó muchos hábitos individuales y colectivos. A la hora de practicar deportes y hacer ejercicio, comenzó a crecer una tendencia que se aleja de los espacios cerrados, como los gimnasios, para preferir el entrenamiento al aire libre.

En ese sentido, la privilegiada geografía sierrachiquense aparece como un terreno idílico para actividades como ciclismo, trekking, running y, más recientemente, el trail, también conocido como carrera de senderos o de montaña, una disciplina que busca salir a correr en el corazón de la naturaleza. 

Atento a estos cambios en el paradigma deportivo, el profesor de Educación Física y vecino de Unquillo, Diego Uema, fundó a principios del año pasado el grupo “Iniciar”, que más tarde pasó a llamarse “Sierras Chicas Trail”, donde busca compartir su amor por este novedoso deporte.

 “Es una actividad muy beneficiosa a nivel anímico. El correr, autodesafiarse y superar una meta es algo altamente gratificante. Además, la unidad grupal se convierte en la fuente de motivación”

Diego Uema

El Milenio: ¿Cómo te iniciaste en el mundo de la actividad física?

Diego Uema: A los catorce años arranqué en el deporte gracias a mi profesor, Edgardo Marceva, quien me inculcó el amor y la pasión por el atletismo. Después hice el profesorado de Educación Física y a lo largo de mi vida practiqué varios deportes, pero nunca pude separarme de mi amor por el atletismo en general y por el montañismo en particular. Así inició mi pasión por el trail, que es correr por la montaña, en la naturaleza.

EM: ¿Cómo surgió el grupo Sierras Chicas Trail?

DU: Al principio corría solo en montaña, pero siempre me atrajo la idea de formar un grupo. Mucha gente no se anima a salir sola. Mi pasión me llevó a pensar en la posibilidad de armar un grupo de amigos, fanáticos del trail. Así empecé a darle forma a la idea alrededor de marzo de 2020, pero todos sabemos lo que pasó después, así que formalmente el proyecto terminó de arrancar el año pasado.

EM: ¿Qué beneficios considerás que brindan este tipo de actividades grupales?

DU: En primer lugar, vale mencionar que es una actividad muy benéfica a nivel cardiovascular. Ayuda muchísimo a las personas con sobrepeso, siempre y cuando se acompañe con una correcta alimentación.

Pero si tuviera que nombrar un gran beneficio es, sin dudas, la parte anímica. El correr, el autodesafiarse y superar una meta, es algo altamente gratificante, ya sea desde cosas pequeñas, como correr cinco o diez kilómetros, hasta aspirar a las olimpiadas.

EM: ¿Cuántos integrantes tiene el grupo actualmente? 

DU: Hay entre 20 y 25 participantes, pero a ese número tendría que sumarle las personas que entreno de forma virtual. En este último caso, la planificación se pasa por correo electrónico y se hace el seguimiento a través de una aplicación que se baja gratis de la web.

EM: ¿Cuál crees que es la mayor motivación de los integrantes a la hora de participar?

DU: La unidad grupal es la mayor motivación. Cuando uno llega al punto de querer abandonar, ahí está el grupo para llamarlo, animándole a seguir.


EM: ¿Cuáles son los requisitos para participar de Sierras Chicas Trail?

DU: Voluntad y ganas. Más allá de eso, pueden participar personas de todas las edades, tenemos desde corredores de 14 años hasta personas mayores de 67. Aunque cueste creerlo, esa gente mayor es la que más experiencia tiene, porque ya hace varios años que corren. Su ejemplo incluso termina motivando a los más jóvenes.

EM: ¿Dónde entrenan y qué tipo de actividades realizan?

DU: Tenemos dos lugares. Uno es el Parque Integrador de Unquillo, donde entrenamos lunes, miércoles y viernes por la tarde; y el otro es la Plaza Evita, en Villa Allende Parque. Allí hacemos mucho acondicionamiento físico, elongación, estiramiento y musculación. Todo esto se planifica de acuerdo a la edad, el nivel y el interés de cada uno. 

Uno o dos fines de semana al mes salimos a la montaña. Vale destacar que además de trail, también hacemos trekking, para quienes no les gusta, no pueden o no quieren correr. Es un ambiente muy familiar, van muchos padres con sus hijos. Cada uno hace los entrenamientos a su ritmo y cuando salimos, nos separamos según la actividad que elijan desarrollar.

EM: ¿Cuáles han sido los proyectos/competencias más importantes de los que participaron hasta ahora?

DU: Subimos el Cerro La Banderita en La Falda, que tiene una altura de 1.460 metros. El año pasado, participamos en la maratón de la Ciudad de Córdoba y también en la de Carlos Paz. En marzo de 2022 empezamos fuerte, con una actividad muy grosa a nivel nacional como lo es la Champa Ultra Race, que es en el Champaquí justamente.


EM: ¿Considerás que la pandemia cambió los hábitos de entrenamiento de las personas?

DU: La gente se está inclinando más al entrenamiento al aire libre. Por ahí todavía es algo nuevo en Unquillo, pero en la Ciudad de Córdoba se nota mucho este tipo de cambio y se puede ver cómo el Parque Sarmiento está llenísimo todos los días. En ciudades como Salsipuedes, Río Ceballos y Mendiolaza, es común ver cada vez más gente entrenando al aire libre.

Sierras Chicas tiene muchos puntos turísticos que el trail te ayuda a conocer. Tan sólo en Unquillo hay lugares hermosos por visitar, como el Castillo Monserrat, la Gruta de la Virgen de Lourdes y otros sitios que vamos conociendo a medida que seguimos entrenando. 

EM: ¿Qué objetivos a futuro tienen como grupo?

DU: Nos interesa ir sumando cada vez más gente con ganas de trabajar, eso es fundamental. Uno siempre trata de sacar lo mejor de cada uno, pero a la vez tenemos que ser conscientes de las posibilidades de cada persona. Siempre tratamos de ir ajustándonos al nivel y al interés del participante. 

Si una persona quiere correr diez kilómetros, no le voy a exigir nunca que corra veinte o más. Hay miembros del grupo que el año pasado no corrían nada y este año ya están haciendo cinco kilómetros. Ellos están felices y yo también, porque es el fruto del esfuerzo.