22 mayo, 2022

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Puericultura: saber y arte de maternar

El 17 de marzo se conmemoró el Día de la Puericultura, una forma de reconocer y visibilizar esta labor que implica el acompañamiento a las mujeres y familias desde la gestación y durante la primera infancia. Paola Chávez, especialista oriunda de Unquillo, explica las particularidades de esta antigua práctica cada vez más aceptada en el ámbito de la medicina convencional.

Puericultura deriva del latín “pueri”, que significa niño, y “cultura”, cuidado/cultivo. Se trata de una profesión ancestral que apunta a acompañar el proceso de lactancia, favoreciendo el cuidado responsable, integral y saludable de las infancias.

Para profundizar sobre los pormenores de este asesoramiento complementario y fundamental a la hora de recibir a un nuevo miembro de la familia, El Milenio dialogó con Paola Chávez, puericultora nacida y criada en Unquillo.

Para la especialista, la puericultura implica “prácticas que han existido siempre ligadas a los saberes femeninos y a la transmisión oral entre mujeres de distintas generaciones”. Sin embargo, con el tiempo, aquellos conocimientos de las madres fueron “absorbidos y apropiados por el sistema médico hegemónico”, como explicó Chávez.

“Afortunadamente, tras una época en la que se favoreció la lactancia artificial, idealizando el uso de fórmula en desmedro de la lactancia materna; los países y organismos internacionales de salud volvieron a legitimarla y a realizar acciones al respecto. En ese marco, se vuelve a visibilizar, se fomentan investigaciones y aparecen espacios de formación para las puericultoras”, señaló la profesional unquillense.

En esta especialidad de la salud que tiene una clara función preventiva, se busca brindar apoyo frente a situaciones comunes que pueden alertar a madres y padres, desde llantos inconsolables o cólicos, hasta trastornos de la alimentación o el sueño, pasando por un sinfín de dudas y problemas típicos de la primera infancia, a los que “Pao, la pueri”, como figura en sus redes sociales, puede arrojar luz.

“La lactancia materna es un derecho y es nuestra función asesorar, acompañar e informar para que madres e hijos/as puedan acceder al mismo, respetando los deseos y elecciones de cada persona”

Paola Chávez

El Milenio: ¿Cómo llegaste a dedicarte a esto?

Paola Chávez: Mi recorrido laboral y académico ha estado siempre ligado al acompañamiento de las personas en distintos ámbitos y situaciones de la vida. Empecé como acompañante terapéutica y seguí como licenciada en Trabajo Social, profesión que ejerzo también en la actualidad.

En ese camino, tuve el deseo y me convertí en madre de una niña que hoy tiene seis años. Esa vivencia me conectó con las particulares necesidades de la mujer durante el puerperio y la crianza. Allí comenzó una búsqueda que terminó en la formación de puericultura, actividad que hoy realizo desde el amor y el respeto por las diversidades.

La formación la hice en la Asociación Argentina de Puericultura, cuya sede está en Buenos Aires. Es un trayecto que dura dos años, con presentación de trabajo final de investigación y prácticas supervisadas. 

EM: ¿En qué consiste el acompañamiento que se brinda?

PC: Se asiste en situaciones que derivan de la lactancia, con información actualizada y confiable, brindando sostén, escucha y alternativas para la resolución de las dificultades e inquietudes que se presenten.

La puericultura tiene diversos ámbitos de ejercicio: en hospitales, acompañando a las mujeres en la sala de posparto, en salas de cuidado neonatal, fomentado las prácticas de lactancia materna, en consultorios privados, en equipos que brindan cursos de preparto, en consultas particulares a domicilio y en diversas actividades que tengan que ver con la promoción de la salud materno infantil y de las prácticas amigables con la lactancia materna.

En mi caso, trabajo específicamente en la atención de consultas particulares (a domicilio o en consultorio) que deriven de alguna dificultad en el establecimiento de la lactancia, ya sean afecciones tempranas o tardías: dolor al dar de mamar, irritación en los pezones, dificultad para armar o sostener el acople del/la bebé al pecho, ingurgitaciones mamarias (durezas), prevención y atención de procesos de mastitis, destete, etc.

La puericultura es una actividad complementaria a la de las parteras/matronas, ya que se acompaña específicamente en la situación de lactancia materna y crianza. Vale aclarar que la atención y consulta de puericultura no tiene regulación profesional, ya que, como tantas disciplinas necesarias, no está incluida dentro del sistema de salud normativo. Por eso siempre es importante consultar a puericultoras que se hayan formado y que manejen información actualizada.


EM: ¿Quién o quiénes desempeñan las tareas del/la profesional de la puericultura cuando no interviene uno/a?

PC: En ámbitos de salud, cuando no está presente la atención especializada de un/a profesional de la puericultura, son los integrantes de los equipos de salud quienes, con sus prácticas y formación, van a favorecer u obstaculizar la lactancia materna. Pero también en nuestro cotidiano, cada uno de nosotros va a influir en ese proceso. No es algo aislado, que dependa sólo de madre/hijo. 

La lactancia materna es una cuestión social y se ve influenciada por distintos hechos: si existen legislaciones que la protejan y fomenten, si los empleadores respetan las licencias por maternidad y paternidad, si se reconocen las tareas de cuidado que en general realizamos las mujeres y si derribamos o no los mitos y creencias falsas en torno a la lactancia materna.

EM: ¿A quiénes brindan asistencia? 

PC: Si bien en general la puericultura es vista como “una actividad de mujeres y para mujeres”, su práctica puede incluir a la sociedad en su conjunto, involucrando cada vez a más sectores: empleadores, redes comunitarias, actores políticos, medios de comunicación, etc. Si se concibe a la lactancia materna como una cuestión social y de salud pública, tomamos conciencia de la responsabilidad que tiene la sociedad en su conjunto de favorecer esta práctica.

Se brinda asistencia a las mujeres y personas gestantes en situación de lactancia humana. En este sentido, se incluye a todas las personas, no es algo privativo de las mujeres ni de la identidad heteronormativa (existen experiencias de maternidades trans, por ejemplo, y se pueden acompañar esos procesos).


EM: ¿Por qué conviene atravesar esta etapa con la asistencia de la puericultura?

PC: Es conveniente estar acompañadas durante la lactancia y la crianza y poder recibir apoyo e información actualizada cuando se necesite. En ocasiones, las mujeres recibimos consejos que no pedimos y opiniones de otras personas (pareja, familiares, otras mujeres) que no son adecuados, están desactualizados o se basan en mitos acerca de la crianza o lactancia.

Es frecuente escuchar cosas como “El bebé llora porque tu leche no lo llena”, “Es mejor si le das una mamadera con fórmula” o “Si le ofrecés tanto la teta, te la va a agarrar de chupete”. Estas frases atentan contra nuestra confianza y pueden llevar a prácticas que generen un abandono de la lactancia.

Con el acompañamiento de una puericultora se pueden evacuar dudas y tomar decisiones con información adecuada. Es muy conveniente recibir datos acerca de la lactancia durante la gestación, esto permite ir trabajando inquietudes y decidir conscientemente.

En general las consultas que tengo las realizan mujeres que han parido a sus bebés recientemente y necesitan apoyo para resolver alguna dificultad (poca producción de leche, dolores o molestias al dar de mamar, cómo ofrecer el pecho). 

La lactancia es un momento de intimidad madre/hijo en el cual debemos entrar con mucho respeto, escuchando con empatía, dando tiempo a los procesos físicos y emocionales del puerperio que enmarcan la lactancia y la crianza.

EM: ¿Existe algún vínculo entre la vuelta a lo natural en los partos y el auge de la puericultura?

PC: El movimiento por la humanización y el parto respetado no sólo ha conseguido leyes, si no que ha puesto de relieve la particular condición del puerperio que atravesamos las mujeres. En este sentido, la puericultura es una práctica que acompaña y asiste a la mujer favoreciendo la lactancia materna.

De ninguna manera diría que es una moda solicitar atención de una puericultora, sino que es una práctica que se ha visibilizado y legitimado en el marco del avance en el reconocimiento de los derechos de las mujeres.

Incluso la tendencia en Sierras Chicas se nota, de a poco voy haciéndome un lugar, algunas madres me van recomendando y otras llegan a través de las redes sociales. Existen otras puericultoras en la zona, incluso estamos pensando proyectos en común y realizamos articulaciones.

En cuanto a la respuesta de la sociedad en general, me parece que lo importante sería que tengamos reconocimiento en el ejercicio a través de las obras sociales y también que existan más espacios amigables con la lactancia materna en los servicios públicos de salud, garantizado el acceso a todos los sectores sociales.