27 enero, 2022

El Milenio

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Marcelo Bustos: “Pienso en Salsipuedes y en todo el corredor”

La crisis hídrica, el tratamiento de los residuos y la inseguridad son algunos de los problemas que hace años mantienen vigencia dentro de los reclamos vecinales en Salsipuedes. Marcelo “Pato” Bustos, intendente desde 2015, habló con El Milenio sobre el estado actual de estas temáticas y reflexionó sobre la actuación del municipio durante la pandemia.
  • Colaboración: Brunella Rolandi y Lautaro Pérez (6to IENM). Andrés Manrique, Mateo Oliva y Alejo Muntaner (4to IMVA).

Más allá de lo complicado que fue este «2020 bis» en todos los niveles, con una pandemia que obliga a no bajar la guardia, Salsipuedes vivenció sus propios sobresaltos. En medio de la actual gestión, tuvieron lugar algunos desencuentros dentro del partido que gobierna la localidad, a lo cual se suman las necesidades y demandas propias de una ciudad en constante expansión.

Intendente desde 2015, reelecto en 2019, Marcelo Bustos logró trascender los problemas internos de su segundo mandato y hoy se manifiesta abocado a resolver esos temas que vienen marcando la agenda de Salsipuedes hace varios años: agua, salud, ambiente, educación y seguridad.

El Milenio: ¿Cuáles son los reclamos más frecuentes de los vecinos?

Marcelo Bustos: A partir de noviembre, los reclamos más frecuentes tienen que ver con el agua. Yo tengo seis mil conexiones en la ciudad y, por la topografía propia de Salsipuedes, seguro que a alguien le va a faltar el agua en algún momento, porque es muy complicado llegar con el servicio en óptimas condiciones a todos los sectores.

No obstante, hemos mejorado mucho. Hace poco Agua de Oro se quedó sin agua porque su río se secó y hasta tuvo que suspender clases, mientras Salsipuedes no ha tenido problemas graves de abastecimiento. Quizás sea porque tenemos experiencia, porque estamos un poco mejor organizados o porque la gente cuida más el recurso, pero aun así no deja de ser la principal problemática en esta época.

El otro gran reclamo es el tema de las calles. En Salsipuedes tenemos 180 kilómetros de calles de tierra y con nuestra topografía, caen 40 mililitros en media hora y se destruye todo. Enseguida salimos para todos lados a arreglar con lo que tenemos, pero claramente no damos abasto y creo que la paciencia de la gente se ha agotado bastante.

Representante de la Unión Vecinal de Salsipuedes, “Pato” Bustos fue bombero voluntario antes de llegar a la intendencia en 2015. Foto E. Parrau/El Milenio.

EM: ¿Qué lugar ocupa el tema del agua dentro de las prioridades de su gestión y cómo se piensa darle una solución?

MB: Creo que el problema del agua ocupa el primer lugar en la agenda de los intendentes de toda la zona. Cuando pienso en Salsipuedes, pienso en todo el corredor. Quizás la nuestra es una de las ciudades que más ha sufrido el fenómeno de la sequía, agravado también por la constante migración de gente que viene de los grandes centros urbanos.

Salsipuedes tiene uno de los mayores crecimientos demográficos del conurbano cordobés y el recurso ha sido el mismo durante mucho tiempo. A pesar de que se han desarrollado obras tanto a nivel local como provincial, sigue sin alcanzar. El desarrollo de la infraestructura va detrás del crecimiento poblacional.

Creo que hay que cuidar nuestra cuenca, porque es lo que permite que nuestro río traiga agua. Y por otro lado también hay que tener algunas alternativas, como el Acueducto Sierras Chicas Norte planteado por la Provincia, que vendría a dar una solución por muchos años no solo para Salsipuedes, sino también para Agua de Oro, Villa Cerro Azul, La Granja, El Manzano, Colonia Tirolesa y Estación General Paz.

Además, ese acueducto va a estar interconectado con el de La Quebrada, o sea que, si un día falta agua en Unquillo, se podría enviar desde aquí a ese sector. Creemos que son varias las alternativas para brindar una solución definitiva al tema del agua.

EM: ¿Cuáles han sido los últimos avances con respecto a la problemática de los residuos y el basural?

MB: Tanto el agua como los basurales a cielo abierto son temas que hablan del cuidado del ambiente y la conciencia de cada ciudadano. A nivel municipal, conformamos el Área de Educación Ambiental, tenemos dos coordinadores que llegaron por concurso, y también creamos la primera reserva natural de Salsipuedes, que cuenta con dos guardaparques a cargo de su cuidado.

El basural sigue teniendo las mismas características que cuando asumimos, semanalmente se tapa la basura para que no se desparrame, pero sí venimos haciendo algunas acciones de mitigación. Tenemos más de 600 composteras, que representan el 10% de las casas vistadas por promotores ambientales (el año que viene tenemos previsto llegar al 20%).

También existen convenios con distintas empresas que se encargan de reciclar vidrio, plástico, cartón y hasta neumáticos. Hay un montón de cosas que ya no se entierran. Además, vamos a solicitar autorización para hacer el traslado de residuos humanos a la planta que está en Córdoba, lo cual nos permitiría cerrar definitivamente el basural a cielo abierto.

EM: ¿Cuál es su opinión acerca de la situación actual en materia de seguridad?

MB: Salsipuedes no escapa al panorama general. Las estadísticas dicen que no ha habido ningún pico de inseguridad, los hechos que se producen son cuestiones cotidianas, robos menores, son muy puntuales los hechos graves. En el último año hubo un asalto a mano armada que nos llamó muchísimo la atención, pero estadísticamente estamos en la media y no hemos tenido problemas graves de inseguridad.

EM: Por último, ¿cómo evalúa el desempeño del municipio durante la pandemia?

MB: Creo que el temor y el desconocimiento nos pusieron en situaciones muy difíciles. Los intendentes nos enfrentamos a la cuarentena estricta y tuvimos que obligar a los vecinos a quedarse en sus casas. Fue una situación muy tensa, hasta que se comprendió que había que encontrar un equilibrio entre el cuidado de la salud, el cuidado del empleo y el cuidado de la educación.

Me refiero a la combinación de virtualidad y presencialidad en los colegios, las flexibilizaciones a nivel comercial y la disposición de recursos especiales para hisopados y vacunación, con una inversión que triplicó lo que estaba previsto para el área de salud.

La pandemia nos enseñó el valor de muchas cosas y también nos hizo crecer muchísimo, por ejemplo, en el desarrollo de herramientas informáticas. A nivel municipal, en un año progresamos digitalmente lo que no habíamos podido avanzar en los cinco anteriores.