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Una problemática a cielo abierto

Mandatarios del norte de Sierras Chicas proponen erradicar los basurales a través de la instalación de una planta de transferencia en Río Ceballos. La misma permitiría reunir y trasladar los residuos de varias ciudades al enterramiento de Piedras Blancas. Desde Cormecor acompañan la propuesta, pero advierten sobre la necesidad de consolidar un sistema unificado que contemple la disminución del volumen de basura generada.

La basura ha sido acumulada durante décadas de manera indiscriminada, sin control de operación y con escasas o nulas medidas ambientales. Según el último informe del Ministerio de Salud de la Nación, aún persisten más de cinco mil basurales a cielo abierto en el país. El estudio no deja de reconocer que esta acumulación de residuos muchas veces se da de manera «formal», es decir, como procedimiento por el cual los gobiernos locales «eliminan» los residuos.

Estos lugares constituyen un peligro ya que carecen de medidas de seguridad básicas y políticas ambientales como la diferenciación de residuos. Tampoco cuentan con un suelo impermeabilizado o con un control de distancias respecto a las napas freáticas, los cursos superficiales de agua y los centros urbanos.

El problema más evidente es la generación de lixiviado (líquido que se filtra de los residuos) que contiene materiales disueltos y suspendidos de gran carga contaminante. La emisión de gases, especialmente de metano y dióxido de carbono, es la siguiente preocupación, porque afecta gravemente los suelos y una vez en el aire, altera la capa de ozono e incrementa el cambio climático. A esto se suma la proliferación de plagas y el consiguiente riesgo sanitario.

En 2018, el corredor de Sierras Chicas generó un total de 31 mil toneladas de residuos (85 toneladas por día), según un estudio elaborado por el INTI que abarcó desde Villa Allende hasta La Granja.

Se trata de un escenario que también se observa en Sierras Chicas, donde las plantas de transferencia desde donde las ciudades envían la basura al enterramiento de Piedras Blancas, muchas veces se convierten en basurales a cielo abierto por la acumulación prolongada e indiscriminada de residuos, cuando no son directamente el espacio de disposición “final” de los residuos. La problemática se agudiza en la zona norte del corredor, donde aún se pueden encontrar aglomeraciones de basura desde Salsipuedes hasta Villa Cerro Azul.

Basural en Río Ceballos. Fotografía de archivo: E. Parrau/El Milenio

En algunos casos la basura fue tratada mediante la quema, con el consiguiente peligro de emisión de gases tóxicos y contaminantes atmosféricos como óxidos de nitrógeno, óxido de azufre o metales pesados (mercurio, plomo, cromo, cadmio, etc.). En otros, los residuos son enterrados, afectando seriamente al suelo y las napas de agua.

El problema persiste hace décadas y se agrava año tras año con el aumento demográfico, mientras las autoridades municipales procuran encontrar una solución a largo plazo. En este sentido, el intento más reciente apunta a construir una planta de transferencia en Río Ceballos para los residuos sólidos urbanos (RSU) de la propia localidad y las de El Manzano, Agua de Oro, Salsipuedes, Cerro Azul, La Granja y La Pampa. La situación despertó la alarma de los vecinos, que pidieron más precisiones al respecto.

¿Hacia una solución regional?

Vecinos de Río Ceballos exigieron precisiones sobre la ubicación de la planta de transferencia, evaluación de impacto ambiental y planos del proyecto.

El proyecto presentado el mes pasado ante la Secretaría de Ambiente de la Provincia surgió a partir de diversos encuentros donde participaron los legisladores departamentales Carlos Presas y Natalia Martínez, las autoridades de Cormecor y la Agencia Córdoba Ambiente, junto a intendentes de municipios y comunas del norte de Sierras Chicas.

Río Ceballos fue la ciudad elegida para la instalación de la planta por su ubicación estratégica y disponibilidad edilicia. El lugar proyectado es el que ya utiliza la localidad para reunir y transferir sus residuos, el cual será ampliado en el lote continuo al Parque Industrial y Tecnológico Eco-Sustentable ubicado sobre la ruta E-53.

El espacio cuenta con 33.013 m2 y contempla un punto para carga y descarga de RSU, un sector para el tratamiento de poda y residuos orgánicos secos (cartón, papel, servilletas, aserrín, ramas secas, etc.) y otra zona para depósito y reciclaje que permita separar residuos y disminuir el volumen final de desechos no reciclables trasladado al enterramiento sanitario de la capital cordobesa.

La planta de transferencia regional se ubicaría en el actual predio que Río Ceballos utiliza como base para la transferencia de residuos. Foto E. Parrau/El Milenio.

En diálogo con El Milenio, el intendente Eduardo Baldassi anticipó que el trabajo comenzaría con un programa ambiental para implementar la separación de residuos en origen y el reciclaje dentro de la ciudad. Asimismo, la inversión requerida para el desarrollo del proyecto será gestionada ante el Gobierno de la Provincia y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación.

“La idea es aportar una solución regional y necesaria, pero ya podemos comenzar con otras inversiones como la construcción de la nave y la adquisición de los vehículos que sean necesarios”, adelantó Baldassi y detalló: “El camión llegaría a la planta, volcaría los residuos, realizaremos una separación de los mismos y trasladaríamos el resto a Piedras Blancas. Sería una planta de transferencia mayor, con tecnología nueva y la infraestructura necesaria”, indicó el mandatario local.

“No vamos a hacer un enterramiento, solo transferiremos los residuos de las localidades vecinas con todas las especificaciones que exigen las normas ambientales.”

Eduardo Baldassi, intendente de Río Ceballos.

En términos generales, Baldassi aseguró que sólo Río Ceballos traslada 18 toneladas diarias de residuos al enterramiento de Piedras Blancas. Si se asume un trabajo conjunto con los municipios del norte de Sierras Chicas, este volumen se vería incrementado, por lo cual la planta actual debe ser ampliada para manejar un estimativo de 100 toneladas diarias.

El estudio regional del INTI (2018) devela que, del total de la basura generada en Sierras Chicas, el 29,80% es reciclable y el 39,49% es orgánico biodegradable. Foto El Milenio (archivo).

“Lo que pretendemos básicamente es un mejoramiento de lo que hoy tenemos. No lo vemos como aumento de la basura porque no vamos a hacer un enterramiento, sólo transferir los residuos con todas las especificaciones que exigen las normas ambientales”, aclaró Baldassi.

Para llegar a Piedras Blancas

Julio Bañuelos, presidente de Cormecor (Corporación Intercomunal para la Gestión Sustentable de los Residuos del Área Metropolitana de Córdoba), afirmó a El Milenio que la planta de Río Ceballos será destinada a la transferencia de residuos, no a su tratamiento. La entidad se encargó de elaborar el proyecto técnico, con el presupuesto de lo que costaría la obra civil y la infraestructura de las maquinarias.

“Se va a utilizar la misma planta (basural) de Río Ceballos, la idea es refuncionalizarla y adecuarla. Entre otras cosas, se haría un cierre para que, durante la descarga de los camiones domiciliarios de las distintas localidades hacia las bateas (que son de mayor volumen para hacer más práctico el transporte hacia el vertedero), no haya voladura”, indicó Bañuelos y reconoció la necesidad de generar un espacio cerrado adecuadamente.

El enterramiento sanitario de Piedra Blanca (ubicado al sur de Córdoba) recibe los residuos de la capital y otras 20 ciudades y comunas. Foto gentileza José Hernández/La Voz.

El proyecto de Cormecor no incluye un plan para diferenciar la basura, aspecto que deberá ser abordado por cada municipio.A su vez, Bañuelos aseguró que Piedras Blancas “tiene la voluntad”, pero primero es necesario que los municipios involucrados logren crear un sistema unificado y efectivo para la basura. 

“Para brindar una idea, un viaje de Salsipuedes a Piedras Blancas son 100 kilómetros más o menos, para un camión que lleva 6 mil toneladas. La idea es que un vehículo con una batea grande pueda llevar entre 25 y 30 mil toneladas por viaje, y sería sólo para tratar la problemática de basura de esas localidades”, explicó el dirigente.

“La otra condición para que el proyecto funcione es que todos comprendamos que el tratamiento de los residuos debe darse de manera metropolitana. Hay voluntad de colaborar, pero necesitamos que los municipios profundicen las medidas para disminuir el volumen de basura, aprovechar los domicilios para separar PET o hacer compost, practicas útiles como las que hace Unquillo”, enfatizó Bañuelos.

“Tenemos la voluntad de recibir los residuos, siempre y cuando los municipios elaboren un plan de clasificación en origen serio y responsable para reducir el volumen de basura”.

Julio Bañuelos, presidente de Cormecor.

El presidente de Cormecor destacó que este proyecto no es para que los municipios puedan “sacarse la basura de encima y listo”. “Junto con el planteo de unificar y refuncionalizar la planta que tienen en común, los municipios deben presentar un programa de reducción de residuos en domicilio, serio y responsable, y acompañar la propuesta. Nosotros vamos a llevar lo que no se pueda disminuir. Hay voluntad, pero estamos pidiendo responsabilidad”, aseveró.

De larga data

No es la primera vez que el norte de Sierras Chicas busca una solución a la problemática de la basura. Hoy existe una potencial salida para los basurales a cielo abierto con la futura planta de transferencia. Sin embargo, han sido varios los intentos de implementar un proyecto conjunto entre municipios que quedaron varados en el pasado.

A principios de mayo, Cormecor acercó a Río Ceballos una propuesta para el reciclado de residuos electrónicos y neumáticos junto a Geocycle S.A. La idea era introducir un concepto clave del cuidado ambiental, la economía circular, gracias a la reutilización de materiales y la unificación de procesos, pero a su vez generar otro beneficio: la reducción de residuos que se envían al enterramiento sanitario.

En agosto de 2016 varios dirigentes municipales viajaron a Calamuchita para conocer la experiencia de la planta regional de tratamiento de RSU en Cañada Grande. Este espacio era capaz de tratar 60 toneladas diarias de residuos del Valle de Calamuchita y la cantidad aumenta exponencialmente en tiempos de turismo.

En noviembre de 2017, las localidades de Sierras Chicas conformaban la Mesa Coordinadora Intermunicipal para trabajar de manera conjunta la problemática de la basura. A su vez, firmaron un acuerdo con el INTI para recibir asesoramiento en la elaboración de un Plan Estratégico de Gestión Integral de los RSU y en la implementación de programas locales de gestión sustentable. 

Planta basural de Río Ceballos. Fotografía de archivo.

Ninguno de esos proyectos llegó a concretarse del todo. El intendente Baldassi apuntó: “Espero que esta vez sea diferente y logremos el objetivo, es sabido que siempre hubo intentos y diversos proyectos que nunca se pudieron materializar. Ojalá esta voluntad que hemos logrado entre los diferentes intendentes del corredor norte de Sierras Chicas y la decisión de la provincia de trabajar una política de cierre de los basurales a cielo abierto llegue a buen destino”.

La comunidad recicla

Los ejemplos de reciclaje en la zona norte del corredor son escasos, pero existen algunas políticas previas e iniciativas vecinales. A mediados de julio de 2019, Agua de Oro implementó el programa local «Yo Sí Reciclo», una propuesta que llevó a la diferenciación de plásticos PET en contenedores instalados por la ciudad que luego se enviaron a la planta de tratamiento de Estación Juárez Celman.

El programa se amplió con campañas de concientización en los colegios secundarios para incentivar la realización de compost hogareño. También promulgaron ordenanzas que impidieron el uso de bolsas plásticas, pero con entrega de reutilizables, entre otras acciones.

Mientras tanto, Salsipuedes junto al INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) firmó un convenio en noviembre de 2020 con la empresa Ecovalor para la disposición final de neumáticos. Cabe destacar que estos son uno de los materiales más complejos de tratar, pero el emprendedor local Germán Mengarelli, ideó un circuito productivo que permite generar baldosas de caucho a partir de las gomas en desuso. Así, la ciudad se convirtió en el primer municipio en poner en valor alrededor de 200 mil kilos anuales de neumáticos.


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