Sociedad

Carlos Presman: «Rescato una mirada vital y de futuro por parte de los adultos mayores»

El destacado gerontólogo y profesor universitario charló con El Milenio sobre los nuevos retos y desafíos que tuvieron que afrontar los adultos mayores debido a esta pandemia. Desde sobrellevar la soledad, hasta aprender nuevas herramientas tecnológicas. También opinó sobre el rol de los medios y lo que entendemos por gerontofobia.

Colaboración: Francisco Diego Dávila y Santiago Manuel Aguirriberri (IMVA) y Florencia Destéfano y Jeremías Leites (IENM)


La soledad y el distanciamiento físico que provocó la pandemia del Covid-19 afectó principalmente a los adultos mayores, que de un día para el otro tuvieron que acostumbrarse a un cambio abrupto de sus rutinas.

Desde dejar de asistir a diversos talleres, reuniones con amigos hasta incluso simplemente salir a realizar las compras diarias, son ejemplos de aquellas actividades que se han reducido al mínimo y que han ocasionado en muchas y muchos adultos mayores, que aparezca un sentimiento de soledad que es muy difícil de curar sin la ayuda o presencia de algún familiar. 

“Uno puede estar solo físicamente o rodeado de la familia, pero percibirse solo. esa percepción de la soledad se obtiene preguntándole: “¿te sentís solo?”. Si él se siente solo, es el momento de actuar”, explicó el médico profesional Carlos Presman.

Según comentó el experto en gerontología, es importante estar atentos y activar diferentes tipos de acompañamientos que nos ofrece la tecnología para evitar que esta soledad sea algo perjudicial para la salud de los adultos mayores.

“Como el WhatsApp, el llamado telefónico al fijo, ya que muchos adultos mayores todavía lo utilizan”, explicó. “Es importante identificar a los que se perciban solos y establecer estrategias de acompañamiento”.

Por otra parte, el profesional también explicó cómo existe en los medios cierto prejuicio sobre lo que necesitan los adultos mayores para ser felices, las diferentes percepciones sobre la vida que tienen con respecto a los ideales de los jóvenes, y como éstos fueron un incentivo para no dudar de las vacunas y preferir apostar a ellas. Entendiendo a la vacunación como la mejor herramienta con la que contamos para terminar con la crisis del nuevo coronavirus.

“Ellos estaban esperando la vacuna desde el año pasado, cuando en el verano algunos de los dirigentes sociales decían que la vacuna era un veneno, en cambio la mayoría de los adultos mayores la tenían re clara que la única forma de salir de una pandemia es con la vacunación”, sentenció.

El Milenio: ¿Qué entendemos por envejecer dignamente? ¿Cómo cree que la pandemia afectó a los adultos mayores?

Carlos Presman: Envejecer dignamente no lo sé, eso habría que preguntarle a una persona mayor, y con respecto a la sociedad creo que se está produciendo un cambio cultural debido al coronavirus.

Creo que todos los miembros de la sociedad, sobre todo el Estado, han hecho un esfuerzo enorme por vacunarlos, cuidarlos y tener una política de protección en los geriátricos. Se está produciendo un cambio cultural y en esto ayudó el coronavirus, el tema de cuidar los adultos mayores que era el grupo más vulnerable.

También a mi parecer opino que los adultos mayores marcaron un rasgo muy interesante que no ha sido igual en todo el mundo: en Córdoba la mayoría de los adultos mayores se quiere vacunar.

El grupo de los adultos mayores se ha cuidado, ha tenido la sabiduría de mantener  la distancia, ha padecido las restricciones de la cuarentena, pero yo rescato una mirada vital y de futuro por parte de ellos. 

EM: ¿Qué nuevos retos trajo la pandemia a los adultos mayores?

CP:  El reto es el distanciamiento físico sin el distanciamiento social, es decir el reto era cómo puedo mantenerme integrado socialmente y seguir siendo parte de la parroquia, del Centro de Jubilados o el abuelo o la abuela de siempre. Romper esta trampa que está en el lenguaje que era mantener el distanciamiento físico conservando el encuentro social. 

Por otro lado, pienso que el reto más importante que atravesaron los adultos mayores es el reto de la tecnología, entre los cuales me incluyo. 

Hoy tengo un montón de pacientes que los atiendo por WhatsApp y hacemos videollamada, creo que ese ha sido un reto brutal que a la gran mayoría nos ha atravesado. 

EM: ¿Qué entendemos por “gerontofobia”?

Por lo general en otras publicaciones se utiliza en término “viejismo” o “edadismo”.

La gerontofobia es un desprecio hacia los viejos, que también se asocia a un miedo a envejecer. Esto se ve muy reflejado en los artistas y personas con mucha posición pública porque hacen todo lo que pueden por no envejecer (cirugía plástica, botox, etc.). 

La otra gerontofobia se define como la forma despectiva de llamar a los viejos solo por la edad, por ejemplo, cuando un alumno llama a su profesora “la vieja de geografía” o “que vieja de mierda” (Sic) de forma despectiva o descalificar a alguien solo por la edad que tiene. 

Esta discriminación también se da a la inversa, de los adultos mayores hacia los jóvenes, cuando los descalifican o desvalorizan por ser muy jóvenes. 

Que una persona mayor diga “volvé dentro de 10 años” solo porque es muy joven, es cerrar la discusión, ya que es imposible que el joven envejezca y el adulto mayor rejuvenezca para que puedan tener una conversación. 

En resumen, la gerontofobia es utilizar el argumento de la edad, el cual es inmodificable, para descalificar a alguien.

EM: ¿Existen señales que nos puedan servir para detectar si un familiar o conocido adulto mayor necesita de nuestra compañía o escucha? 

CP: Eso es lo que se llama la percepción de la soledad, esto quiere decir, que uno puede estar solo sin gente alrededor, pero puede ser una soledad electiva. Eso se llama “solitud”, que es un momento de estar solo, de leer, de pensar, de estudiar, reflexionar. 

El otro es que uno puede estar solo físicamente o rodeado de la familia, pero percibirse solo. esa percepción de la soledad se obtiene preguntándole: “¿te sentís solo?”. 

Si él se siente solo, es el momento de actuar con estas herramientas para acompañar: el WhatsApp, el llamado telefónico, pero por fijo, ya que muchos viejos tienen todavía lo utilizan.

En lo que ustedes pueden ayudar a los adultos mayores es a identificar a los que se perciban solos y establecer estrategias de acompañamiento.

EM: ¿Qué rol cumplen los medios a la hora de tratar las necesidades de los adultos mayores?

CP: Los medios construyen realidades; informan pero también orientan una educación.

Por ejemplo, el parámetro de belleza como la delgadez, el cual establece un comportamiento colectivo donde se discrimine a los gordos, lo cual parece ser el peor insulto del planeta.

Con los viejos pasa lo mismo, no tenemos un “Envejeciendo por un sueño”. Se elogia mucho la juventud, existe cierto patrón de belleza, cierto patrón de consumo.

Existe una trampa, los medios de comunicación son medios de consumo, lo que hacen de alguna manera es publicitar algo, desde autos, ropa, todo se vende por la imagen, ya sea por la televisión, la radio o Internet. La trampa del sistema, es por ejemplo, con la Coca Cola: “Si vos tomás Coca son feliz”.

¿Qué quieren los adultos mayores? Ser felices, como cualquier persona. La trampa de los medios es que si vos consumís sos feliz. El objetivo de la sociedad en su conjunto es que vos consumas y el objetivo individualmente es que seas feliz. La trampa es asociar el consumo con la felicidad. 

Como los adultos mayores son un patrón de consumo más orientado a la enfermedad, por lo general solo les ofrecen medicamentos, no una vida plena. Creo que los medios trabajan de alguna manera de forma gerontofóbica. Eso se va ir cambiando culturalmente. 

Como se incorporó la perspectiva de género, la mujer o la diversidad sexual, creo que la inclusión va a llegar a los adultos mayores, con el elemento fundante que todos podemos tener una elección de género, pero todos vamos a llegar a viejos.

EM: Antes las prioridades estaban puestas en tener casa propia y trabajar para concretar un hogar propio, hoy los jóvenes piensan más en el momento, viajar y alquilar ¿Pueden convivir dos generaciones con perspectivas de vida tan diferentes en un mismo hogar?

CP: Fue algo de lo que me tocó vivir a mí, yo era esos que querían tener la casa propia, el vehículo y esos mandatos, hoy a mi hijo no le importa eso, ya que lo que ellos quieren es vivir hoy. 

Yo creo que sí, que se puede convivir. en general digo que todo tiempo futuro va a ser mejor, porque la juventud es lo que está vislumbrando lo que va a ser el futuro.

Hay desafíos de la convivencia en otros rubros, como en el consumo de marihuana, teñirse el pelo de naranja, en el tatuaje en la espalda, todas estas cosas que son disruptivas de jóvenes y adultos creo que es motivo de conflicto, el cual es a su vez un aprendizaje mutuo. 

Los jóvenes aprenden algunas cosas de nosotros y nosotros aprendemos algunas cosas de los jóvenes.

Considero que esta pregunta se aplica a cualquier otro rubro, si vivís en casa propia, alquilada o en distintas variables, donde creo que el ejercicio de poder es escuchar al otro, darle valor, entidad y una especie de respeto de la escucha.

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