En un contexto de pandemia mundial, la ciudad de Unquillo cumple años. En esta nota compartimos una porción de esta localidad cordobesa que se encuentra entre las más famosas del país: ¡Feliz aniversario querido Unquillo!


Hace 107 años, más precisamente un 29 de agosto de 1913, el Ministerio de Obras Públicas de la Nación reconoció con el nombre de Unquillo a la estación del Ferrocarril Central Argentino, ubicada en el kilómetro 17,92.

Vale aclarar, que en el lugar ya existían otras construcciones y el paraje se encontraba con población, pero el mencionado hecho histórico fue el punto de partida de lo que hoy es una de las ciudades más grandes de las Sierras Chicas y el Gran Córdoba, además de ser cuna de nuestro Periódico El Milenio.


Video conmemorativo de Audiovisuales Milenio y Periódico El Milenio por los 100 años de la ciudad de Unquillo (Fundación Josefina Valli de Risso).


Por ese entonces, la extensión denominada como Estancia Retiro del Rosario, estaba conformada por varias chacras e incluía a sus vecinas Mendiolaza y Villa Allende. Fue en 1825 cuando empieza a nombrarse como Unquillo, cuyo significado puede interpretarse con dos acepciones: sanguijuela de arroyo, o río pequeño. 

Hacia 1869, Juan Martín de Pueyrredón adquirió la mencionada extensión de estancia y la fraccionó para poder venderla. Teniendo como marco, el inicio de la explotación de recursos mineros y la aparición de la primera escuela pocos años después, en 1873.

Contexto propicio que permitió la llegada de familias históricas como los Taborda, los Piotti, los Mercado, los Ahumada, entre otras. Además de inmigrantes sirio libaneses, italianos y españoles. Estos ultimos le darian una impronta comercial única.



Ya en el siglo XX, más precisamente en los años ‘40, Unquillo se convertiría en uno de los principales centros de veraneo y producción minera del país. Surgiendo de esta manera, hitos como La vuelta al mundo, una vía alternativa al desborde de los arroyos, y que hoy lleva el nombre del pintor Lino Spilimbergo (que habitó este lugar desde 1952 a 1964), el infaltable cine Rivadavia, construido por la familia Ramé en 1928, y los populares corsos que han sido motivo de celebración para este lugar mágico que ha sido el cobijo de cientos de artistas y personalidades reconocidas de Argentina y el mundo.