La Cámara de Gimnasios de Córdoba se reunió el pasado jueves 6 de agosto con el COE Central. Si bien se le dio el visto bueno a las pruebas por tres semanas, aún falta la aprobación por parte de la Nación. En diálogo con El Milenio, Adrián Avellaneda y Belén Gaitán compartieron sus razones de por qué deberían volver a abrir sus puertas después de meses sin poder trabajar.

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El pasado miércoles 5 de agosto, la Cámara de Gimnasios de Córdoba compartió (CGC) un vídeo explicando cómo sería el regreso a la actividad si los habilitan. Es una propuesta a las autoridades sanitarias para solicitar una vez más que permitan que el rubro se reactive luego de casi cinco meses sin poder trabajar. 

Por esto mismo, el 6 de agosto realizaron una presentación ante el COE Central de la Provincia. Podría decirse que la reunión fue exitosa ya que desde el Centro de Operaciones dieron el visto bueno para que hagan una prueba de tres semanas. Por el momento, falta que desde Nación lo autoricen para poder volver a sus tareas. 

Cabe resaltar, que uno de los datos que se destacan en el material audiovisual realizado por la CGC, es que en 20 provincias argentinas ya se encuentran habilitados los gimnasios, sin haberse registrado contagios en ninguno de estos establecimiento. 

Adrián Avellaneda. “No creo que seamos más ni menos contagiosos que cualquier otro rubro comercial de atención al cliente”


Ante la situación que atraviesa el rubro, Adrián Avellaneda, profesor de Center Gym en Unquillo, en diálogo con El Milenio dijo al respecto: “Creo que ya deberían estar habilitados los gimnasios, primero y principal porque no creo que seamos más ni menos contagiosos que cualquier otro rubro comercial de atención al cliente. Segundo, creo que es muy importante tener en cuenta que el protocolo de bioseguridad que se ha implementado para nuestro trabajo es muy riguroso y muy efectivo, en el sentido de que se puede hacer un seguimiento a través de una declaración jurada que debe firmar cada cliente”.

En esta línea agregó: “Se tiene la alfombra sanitizante y el alcohol en gel para pies y manos, y en el formato que se trabajaría se higienizarían los elementos antes, durante y después del uso. La gente es muy consciente y nosotros controlamos el cumplimiento del protocolo”. 

Es por estas razones que Avellaneda cree que “el hecho de estar todavía rezagados en la apertura, cuando ya están habilitadas otras actividades físicas, no tiene sentido porque todos estamos utilizando un espacio, manteniendo el distanciamiento y con una circulación mínima de la gente”.

Creo que indefectiblemente ya deberíamos estar habilitados porque también somos una industria de emprendedores o micro-emprendedores. No somos empresarios que podemos negociar a puertas cerradas, no tenemos una espalda para bancar tantos meses sin trabajar. Incluso si volvemos a trabajar, va a ser a una capacidad menor del 30%, lo cual implica menos ingresos de rentabilidad, sumado a que aumentaron los costos debido a la implementación del protocolo como comprar los productos sanitizante”, sostuvo el profesor.

No somos empresarios que podemos negociar a puertas cerradas, no tenemos una espalda para bancar tantos meses sin trabajar. Incluso si volvemos a trabajar, va a ser a una capacidad menor del 30%.Adrián Avellaneda, profesor de Center Gym en Unquillo.

Belén Gaitán. “El número de alumnos/as bajó muchísimo, con lo cual mi situación económica también”


Asimismo, Belén Gaitán, profesora en Calipso Fitness, ubicado en la localidad de Mendiolaza, alertó sobre la reducción de la actividad física que la mayoría realizaba en sus tareas cotidianas antes de la pandemia, las que involucraban ir al lugar de trabajo o estudio y volver al hogar. “Salíamos a caminar, correr, andar en bici, jugábamos torneos deportivos amateur y salidas recreativas”, manifestó.

Gaitán resaltó también que “hoy nos encontramos con las nuevas formas de trabajo, los ‘tele-trabajo’, donde estamos sentados seis, ocho o más horas seguidas, con posturas inapropiadas debido a la falta del tono muscular de la zona media. Esto produce contracturas recurrentes en la zona de la espalda y el cuello, con lo cual genera más estrés, dolor corporal y desgano, en algunos casos”.

Otro de los puntos importantes que considera la profesora, es la socialización de los ciudadanos, siendo el gimnasio un espacio controlado para que la gente tenga contacto con otras personas y respetando los protocolos correspondientes.

El gimnasio es un centro de fitness en el cual se proponen diferentes actividades que promueven el bienestar físico y mental de las personas que lo habitan, especialmente en tiempos prolongados de aislamiento y distanciamiento social”, dijo Gaitán.

En este sentido, agregó que “la realización de actividad física fortalece el sistema inmunológico, aumenta la capacidad metabólica para dar respuestas a enfermedades respiratorias, con adaptaciones de planes de entrenamiento a cada una de las personas, según sus posibilidades y necesidades”.

A su vez, destacó que el ejercicio físico disminuye los niveles de estrés y ansiedad en las personas con vidas normalmente activas. Puede definirse como tiempo de ocio, en el cual muchos logran distenderse de la situación actual realizando ejercicio.

Por otro lado, contó su experiencia brindando clases online, en donde conocer virtualmente a las personas sin poder ver la parte anatómica de cada alumno/a, o visualizar por completo la postura y la técnica en cada ejercicio, a veces se imposibilita observar el perfil del movimiento completo. “El número de alumnos/as bajó muchísimo, con lo cual mi situación económica también”, explicó con preocupación.

Hay muchas personas que no se adaptan a la virtualidad con lo cual es necesario la habilitación de dicha institución para volver a las actividades cotidianas y recreativas, en la medida que el espacio y las condiciones lo permitan para evitar que el virus avance”, concluyó.