Hasta el jueves rige una alerta debido a las condiciones climáticas. Habrá viento del norte con ráfagas fuertes. La temperatura será superior a la normal de la época y la humedad muy baja.

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La Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, Catástrofes y Protección Civil informó este martes que rige una alerta por riesgo extremo de incendios forestales en la provincia de Córdoba, debido a las condiciones meteorológicas vigentes y a las previsiones para las próximas horas.

El análisis climático señala que de acuerdo a las condiciones meteorológicas actuales y pronosticadas para el área de cobertura y el período de aviso, el viento será moderado a regular del sector norte, con ráfagas fuertes. Las temperaturas se posicionarán en valores superiores a los de la época y los valores de humedad serán muy bajos.

Para la tarde-noche del miércoles se espera el ingreso de un frente frío, con viento moderado a regular, y ráfagas fuertes del sector sur. Estas condiciones se mantendrán hasta el jueves, cuando se prevé un marcado descenso de temperatura.

El estudio también indica que no se descartan vientos de mayor intensidad en zonas serranas de la provincia.

Frente a esta situación, permanecen en alerta máxima el personal de todos los cuarteles de bomberos voluntarios de la Provincia, del Plan Provincial de Manejo del Fuego, Defensa Civil y de la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, Catástrofes y Protección Civil.

En este contexto, se recuerda que el 95 % de los incendios forestales en la provincia es originado por el hombre, ya sea por negligencia o intencional. Se han originado incendios muy grandes a partir de colillas de cigarrillos, chispas o por fuegos mal apagados.

Ante la presencia de cualquier foco hay que dar aviso a los siguientes números: 101, 100 de bomberos o al 0800 – 888 – FUEGO (38346).

Recomendaciones


En este momento los bomberos se encuentran trabajando en los focos activos de la localidad de Icho Cruz-Copina, Salsipuedes y uno de mayor dimensión en Alta Gracia. Imagen de archivo Eduardo Parrau /El Milenio.


  • No realice quema de restos de poda, basura, rastrojo y desmalezamiento de terrenos.
  • Realice en cada predio las prácticas preventivas que estén a su alcance, tales como:
    • Calles cortafuego
    • Limpieza de alambrados
    • Construcción de reservorios de agua
    • Disponibilidad de elementos de combate (palas, chicotes, machetes, etc.)
    • Tenga su pileta de natación, o tanque australiano llena durante todo el año, pues esta reserva de agua es indispensable en caso de incendios.
  • En ningún caso arroje fósforos encendidos en el campo, bosques o zonas arboladas, recuerde que la mayoría de los incendios se originan y ocurren a raíz de la falta de precaución.
  • En ningún caso encienda fuego debajo de los árboles, no solo por el peligro de incendios que ello implica, sino por el daño que ocasiona el calor a la planta, que es un organismo viviente.
  • Haga su fogón en lugares habilitados.
  • Tenga en cuenta que el viento puede propagar una mínima fogata ocasionando un incendio.
  • Nunca tire colillas de cigarrillos en el campo.

Por último, si se inicia fuego en el pasto y mientras no haya alcanzado demasiada intensidad, apáguelo golpeando la llama con una manta o bolsa, si es posible mojada.