Estudiar la licenciatura de Relaciones Internacionales es una opción que está ganando mucha fama entre los jóvenes, debido a su amplia versatilidad laboral. Agustín Gaido, estudiante de la Universidad Católica de Córdoba, nos cuenta su experiencia estudiando esta carrera desde Tokio, Japón, donde llegó gracias a una beca.

Victoria Passerini y Romina Convertí

6to Año, Instituto Milenio Villa Allende


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La pandemia globalizada del Sars-Cov 2, cambió la forma de ver y entender las relaciones entre los países. No solo se cerraron fronteras de manera preventiva, también son muchos los expertos que están hablando de la creación de nuevas normativas y protocolos para viajes internacionales y ni hablar de estrictos controles sanitarios y de geolocalización.

Por ejemplo, en la última semana de junio se supo que la Unión Europea permitirá el ingreso y los viajes internacionales a una selecta lista de países considerados “seguros”, como Corea del Sur, Canadá y Uruguay, que se lanza como el único país de Latinoamérica. No obstante, los recientes brotes del nuevo coronavirus en Japón y Corea del Sur encendieron las alarmas del mundo.

Por ese motivo, una de las profesiones que más interés despierta y se necesitará en un futuro cercano es la de licenciado en Relaciones Internacionales. Carrera que estudia y explora cómo los factores globales, regionales y nacionales influyen en las relaciones entre los actores de la escena mundial. Desde entender el origen de los conflictos religiosos o políticos, hasta cómo se van realizando los diferentes acuerdos comerciales que son vitales para la economía de cualquier país.



Agustín Gaido es estudiante de la Licenciatura de Relaciones Internacionales de la UCC.

Estamos hablando de una carrera universitaria con amplia salida laboral, debido a su capacidad de adaptarse a diferentes tipos de equipos de trabajos como demógrafos, diplomáticos, analistas de Asuntos Exteriores, especialistas de Asuntos Exteriores, funcionarios del Servicio Exterior, especialistas en Inmigración, especialista en Inteligencia, analistas de mercado e incluso, periodistas especializados.

Creo que esta carrera cambia tu forma de ver el mundo”, explica a El Milenio, Agustín Gaido, estudiante de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba (UCC) que actualmente se encuentra de intercambio en Japón.

El ámbito de las relaciones internacionales es muy amplio y podés especializarte en algún tema particular de tu interés, como la política exterior de algún país o la cooperación y negociación internacional, la seguridad internacional o el rol de organizaciones internacionales como la ONU”, sostuvo el joven que actualmente se encuentra en Tokio, capital del país del sol naciente.

Cuando te interiorizas en teoría política, economía, sociología, historia, filosofía, derecho y muchas otras áreas de las ciencias sociales, vas formando una mirada más reflexiva y crítica sobre la realidad. Creo que esto nos hace más libres para formar opiniones propias y para observar aquéllas cosas que no están muy bien y tratar de trabajar para solucionarlas”.

Un mundo interconectado


“Esta pandemia nos hizo notar que en un mundo profundamente globalizado e interconectado, la falta de gestión de riesgos puede tener un impacto de magnitudes impensadas«, Agustín Gaido. FOTO de archivo.


Según comentó Agustín, el interés por las diferentes culturas y los idiomas, son necesarios para lograr mantener un interés constante en la carrera: “Es un ámbito de estudio muy dinámico porque las relaciones internacionales, al poner diferentes actores, culturas e intereses en contacto, siempre promueven el conflicto o la cooperación, y resulta muy interesante poder analizarlos”.

Justamente, sus estudios sobre las diferentes culturas y políticas le permitieron tener una visión más globalizada y contextualizada de la actual situación mundial con respecto al avance del nuevo tipo de coronavirus en diferentes países. Según su perspectiva, la pandemia terminó por demostrar que los actuales sistemas de gobierno y control quedaron completamente desgastados.

“Esta pandemia nos hizo notar que en un mundo profundamente globalizado e interconectado, la falta de gestión de riesgos puede tener un impacto de magnitudes impensadas, y que los Estados, basados en una concepción territorial ya obsoleta para afrontar los desafíos globales”, comentó Agustín.

Creo que deberíamos comprometernos hacia un mundo globalizado mejor administrado, bajo principios de igualdad y participación democrática de todos los países en la toma de decisiones. Junto a la reafirmación del compromiso con los derechos fundamentales, la libertad y la privacidad, que se han visto bajo tensión en el estado de emergencia debido al creciente poder de los gobiernos sobre la vida de las personas”, agregó.


Agustín Gaido actualmente se encuentra en Tokio, capital del país del sol naciente. Foto de archivo.


El Milenio: ¿Cuándo y por qué decidiste estudiar relaciones internacionales?

Agustín Gaido: Desde chico siempre estuve interesado en otras culturas e idiomas. Trataba de hablar con estudiantes de intercambio y preguntarles sobre sus países y su vida allá. Pero no fue hasta el último año del colegio que me decidí por estudiar Relaciones Internacionales, cuando comencé también a interesarme mucho en la política. Ese año fui a una jornada de puertas abiertas de la universidad y escuché sobre política internacional con las posibilidades laborales de la carrera. Ahí pensé que definitivamente era lo mío.

EM: ¿Cómo fue que llegaste a la idea de ir a Japón?

AG: En realidad, creo que la idea llegó a mí. Desde el colegio siempre quise realizar un intercambio académico, pero recién en la universidad empecé a tomar más determinación y a buscar oportunidades. Ahí me surgió esta posibilidad de venir a Japón, apliqué y quedé seleccionado.

Estoy muy contento de haber llegado a este increíble país, donde estoy rodeado de una historia y una cultura fascinantes, aprendiendo todos los días cosas nuevas y estableciendo un vínculo con la cultura japonesa que me va acompañar por siempre.

EM: ¿En qué consiste la beca y de cuánto tiempo es?

AG: La beca consiste en un semestre de intercambio académico en una universidad en Tokio y también, un curso intensivo de japonés básico.

EM: ¿Cómo llevas el idioma en relación a la carrera? ¿Te costó adaptarte con el diferente idioma en la universidad?

AG: A la mayoría de las materias las curso en inglés. Siempre me gustó este idioma porque hoy en día es prácticamente universal y te posibilita comunicarte con el resto del mundo.

A su vez, estoy cursando japonés y aprendiendo mucho. Es un idioma difícil porque es completamente distinto a lo que estaba acostumbrado. Desde los cuatro sistemas de escritura “Katakana”, “Hiragana”, “Kanji” y “Rōmaji” hasta las expresiones y gestualidades. El japonés es muy interesante, aunque resulta todo un desafío aprenderlo.

EM: Estando en Japón: ¿Alguna vez dudaste de la carrera?

AG: No, todo lo contrario. Profundizó mi interés por las relaciones internacionales y me benefició mucho para formar una nueva perspectiva sobre el mundo y nuestro país.

EM: ¿Cuáles crees que son las desventajas y ventajas de estudiar esta carrera?

AG: Las ventajas son muchas y principalmente, creo que esta carrera cambia tu forma de ver el mundo. Cuando te interiorizas en teoría política, economía, sociología, historia, filosofía, derecho y muchas otras áreas de las ciencias sociales, vas formando una mirada más reflexiva y crítica sobre la realidad.

Creo que esto nos hace más libres para formar opiniones propias y para observar aquéllas cosas que no están muy bien y tratar de trabajar para solucionarlas. También, es un ámbito de estudio muy dinámico porque las relaciones internacionales, al poner diferentes actores, culturas e intereses en contacto, siempre promueven el conflicto o la cooperación, y resulta muy interesante poder analizar estos fenómenos.

El ámbito de las relaciones internacionales es muy amplio y podés especializarte en algún tema particular de tu interés, como la política exterior de algún país o la cooperación y negociación internacional, la seguridad internacional o el rol de organizaciones internacionales como la ONU.

La verdad que no le encuentro desventajas a la carrera. Debe ser porque me gusta mucho.

EM: Para finalizar: ¿Estudiar esta carrera ayudó a conseguir más oportunidades de viajes?

AG: No. Pienso que las oportunidades se presentan cuando se las busca (dependiendo de las posibilidades que tiene cada persona) y también con un poco de suerte. Pero sí hay muchas oportunidades en la universidad, ya que todos los semestres se presentaban diferentes programas y posibilidades de estudiar en el exterior.

De todas formas, creo que al estudiar esta carrera es muy común el interés por viajar y conocer el mundo, aunque no necesariamente se va a viajar más sólo por estudiarla.

Soy consciente de lo afortunado que soy por tener una experiencia como esta y espero que todas las herramientas que estoy adquiriendo pueda usarlas para mejorar la vida de las personas y contribuir a un futuro mejor.