La resolución responde al pedido de los vecinos, quienes plantearon el impacto ambiental del proyecto. La organización Mendiolaza Viva desde 2016 lucha por la causa y ha presentado numerosos recursos para advertir los efectos nocivos de la obra sobre el bosque nativo.

El desarrollo inmobiliario en el barrio cerrado El Terrón de Mendiolaza deberá suspender las obras restantes en unos 500 lotes, que estaban por urbanizarse. El emprendimiento, que hasta el momento consistió en la construcción de un club house y una cancha de golf, proyectaba otros avances, que, finalmente no podrán llevarse a cabo.

La resolución, dispuesta por la Cámara Contencioso Administrativa de 2ª Nominación, responde a las demandas de los vecinos, quienes advirtieron, a lo largo de los años, sobre los riesgos ambientales que implicaba la iniciativa. Entre los grandes protagonistas de la lucha, se ubica la organización Mendiolaza Viva, un grupo comunitario autoconvocado desde 2016.

Ángela Alessio, miembro del núcleo, señaló a El Milenio: “nunca dejamos de pelear y luchar, nos organizamos de una manera increíble para estudiar el proyecto, buscar pruebas, hicimos denuncias, hablamos con autoridades y luego decidimos conformarnos como una Asociación Civil para poder litigar; hoy lo hacemos de la mano de Daniel Quinteros y Mercedes Chatman, nuestros abogados”.


El emprendimiento emplazado en Mendiolaza cuenta con 280 hectáreas. /Foto gentileza.


En cuanto a los reclamos, Alessio explicó que el avance sobre el bosque nativo, que implicó deforestación y la impermeabilización de los suelos, genera mayores probabilidades de inundaciones. Además, afirmó que para mantener la cancha de golf “se necesitan más de dos millones y medio de litros de agua diarios”. “Esa cantidad de agua hicimos un estimativo y es lo que prácticamente consume todo el barrio del Talar por día, donde viven 8 mil personas”, añadió.

Otra problemática vinculada, es que cuando riegan el establecimiento deportivo, con los aspersores, la comunidad se queda sin suministro del servicio. “Eso, además, es un agravio de desigualdad muy grande, no solo con respecto al recurso, que es escaso, sino entre un barrio privado y uno abierto”, declaró.

Para abordar el conflicto, Alessio afirmó que se reunieron con el Grupo Tagle, responsables del proyecto, como también con las autoridades locales. En estos encuentros, se buscó respuestas, fundamentalmente, sobre la cuestión del agua. Con el paso del tiempo, las herramientas de Mendiolaza Viva para alcanzar sus objetivos, fueron múltiples.



Actualmente, si bien la Justicia de la Provincia ordenó frenar, exigen la reforestación en el complejo de golf y aclaraciones sobre el origen del agua que permite mantener en condiciones el predio. Por otro lado, Alessio denunció infracciones sobre determinadas ordenanzas municipales, relacionadas con la instalación de servicios en una infraestructura no finalizada. “Concejales y el Municipio deberían multar al emprendimiento”, sostuvo y afirmó que presentarán una nota al respecto.

Finalmente, aclaró que, a partir de este triunfo, las posibilidades de realizar otros planes de semejante índole “va a llevar muchísimo tiempo”. “Ese es el éxito más rotundo del fallo”, destacó e hizo hincapié en la labor de todas las organizaciones ambientales del corredor de Sierras Chicas. “Es una región que necesita que se proteja el bosque nativo”, concluyó.