En tiempos de cuarentena, las herramientas digitales se volvieron fundamentales para continuar con las responsabilidades de cada profesión. La educación no deja de ser una cuestión menor, incluso en los niveles iniciales.

Por Valentina Solís, Antonella Monguzzi y Agostina Budrovich

5to año, Instituto Educativo Nuevo Milenio


Las maestras jardineras se encuentran ante un gran desafío a la hora de enseñar a distancia, debido a la cantidad de herramientas que necesitan utilizar para llamar la atención de los más pequeños.

A su vez, los docentes de Nivel Inicial consultados por El Milenio, coinciden en que lo más importante es tratar de contener al niño y a su familia para que logren atravesar el proceso de aislamiento.

Actividades y programas educativos

La creatividad y originalidad son puntos claves para las maestras a la hora de planificar las actividades para sus  estudiantes. Hoy en día se suma el desafío de adaptarlas a los medios digitales disponibles y ,al mismo tiempo, continuar cumpliendo con el programa pedagógico. 

En general, los contenidos del nivel inicial se basan en lo lúdico. Romina Prosperi, docente en la Unidad Educativa Maryland de Villa Allende, advirtió: “En sala de 4 funcionan más los títeres y la fantasía, y en sala de 5, los experimentos y las investigaciones. Debemos continuar con los temas pedagógicos académicos y hacer la secuencia de una manera parecida a la modalidad presencial, en el sentido de la cantidad de contenido, no en la forma”.


El contexto impulsa a las docentes a buscar alternativas adaptándose a la situación de cada familia. / Foto Instituto Educativo Nuevo Milenio Unquillo.


Por su parte, Valeria Negri, del jardín de infantes Mariano Fragueiro (Río Ceballos), relató: “La dificultad que tenemos es que mediante la tecnología no podemos llegar a todos los alumnos de la misma manera. Tenemos que pensar qué criterio podemos unificar para que todos puedan hacer las actividades”. 

El contexto impulsa a las docentes a buscar alternativas adaptándose a la situación de cada familia. “Todas las familias ya están participando del programa mediante el aula virtual y en grupos más reducidos de WhatsApp, o bien con el material escrito que les facilitamos”, expresó Leticia Andrea Juncos del jardín del Instituto Educativo Nuevo Milenio.

Seguimiento  y modalidad de enseñanza de los niños


El mayor inconveniente a la hora de evaluar es que las docentes no pueden visualizar las acciones que realiza el alumno para llevar a cabo una consigna / Foto Instituto Educativo Nuevo Milenio Unquillo.


Ante la situación de aislamiento el seguimiento diario de los niños se volvió más complejo ya que requiere de presencialidad para observar cómo los niños/as se desarrollan en ámbitos cotidianos de aprendizaje. Negri afirmó: “El único seguimiento que se puede hacer es si ese niño está haciendo las actividades, nada más”.

Claramente, el mayor inconveniente a la hora de evaluar es que las docentes no pueden visualizar las acciones que realiza el alumno para llevar a cabo una consigna. Las emociones, gestos, sentimientos y relaciones que desarrollan con sus pares son una guía para evaluarlos.

En este sentido, Leticia indicó: “Los chicos continuamente expresan lo que sienten y necesitan”. A esto se agrega que no todas las familias disponen de tiempo o de instrumentos tecnológicos para desarrollarse en una educación virtual. Asimismo, las actividades se realizan de alguna u otra forma ya que las maestras continúan facilitando el acceso para que los niños sigan sumando en su aprendizaje diario. 

Familias y escuela en casa


La dificultad que tenemos es que mediante la tecnología no podemos llegar a todos los alumnos de la misma manera”.


Es evidente que la familia cumple un rol fundamental y hoy día facilita el acceso de las maestras para observar el desarrollo de los niños. Mediante distintas vías se mantiene una comunicación continua. La idea es manetener un vínculo educativo y progresar en el aprendizaje. 

Jessica Soler, docente del jardín del Instituto Milenio Villa Allende aclaró: “Si bien la escuela acompaña, los docentes también y nos mantenemos en contacto fluído diariamente”. Ambas partes se tuvieron que adaptar a estos nuevos desafíos que la situación requería, pero esta nueva re-estructuración demostró otro tipo de enseñanza que se afianzó a partir de estar en casa, como consolidar la familia y generar un acercamiento nuevo.

Las docentes necesitan del apoyo que brindan los padres, ya que son un puente entre el aprendizaje y los niños.  Cada institución está dispuesta a seguir brindando las herramientas que se requieren para poder seguir con esta modalidad que, por más complicada que sea, incrementan el desarrollo de los alumnos, tratando así de llegar con mayor facilidad y construyendo nuevas propuestas para que se pueda seguir adelante.