Único en Latinoamérica y en el país, en La Calera se encuentra el Museo de la Cal.

Único en Latinoamérica y en el país, en La Calera se encuentra el Museo de la Cal.


Único en Latinoamérica y en el país, en La Calera se encuentra el Museo de la Cal, espacio que – en épocas previas al aislamiento por la Covid-19 – se desarrollaban actividades y visitas guiadas que describían a la perfección lo que fue el proceso de la producción de cal en las Sierras Chicas.


/ Foto gentileza Museo de la Cal.


Mediante un recorrido señalizado, habitualmente se puede conocer lo que fue la oficina de informes – una de las partes más antiguas – y luego se atraviesa por las zonas de pre-calentamiento y de calcinación, para terminar en los túneles donde se extraía la cal.


/ Foto gentileza Museo de la Cal.


En su interior, también se pueden observar antiguos hornos que fueron puestos en valor, al igual que otros utensilios y herramientas de la época. Malacates, palas, carretillas, pinchos y hasta la vestimenta de los operarios, son algunos de los objetos exhibidos en ella.


/ Fotos gentileza Museo de la Cal.


Vale aclarar, que antes de ser restaurados – diciembre de 2017 – y como explica La Voz en un informe, los viejos hornos criollos estuvieron ocultos por malezas, tierra, piedras y hasta basura permanecieron por más de 20 años los viejos hornos criollos.


Familia Frías, encargados de los hornos hasta su cierre definitivo. Al fondo un camión con acoplado descargando leña de quebracho blanco frente a las bocas de horno. corría el año 1992 / Foto gentileza Museo de la Cal.


A través del municipio local se inició la recuperación del predio donde estaban emplazados los viejos hornos de la familia Bourdichón, construidos entre 1946 y 1948, para convertirlos en un museo que represente la esencia de esta comunidad que tiene ligada su historia a la cal, desde sus orígenes con los jesuitas hasta los modelos productivos de mediados del siglo pasado.