Marina Pérez se quedó sin ingresos a causa de la cuarentena, pero afortunadamente pudo acceder al bono nacional de 10 mil pesos. Poco a poco, va abasteciendo su nuevo emprendimiento y agradece profundamente el apoyo de los vecinos.

La familia de Marina Pérez, de 26 años, está compuesta por su hija de tres años y su marido. Marina, aunque estudio manicuría, se dedica fundamentalmente a la limpieza en casas y su pareja es albañil.

Ambos vieron resentida su actividad laboral debido al aislamiento social que atraviesa el país, lo que derivó en una fuerte disminución en los ingresos.

Por fortuna, Pérez accedió al Ingreso Familiar de Emergencia del Gobierno Nacional y con ese dinero abrió su propio kiosko, en barrio Sierras y Parques, donde vive junto a sus padres.


«No pude incorporar todo, pero con la misma ganancia voy agregando cosas», detalló Marina. / Foto gentileza Noticias Jesús María


La joven señaló, a Noticias Jesús María, que incorpora cosas diariamente para ampliar el establecimiento y “dar respuesta a los pedidos de la gente”.

Además, agradeció profundamente la colaboración de los vecinos e indicó que uno de sus grandes anhelos, actualmente, es crecer en este nuevo rubro.