El IMC es una media aceptada por la OMS para determinar cuando una persona tiene sobrepeso, no obstante, no es una medida 100% segura para asegurar una vida saludable.

Por Ana Laura Rumachella

6to Año, Instituto Milenio Villa Allende


Desde hace algunos años atrás, la población argentina comenzó a tomar conciencia y ser un poco más responsable acerca de sus hábitos alimenticios, manteniendo un estilo de vida sano y activo. Sin embargo, se trata de un esfuerzo que no es fácil para todos y requiere de mucho dedicación y constancia.                                                     

El IMC (Índice de Masa Corporal) es una medida que nos permite conocer en que estado de salud se encuentra nuestro cuerpo y si estamos realizando las cosas necesarias para llevar adelante una vida saludable y equilibrada.

Para conocer un poco más acerca de esta medida no muy conocida por todos, sus consecuencias y cómo repercute en la salud de la sociedad, El Milenio entrevistó a la Licenciada en Nutrición, Elisa Rivas (MP 1400), vecina de Unquillo, quién compartió información muy interesante y consejos útiles para todos los que estén interesados en mejorar su IMC.

El Milenio: ¿Qué podemos entender por IMC?

Elisa Rivas: El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el estado nutricional  y de salud de una persona adulta a partir de los 19 años.  

EM: ¿Cómo hacemos para calcularlo?

Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros cuadrados. Por ejemplo, en una persona que pesa 65 kilos y mide 1,58 mts.

  • IMC= 65: (1,58. 1,58)
  • IMC= 65: 2,4964
  • IMC= 26,03

Y según el IMC, indica que esa persona tiene sobrepeso.

EM: ¿Cuál es el número que debo obtener para entrar dentro de un peso “sano”?

ER: La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30.

EM: ¿Cómo saber si tu IMC corresponde al peso de músculo o grasa?

ER: El IMC no hace diferencia entre la grasa corporal y la muscular, lo que hace que no sea muy exacto. Un deportista o un físicoculturista van a tener siempre un sobrepeso si tenemos en cuenta su peso respecto a la altura, pero no tienen los problemas de salud que tiene una persona obesa.


A continuación, se muestra una tabla de referencia, con las designaciones que se utilizan según el valor que arroja el IMC


EM: ¿Es una manera efectiva para determinar el sobrepeso de una persona?

ER: Para obtener un diagnóstico más completo, es fundamental complementar el IMC con la edad y con otros parámetros antropométricos  como por ejemplo, la medición de pliegues corporales (grasa y músculos) y también con los análisis de laboratorio.

EM: ¿Existen otros métodos para medirlo?

ER: Para el control de peso de niños y adolescentes se utilizan las tablas de crecimiento y desarrollo, que son estandarizadas y elaboradas por organismos nacionales, provinciales o internacionales, como la OMS. Algunas relacionan el peso y la talla, el peso y la edad o talla y edad, entre otras.

EM: ¿Cómo afecta una mala alimentación y la falta de ejercicio a la salud?

ER: La alimentación inadecuada, junto con el consumo de tabaco y la actividad física insuficiente es una de las principales causas de las enfermedades crónicas no transmisibles.

Estas enfermedades, entre las que se incluyen las enfermedades cardio y cerebrovasculares, la diabetes, el cáncer y la enfermedad respiratoria, constituyen la causa de muerte de 35 millones de personas cada año a nivel global, el 80% de las cuales se producen en países de bajos y medianos ingresos.

EM: ¿En Argentina se observa mucha obesidad o sobrepeso?

ER: Si, la Argentina no es ajena a este problema. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo en el año 2018, el 66,1% tiene exceso de peso, donde el sobrepeso alcanza al 33,7% de la población y la obesidad al 32,4%, en base a la medición objetiva.

A su vez, la encuesta indicó que el 34,6% tiene presión arterial elevada y solo el 6% de la población cumple con la recomendación diaria de consumir cinco porciones de frutas y verduras. A esto se suma el hecho de que mientras la Organización Mundial de la Salud recomienda una ingesta de sal de 5 gramos diarios, en el país, según datos del Ministerio de Salud de la Nación, la ingesta promedio por habitante es de entre 11 y 12 gramos, de los cuales, alrededor de del 70% proviene de los alimentos industrializados.

EM: ¿Qué debemos hacer para evitar el sobrepeso? ¿Llevar una vida más sana, activa y equilibrada?

ER: En relación a la salud, debemos pensar que nuestros hábitos alimentarios influyen y determinan nuestra calidad de vida. No solo debemos poner el foco en cuáles alimentos elegimos para nuestra dieta diaria, sino también, en la manera de prepararlos y los horarios de las comidas.

Sugerencias para una alimentación sana y equilibrada que están dirigidas a adultos sanos sin patologías asociadas

  • Se recomienda incluir lácteos descremados, dos huevos semanales, carnes desgrasadas (vaca, pollo y pescado) en forma alternada, vegetales y frutas variados y en cantidad generosa, harinas y derivados con moderación y en lo posible integrales, legumbres 1 o 2 veces por semana (ideal reemplazo de la carne), aceite crudo, frutas secas, semillas, miel, edulcorantes, mucha agua (2 litros por día), poca sal (1 cdita por día), hierbas aromáticas.
  • Evitar: frituras, fiambres y embutidos, dulces, azúcar en exceso, gaseosas azucaradas, productos de copetín, productos de confitería, conservas, mayonesa, cremas, bebidas alcohólicas (más de un vaso por día), sal en exceso.
  • Se deben respetar los horarios de comidas (desayuno, almuerzo, merienda y cena) y evitar comer a cualquier hora.
  • Comer despacio, saboreando la comida.
  • No repetir la ración de comida, excepto los vegetales.

EM: ¿Pudiste observar que la cuarentena cambió los hábitos alimenticios y la falta de ejercicio en la gente?

ER: Sí, creo que en esta situación de cuarentena se suma a la mala alimentación de las personas, la falta de actividad física que es otro hábito necesario para mantenerse sano y en forma. Por eso, es recomendable hacer alguna actividad física de acuerdo a las posibilidades de cada persona.

Es importante que tomemos conciencia que existen dos tipos de factores de riesgo para nuestra salud: Los “hereditarios”, que no los podemos controlar  y los “adquiridos”, que si podemos controlarlos a favor de nuestra salud, como por ejemplo nuestra alimentación.

Los invito a reflexionar y tomar conciencia que “nuestra salud depende en gran medida, de nuestros hábitos cotidianos, y la alimentación es uno de ellos, quizás el más importante”.

nuestra salud depende en gran medida, de nuestros hábitos cotidianos, y la alimentación es uno de ellos, quizás el más importante”

Un poco de Historia



El IMC fue creado por le fisiólogo norteamericano Ancel Keys en 1972, originalmente se llamó BMI, por sus siglas en inglés Body Mass Index.

Lo interesante, es que el sistema estaba basado en la fórmula matemática-antropometría Quetelet, que en sus inicios fue criticada por asegurar que existía una relación entre el aumento de peso y el comportamiento de las personas.