Sostienen que las ventas cayeron un 80% debido a la cuarentena y eso está afectando a todas las Pymes dedicadas a la panadería. Además solicitan que el Estado Nacional "de el ejemplo" y reduzca el sueldo a los funcionarios estatales.

Desde el Centro de Industriales Panaderos y Afines (Cipac) emitieron un comunicado donde solicitan al Estado Nacional la suspensión «de todos y cada uno de los impuestos, contribuciones y servicios que inciden en la actividad». Esta petición aparece atendiendo que por la extensión de la cuarentena, la producción de muchas panaderías cayó un 80%.

«La producción, las ventas en los despachos de panaderías han caído en forma abrupta.- La menor circulación de personas a raíz del aislamiento social y el cierre obligado de muchísimas pequeñas, medianas y grandes empresas por no estar incluidas en actividades exceptuadas, han colaborado con ello», sostiene el comunicado.

En el mismo escrito, también le solicitan al Estado Nacional, «dar el ejemplo», y reducirse el sueldo a los miembros de la casta política. «Exigimos al Estado que realice un esfuerzo en sus gastos, reduzca el pago de sueldos a sus funcionarios, reduzca el pago de sueldos a jueces y funcionarios judiciales que como se sabe alcanzan al medio millón de pesos».

Por su parte, Rinaldo Rusconi, presidente de CIPAC para el programa Crónica Matinal de Canal 10 expresó que este problema afecta principalmente, a las Pymes, las cuales se les dificulta realizar pagos de sueldos y al mismo tiempo, pagar impuestos si las ventas no acompañan.

«Sabemos que la pandemia está primero, que cuidar la salud está primero pero también queremos manifestar que nosotros somos parte de todos estos argentinos», se lamentó Rusconi.

Recordemos que el pasado domingo 29 de marzo, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, oficializó la extensión de la cuarentena hasta finales de Semana Santa, es decir, hasta el próximo 13 de abril. La misma, había comenzado el 20 de marzo y durante todo ese tiempo, solo se permitió abrir a supermercados, farmacias, almacenes y ferreterías, dejando paralizada a los demás sectores comerciales que esperaban regresar a la actividad los primeros días de abril.