La competencia multidisciplinaria más importante del planeta se encontraba en duda y la resolución fue aplazarla hasta el próximo verano japonés.

El Comité Olímpico Internacional y el primer ministro japonés Shinzo Abe confirmaron el aplazamiento luego de varios días en los que se tejieron rumores y opiniones cruzadas al respecto.

Si bien el continente de origen de la pandemia y sede de los juegos olímpicos se encuentra en una curva favorable respecto al coronavirus, la enfermedad no hace más que crecer a pasos agigantados en occidente, con miles de atletas que incluso han perdido la posibilidad de entrenarse adecuadamente en los últimos días.

Luego de distintas negociaciones y revisión de posibilidades, Japón y el COI comunicaron en simultaneo la suspensión, con una propuesta para realizar la competencia deportiva más importante del planeta en el próximo verano nipón.

Shinzo Abe también agradeció la predisposición del comité deportivo para poder tomar la decisión correcta e incluso asegurar que el certamen se realice sin reducciones el próximo año. En consonancia con información que brinda la Organización Mundial de la Salud, aseguró que la medida también busca «proteger a los atletas y mantenerlos seguros».

Luis Scola, historia viva del deporte argentino soñaba con defender los colores de Argentina por última vez en Tokio 2020.


La última ficha en caer

Los Juegos Olímpicos de Tokio eran la única competencia de interés mundial cuya fecha se mantenía confirmada hasta el día de hoy. La antorcha olímpica había arribado a la provincia japonesa de Muyagi, el pasado viernes. La idea era mostrar el fuego renaciente como símbolo de la recuperación de la región, que sufrió terremotos, tsunamis y un colapso nuclear en 2011. Muchos incluso pensaban que sería una fiesta necesaria, para mostrar la luz al final del túnel, tras meses de encierro y azote del virus.

Sin embargo, la celebración tendrá que esperar con la tercera suspensión en la historia para los JJOO. En las anteriores ocasiones las guerras mundiales fueron los motivos extremos que llevaron a la medida.

Paula Pareto, emblema de Argentina en la competencia multidisciplinaria sostuvo que la decisión tomada es la correcta y que va «de la mano con la concientización y ayuda que se está desplegando a nivel mundial».

«Peque», como todo el ambiente deportivo la conoce, llegó desde Europa hace dos semanas, luego de la suspensión de una competencia en Ekaterimburgo, Rusia, a donde se dirigió para intentar volver a competir y recuperar ritmo, luego de una operación cervical.

Su enorme esfuerzo en tiempo y costos económicos no la priva de realizar una lectura clara del contexto. En ese sentido, la judoca explicó: “Hoy hay algo más importante que nuestros objetivos deportivos y al menos yo tengo la cabeza en eso”