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El mundo. El deporte no es ajeno a la catástrofe medioambiental que azota las tierras australianas con 28 personas fallecidas, 500 millones de animales afectados y más de 10 millones de hectáreas arrasadas.

El Australian Open, es uno de los cuatro torneos más importantes del mundo del tenis, y su realización normal se encuentra, al menos, entre algunos interrogantes.

Melbourne, el lugar en el que se disputa este Grand Slam, es una de las tantas ciudades invadidas, por una enorme capa de humo. Las consecuencias para la actividad deportiva son a esta altura, claras.

Prueba de ello fue el retiro en el día de ayer de Dalila Jakupovic, tenista que disputaba una de las etapas previas, clasificatorias al major oceánico. La eslovena no tuvo más remedio que abandonar en medio de su encuentro ante la suiza Stefanie Vögele, a pesar de ir ganando 6-4 y 5-6 parcialmente, producto de un intenso ataque de tos y falta de oxígeno.



La atleta cuestionó luego del partido la controversial decisión de la organización de mantener el «normal desarrollo» de la competencia, calificando la determinación de «injusta». En esa línea afirmó: ««Estaba realmente asustada. Me tiré al suelo porque sentía que no podía caminar. No tengo ningún problema respiratorio. Es más, a mi me gusta el calor».

La pésima calidad del aire atentó contra las posibilidades de diversos competidores, incluyendo a la canadiense Eugene Bouchard y el local Bernard Tomic (en foto), quienes tuvieron que detener sus partidos en distintos tramos para recibir atención médica.

La jornada de hoy fue suspendida en su totalidad por los directores del torneo, ante un panorama que los mismos definen como «nuevo», en un certamen que suele disputarse con partidos al mediodía en temperaturas que superan los 40 grados.

Facundo Bagnis, Marco Trungelliti y Facundo Mena, son los argentinos que esperan a debutar, en busca de un lugar en el cuadro principal que ya integran el cordobés Juán Ignacio Lóndero, Diego Schwartzman y Guido Pella, como figuras nacionales más relevantes.

Los pronósticos aseguran que esta semana fuertes lluvias llegarían a los sectores más afectados, sin embargo las autoridades del Servicio contra Incendios Rurales de la provincia de Nueva Gales del Sur, sostienen que no serán suficientes para frenar la totalidad de las llamas.

Ante un panorama incierto que mantiene en vilo a buena parte del planeta, el tenis también espera en Australia. Mientras tanto, los jugadores temen cada vez más por su salud en el court.

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