Está ubicada sobre la avenida Leandro N. Alem. Es la primera figura que lo evoca en la capital argentina y fue donada por la Provincia a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es una obra del artista Marcelo Hepp.

El país. En pleno centro porteño fue emplazado el monumento ecuestre de Juan Bautista Bustos, primer gobernador de Córdoba y caudillo federal. La Provincia lo donó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde hasta el momento no había sitios que evocaran al hombre que tuvo una actuación tan gravitante para el interior. La figura de Bustos se eleva ahora a un costado de la avenida Leandro N. Alem, entre calles Córdoba y Paraguay, en la plaza Mariquita Sánchez de Thompson.

La titular de la Agencia Córdoba Cultura, Nora Bedano, se refirió a la importancia del prócer cordobés para la etapa fundacional del país. «Consideramos que el General Bustos representa en su imagen la lucha, el trabajo y el empeño en la búsqueda de un país más justo e igualitario en el que todas sus regiones y sus habitantes tengan igualdad de oportunidades de desarrollo, progreso y prosperidad», subrayó .

La estatua -que ahora podrán admirar también los porteños y quienes visiten la capital argentina- es del artista cordobés Marcelo Hepp y representa al brigadier general sobre su caballo, réplica de los monumentos emplazados en el Parque Sarmiento, el Centro Cívico y en Río Cuarto.

Bustos

Bustos nació el 29 de agosto de 1779 en Santa María de Punilla, provincia de Córdoba. Hombre de armas, se destacó por su actuación en el ejército durante las Invasiones Inglesas.

Posteriormente, participó en la Revolución de Mayo de 1810, como uno de sus principales exponentes del naciente “interior federal”.

En 1820, fue elegido gobernador de Córdoba. Defensor del federalismo del interior, su gobierno impulsó medidas destinadas a concretar la idea de autonomía de las provincias. Fue el primero en promulgar una constitución para la provincia de características federales. Creó la Sala de Representantes y un Poder Judicial independiente.

En su lucha por defender los intereses del interior, se enfrentó a los Generales Paz y Lavalle. Se unió con Facundo Quiroga y con otros caudillos federales de La Rioja y Catamarca contra Paz, pero fueron vencidos en las batallas de La Tablada y de Oncativo. Precisamente, en La Tablada (22 y 23 de junio de 1829), Bustos fue mal herido y se refugió en Santa Fe. Allí murió al año siguiente a causa de las lesiones recibidas.