26 junio, 2022

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Conectar con uno mismo a través de los caballos

El coaching asistido con caballos es una disciplina que busca integrar a humanos y equinos con el fin de lograr una introspección y crecimiento personal. Silvia Mercado, fundadora de Hest Coaching, pasó por Sierras Chicas para dar un taller y explicó de qué se trata esta particular actividad.
  • Por Agostina Canova
  • agostinacanova@elmilenio.info
  • Colaboración: Julieta Panetta y Francisco Mirgone (4to IENM). Magalí Sánchez y Abril Monti (4to IMVA).

La región. El caballo es un animal que ha acompañado a los seres humanos a lo largo de la historia, ya sea desde el trabajo o las batallas, hasta la salud y el deporte. Estos equinos son fuente de inspiración y ayuda para las personas, y no es de extrañar que, hoy en día, surjan cada vez más actividades que vinculan a humanos y caballos.

Una de las iniciativas más recientes en este sentido es el coaching asistido con caballos. Se trata de capacitaciones y entrenamientos a través de ejercicios específicos, que sirven para desarrollar valores y expandir la capacidad personal, organizacional y social en distintas áreas. En esta propuesta, los caballos actúan como “espejos emocionales” de las personas, permitiendo crear un espacio de reflexión y análisis sobre las virtudes y aspectos a mejorar de cada uno.

Se aplica en sesiones individuales, talleres y jornadas para grupos, parejas, familias y hasta empresas. En el proceso interviene un equipo interdisciplinario, que incluye al coach (en inglés, “entrenador”), un psicólogo y un especialista equino.

Silvia Mercado es fundadora de Hest Coaching Córdoba, una organización dedicada a esta actividad en el país, con 25 Años de trabajo empresarial en el área gerencial y de recursos humanos. Diplomada en Coaching de Equipo y especialista en abordaje corpóreo emocional, avalada por la Asociación Argentina de Coaching Profesional y certificada por EAGALA (Equine Assisted Growth and Learning Association), la profesional vive en Córdoba, pero brinda talleres en distintos puntos del país.

A fines de noviembre, llevó a cabo una actividad en Río Ceballos, en la sede de la fundación Sin Estribos, una ONG que se dedica a rescatar caballos maltratados. En esta ocasión, lo recaudado se destinó a la organización, con el objetivo de ayudar a solventar sus gastos diarios.

Para contactar con la organización, @hestcoaching en Instagram y Facebook, o comunicarse al 351-5196504.

El Milenio: ¿Cómo comenzaste esta actividad?

Silvia Mercado: Hace 20 años empecé a capacitarme en coaching y, al mismo tiempo, me apasioné por los caballos, recorrí paralelamente ambos caminos. En 2013, me enteré que se estaba iniciando el coaching asistido con caballos, pero no entendía bien cómo se vinculaban, por eso empecé a estudiar y me certifiqué internacionalmente.

EM: ¿En qué consiste el horse coaching y cuál es su finalidad?

SM: En esta disciplina, el coach asiste a alguien, ya sea una persona, un grupo, una empresa o una institución, para lograr el desarrollo de objetivos superadores. El caballo tiene muchas condiciones especiales, entre ellas, una gran sensibilidad para percibir las emociones de los humanos. Los animales interactúan según cómo sienten a las personas, lo cual revela mucha información para el resto del equipo profesional, es decir, el psicólogo y el coach.

EM: ¿Cómo se relacionan las personas con el caballo?

SM: Cada uno tiene un modo diferente de relacionarse, dependiendo de la situación que esté atravesando. En el vínculo con el caballo, se ve la forma que tiene la persona de relacionarse con el mundo.

Además, este tipo de coaching permite que los participantes tengan una mirada distinta del animal, porque la gente está acostumbrada a verlo como un medio para el deporte o el trabajo. Los caballos acompañan las actividades humanas hace miles de años, pero cuando trabajás desde este lugar, te das cuenta que son mucho más. Tienen percepciones impresionantes que nos ayudan a crecer, a alcanzar el bienestar y a desarrollar la comunicación desde otro espacio.

EM: ¿Qué similitudes y diferencias hay con el coaching tradicional?

SM: El coaching ontológico es más intelectual. El horse coaching es 100% experiencial, se trabaja mucho más desde la corporalidad y la emoción, aparte de haber un grado de atención mayor. Además, está el beneficio de los caballos en sí y de estar en contacto estrecho con la naturaleza, en un ambiente más relajado.

EM: ¿Qué metodología se emplea para lograr el vínculo entre persona y caballo?

SM: Las actividades varían de acuerdo al objetivo que se quiere trabajar en el taller. Hay algunas que tienen que ver con lo personal y otras, con lo grupal. Es todo muy dinámico: usamos aros, conos, flotadores y otros elementos por el estilo.

También se utiliza mucho la metáfora en este trabajo, a veces es más fácil hablar sobre el caballo, que sobre uno mismo. Entonces, explicar qué está haciendo o qué está sintiendo el caballo, nos permite hacer proyecciones personales de nuestros miedos, deseos e inquietudes, para llevar eso a un nivel consciente.

“Los caballos son muy sensibles a las emociones humanas. Tienen percepciones que nos ayudan a crecer, a alcanzar el bienestar y a desarrollar la comunicación desde otro espacio”

EM: ¿Qué se necesita para realizar esta actividad?

SM: Principalmente, profesionales comprometidos y caballos saludables. No es necesario que el animal esté entrenado, por el contrario, mientras menos condicionados y más naturales sean los caballos, mejor. También es importante que se trate de un lugar seguro.

EM: ¿Cuál es la situación de la disciplina en Sierras Chicas?

SM: Todavía necesita más difusión, no conozco otros lugares en los que se encuentre. Pero cuando las personas comprendan todo lo que pueden mejorar en su vida a partir del coaching asistido con caballos, se va a expandir en el cordón serrano. Es un lugar ideal, con toda su belleza, para multiplicar esta actividad.

E.M: ¿A qué público está dirigida?

SM: Se puede realizar con niños, adolescentes y adultos. La única salvedad es que no es apto para personas con alguna discapacidad o personas que estén bajo tratamiento psiquiátrico, debido a que la actividad genera disparadores emocionales muy fuertes que deben ser controlados por un profesional médico particular.