26 junio, 2022

El Milenio

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Día Mundial del Sida 2019, las comunidades marcan la diferencia

El lema de este año del Día Mundial del Sida es "Las comunidades marcan la diferencia" (Getty Images).

El mundo. La celebración del Día Mundial del Sida, que tiene lugar cada 1 de diciembre, brinda una buena oportunidad para reconocer el papel fundamental que las comunidades han desempeñado y continúan desempeñando en la respuesta al sida a nivel local, nacional e internacional. 

Por esto mismo, el lema de este año es «Las comunidades marcan la diferencia«. De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, contribuyen a la respuesta al sida de maneras muy distintas. Su liderazgo y la defensa que llevan a cabo permiten garantizar que la respuesta siga siendo relevante y fundada, que las personas sigan estando en el centro y que nadie quede detrás.

En las mismas, «se integran los educadores de iguales, las redes de personas que viven con el VIH o están afectadas por el virus, las personas que se inyectan drogas y los trabajadores sexuales, las mujeres y la gente joven, los asesores, los trabajadores sanitarios de la comunidad, los proveedores de servicios de puerta a puerta, las organizaciones de la sociedad civil y los activistas populares», explica el documento emitido por la mencionada organización mundial.

Desde ONU SIDA se alerta sobre un momento crítico en el que «la reducida financiación y el cada vez menor espacio dedicado a la sociedad civil hacen peligrar la sostenibilidad de los servicios y de los esfuerzos por defenderlos». Alentando de este modo, que «las comunidades se movilicen mucho más, y cuanto antes, con el fin de derribar las barreras que impiden el paso a quienes se encargan de hacer llegar los servicios, entre ellas las restricciones a los registros y la ausencia de modalidades sociales contractuales».

«Hoy en día se necesita más que nunca la fuerte defensa encabezada por las sociedades, con el objeto de garantizar que el sida continúe presente en la agenda política, que los derechos humanos se respeten y que quienes toman las decisiones y las ponen en práctica asuman sus responsabilidades», concluyen.

El VIH en Córdoba

Entre 2005 y 2018, el porcentaje de diagnósticos tardíos en Córdoba se redujo casi a la mitad: De 28,1 en mujeres y 44,9 en varones; pasó a 13,2 en mujeres y 21,1 en varones. Este índice mide la proporción de personas cuyo diagnóstico se produce en una etapa avanzada de la infección por VIH y permite evaluar las condiciones de acceso al diagnóstico. Se construye considerando en el denominador a todas las personas con fecha de diagnóstico conocida y en el numerador a las personas con diagnóstico de sida simultáneo o dentro de los 6 meses.

En cuanto a los nuevos casos de infección por VIH, Córdoba presentó en 2018 una tasa de 11,7 cada 100.000 habitantes; luego de haber llegado a picos de 17 o 18 entre 2009 y 2012. El último quinquenio se completa con las siguientes tasas: 15,4 en 2014; 14,5 en 2015; 13,7 en 2016, 13,3 en 2017.

Si se considera la tasa específica por sexo, esta ha sido de 15,5 en varones y de 8,2 en mujeres para el año 2018. No obstante, dado que estas tasas han sufrido variaciones a lo largo de los años (sobre todo en varones) es importante completar este dato con el de la razón varones / mujeres en la serie histórica de datos: mientras en 1987 había 19 varones por cada mujer diagnosticada; la proporción es ahora de menos de 2 varones por cada mujer.

En cuanto a la vía probable de transmisión, el 98 por ciento de los casos se refiere a prácticas sexuales sin protección.

De acuerdo al último boletín epidemiológico sobre VIH/sida publicado por la Secretaría de Salud de la Nación, 139.000 personas viven con VIH en Argentina, y el 17 por ciento desconoce su diagnóstico. De allí la importancia de las estrategias para ampliar el acceso al test.

El Programa Sida Córdoba trabaja todo el año con el objetivo de impulsar la demanda espontánea del diagnóstico; la promoción de la oferta del test en cada consulta médica; la descentralización de la realización de la prueba; al acceso a los controles clínicos y de laboratorio en personas con VIH; el inicio del tratamiento en el momento del diagnóstico; el trabajo interdisciplinario en adherencia al tratamiento antirretroviral para lograr la carga viral indetectable; y el desarrollo de múltiples estrategias para lograr la eliminación de la transmisión materna infantil de VIH y de sífilis.

Últimas estadísticas sobre el estado de la epidemia en el mundo: 

  • 37,9 millones de personas en el mundo viven con VIH. 
  • 23,3 millones de personas tenían acceso a la terapia antirretrovírica. 
  • 1,7 millones de personas contrajeron la infección por el VIH.
  • 770.000 personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida.