Son muchas las personas que padecen TDAH y que se enfrentan a diario con el estigma social que supone el trastorno.


TDAH son las siglas de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Se trata de un trastorno de carácter neurobiológico originado en la infancia que implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad, y que en muchas ocasiones está asociado con otros trastornos comórbidos.

Es fundamental para el diagnóstico de TDAH evaluar que estos síntomas nucleares que hemos comentado (déficit de atención, hiperactividad e impulsividad) se presenten:

  • 1. desde una edad temprana: antes de los 12 años.
  • 2. con una intensidad y frecuencia superior a la normal para la edad y la etapa de desarrollo del niño.
  • 3. que deterioren o interfieran de forma significativa en el rendimiento del niño en dos o más de los ámbitos de su vida: escolar o laboral, familiar y social. 
  • 4. no ser causados por otro problema médico, un tóxico, una droga u otro problema psiquiátrico.

Causas

La causa del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) es algo incierto todavía hoy en día. Se trata de un trastorno neurobiológico heterogéneo y complejo, que no puede explicarse por una única causa, sino por una serie de condiciones genéticas junto con otros factores ambientales.

Factores genéticos

Se han llevado a cabo estudios en familias, gemelos y niños adoptados, que han revelado que la genética juega un papel muy importante en la transmisión del TDAH entre generaciones. Se estima que el 76% de las causas del TDAH puede atribuirse a factores genéticos.

Según los estudios, los familiares de las personas con TDAH tienen cinco veces más probabilidades de presentar el trastorno, que las personas sin antecedentes familiares.

Además, se ha señalado en otros estudios, que la frecuencia del TDAH es mayor en los familiares biológicos de aquellos que padecen el trastorno, que en los familiares adoptivos.

Genética molecular

Pese a que la investigación en genética molecular y TDAH esté todavía poco desarrollada, los estudios realizados han revelado que existe asociación entre algunos genes candidatos y el TDAH.

Factores ambientales

Se han asociado una serie de factores ambientales como factores de riesgo de padecer el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, principalmente, durante el embarazo, el parto, y después del parto.

Se consideran factores ambientales:

Principalmente: nacimiento prematuro, encefalopatía hipóxico-isquémica (síndrome que se manifiesta en la primera semana de vida producido por la disminución del aporte de oxígeno (O2) o la reducción mantenida del flujo sanguíneo cerebral), bajo peso al nacimiento y consumo de tabaco y alcohol durante el embarazo5.

Otros: consumo de heroína y cocaína durante el embarazo, exposición intrauterina al plomo y el zinc6, traumatismos craneoencefálicos en la primera infancia, infecciones del sistema nervioso central o la adversidad psicosocial.

Factores psicosociales

Los factores psicosociales no se consideran críticos en la etiología del TDAH, es decir, que no se cree que sean factores determinantes, aunque sí desempeñan un papel importante en el trastorno y  sobre todo, suponen una oportunidad para la intervención.

Así, algunos investigadores se han centrado en la familia, sobre todo en los factores contextuales (estrés, desavenencias matrimoniales o trastornos psicopatológicos de los padres) y la interacción entre padres e hijos.

Síntomas del TDAH

Día Mundial de Sensibilización sobre el TDAH 5

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) tiene tres síntomas nucleares (principales):

– falta de atención
– hiperactividad
– impulsividad

Estos síntomas pueden manifestarse con una intensidad variable en cada paciente y pueden presentarse de forma independiente. Por lo tanto, el perfil sintomatológico de los afectados variará en intensidad y en presentación (en función de los síntomas predominantes)1.

No todo lo que parece TDAH lo es

Es frecuente encontrar estas características de falta de atención, hiperactividad o impulsividad en conductas propias de la infancia, puesto que es natural que los niños estén muy activos, presten poca atención, escuchen poco… Pero es importante diferenciar entre un comportamiento “normal” y uno que no lo es.

Para que se pueda plantear un posible diagnóstico de TDAH, se deben cumplir los siguientes criterios marcados por el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales, quinta edición):

– manifiesta estas conductas o algunas de ellas de forma desproporcionada comparado con los otros niños de su edad y respecto a su grado de desarrollo.
– está presente desde una edad temprana (antes de los 12 años).
– afecta en al menos dos ambientes distintos de la vida del niño: escolar, social y/o familiar.
– deteriora significativamente su calidad de vida.
– no es causado por un problema médico, tóxico u otro problema psiquiátrico.

Es importante acudir a un profesional de la salud especializado en TDAH para que pueda realizar un diagnóstico clínico apropiado y evitar así un diagnóstico erróneo.

En la adolescencia

La adolescencia es un momento de transición complicado, en el que el niño empieza a funcionar de forma más autónoma y en el que se debe tomar decisiones importantes respecto al futuro. Se reduce el control externo tanto por parte de sus padres como de sus profesores, para dar paso a una forma de vida más independiente.

Algunos de los síntomas del TDAH pueden surgir o incrementarse en adolescentes aunque no se hubieran manifestado durante la infancia.4. El incremento de las exigencias del entorno pueden hacer que el TDAH interfiera de forma más importante en la vida del adolescente

Los adultos con TDAH

El TDAH se ha considerado durante mucho tiempo un trastorno propio de la infancia y de la adolescencia, pero los síntomas y el impacto funcional del TDAH no siempre desaparecen al pasar a la edad adulta y el trastorno puede persistir en más del 50% de los casos. Se asocia con un impacto importante a nivel clínico, funcional y de calidad de vida.

Un estudio epidemiológico realizado a nivel internacional en la población general, señala que la prevalencia del TDAH en adultos es del 3,4%3. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de estos adultos con TDAH no están diagnosticados.

Aunque los síntomas de falta de atención y de hiperactividad pueden mantenerse en muchos de los casos, también son numerosos los casos de jóvenes con TDAH que se adaptan bien a la edad adulta y no tienen problemas de salud mental.

El TDAH puede convertir los encuentros sociales en un reto para las personas que padecen este trastorno. El simple hecho de hablar con otras personas o mantener una conversación puede ser un problema. Los consejos que presentamos a continuación pretenden ayudar a los adultos que padecen este trastorno:

  • -Antes de hablar o actuar, recapacita durante 10 segundos para cerciorarte de si es o no una buena idea.
  • -Practica la “escucha activa”, prestando mucha atención a lo que los demás están comentando antes de unirte a la conversación.
  • -Pídele a tus amigos, familiares, profesores o terapeuta, que te ayuden a practicar tus habilidades de comunicación, incluyendo la práctica de cómo realizar preguntas correctamente.

Consejos para organizarse

La organización es una herramienta muy útil para no olvidarse de las cosas, ahorrar tiempo y llevar una vida lo más ordenada posible.

  • -Colocar en el pasillo unos colgadores etiquetados para colocar en cada uno de ellos las llaves evitará perder tiempo pensando dónde se dejaron las llaves.
  • -Crear listados de las tareas o actividades pendientes siempre resultará de gran ayuda para realizar un seguimiento de tus cosas pendientes.
  • -Un calendario donde poder anotar las citas, actividades sociales… puede ser muy útil si recuerdas rellenarlo.
  • -Utilizar las notas adhesivas codificadas por colores, otorgando una categoría a cada color, como llamadas telefónicas, pagos pendientes, etc.

Hablar sobre el TDAH

Contar o no contar que padeces TDAH es una decisión totalmente personal. Los consejos que ofrecemos a continuación simplemente pretenden orientar en lo referente a esta decisión, por lo tanto antes de hablar sobre su trastorno, evalúa estos puntos:

  • -Para crear relaciones estrechas, necesitas compartir; sin embargo también tienes que poder confiar. Aunque sientas ganas de compartir tu historia personal con alguien, cerciórate de que puedes confiar en que esa persona te respete a ti y a la información que compartas con él.
  • -Cuando le cuentes a los demás que padeces TDAH, cuenta con que tienes que educarlos respecto a este trastorno, responder a sus preguntas y desmentir algunos prejuicios. Habla acerca de tu experiencia, sugiere fuentes de información como webs, libros o artículos, para que puedan recabar la información necesaria.
  • -Si estás trabajando y decides comentarle a tu compañía o compañeros que padeces TDAH, informales de cómo pueden ayudarte a manejar los síntomas. Por ejemplo, mandarte un e-mail con un listado de tareas a realizar, evitar distracciones innecesarias… En el caso de que necesites más ayuda, habla con el departamento de recursos humanos de la compañía.

Consejos para el entorno laboral

Los siguientes consejos pueden servirle de ayuda para organizar su trabajo, pero muchos son igualmente aplicables para tareas en casa o para planes en un entorno social.

Limitar las distracciones

  • -Utilizar auriculares y música relajante para omitir los sonidos de la oficina.
  • -Trabajar en un espacio ordenado donde las distracciones sean pocas.
  • Tener a mano todo lo necesario, para no distraerse al tener que encontrarlo.
  • Anotar las ideas en un cuaderno para no interrumpir la tarea que se esté realizando.
  • -Realizar una sola actividad/tarea al tiempo.
  • -No empezar una nueva actividad/tarea hasta que no se haya acabado la que se esté llevando a cabo.
  • -Establecer rutinas de trabajo.
  • -Anotar la tarea que se está realizando en un papel autoadhesivo cuando se interrumpa la tarea.

Gestión del tiempo

  • Dividir los proyectos grandes en pequeñas tareas y fijar el tiempo disponible para realizar cada una de ellas.
  • Auto-premiarse por conseguir alcanzar los objetivos de tiempo marcados.
  • Programar alarmas para avisarle del tiempo de finalización de cada tarea.
  • Programar avisos para recordar las reuniones a las que debe acudir.
  • Evitar establecer horarios sobrecargados al subestimar la duración de cada una de las tareas.
  • -En los gestores de correo es muy útil organizar las bandejas de entrada de la forma siguiente para fijar prioridades en las tareas: importante/ahora – importante/pronto – puede ser importante – ya realizado.
Día Mundial de Sensibilización sobre el TDAH 8

El Día Mundial de Sensibilización sobre el TDAH, que se celebra hoy, fue propuesto en 2012 por el profesor Russel Barkley a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Barkley es una de las autoridades mundiales en la materia y autor de numerosos trabajos al respecto.

Es también uno de los impulsores del TDAH en adultos, consciente de que al menos un 50% de los niños y adolescentes diagnosticados de TDAH lo seguirán siendo en la vida adulta, a pesar de la medicación y los tratamientos que reciban de niños.

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