El Día del Bombero Voluntario revive muchas historias de quienes han padecido el poder del fuego. Es el caso de María Belén Funes Lastra, que comparte con El Milenio una experiencia que cambió su vida.

Ser salvado de las llamas o socorrido en un accidente es algo que la mayoría de las víctimas no olvida y esto sucedió con María Belén Funes Lastra, vecina de Sierras Chicas y secretaria del Rotary Club. Su historia es algo particular, tenía seis años cuando el fuego la sorprendió y allí conoció la importancia del trabajo de los bomberos y gracias a los voluntarios puede contar su historia.

«Era el 6 de junio de 1967, ese día no había ido al colegio porque estaba enferma», comenzó relatando con precisión María Belén, que por aquellos días, siendo una niña pasaba la mayor parte del tiempo con su abuela en una casa en Barrio Jardín, sobre la calle Emilio Civit de la ciudad de Córdoba. Un desperfecto, de esos cotidianos y poco previsibles, la marcó para siempre, y al día de hoy, lo recuerda entre el miedo al fuego y la gratitud de haber sido rescatada.

«Era cerca del mediodía y a mi abuela la llevaban al comedor, por eso yo me había quedado jugando en mi cama con una muñeca que no podía parar de peinar. De repente, siento una explosión muy fuerte que hizo que la puerta de mi cuarto volara de donde estaba. Mi cuarto era como un pasillo ancho, de un lado estaba el baño, el comedor, y del otro, una especie de consultorio, donde había una vitrina con medicamentos de mi papá, que también servía de garaje».


María Belén Funes Lastra, vecina de Sierras Chicas y secretaria del Rotary Club.


En ese instante comenzó el incendio, al día de hoy María Belén desconoce las causas precisas de su origen, era una niña y estaba sola con su abuela. La explosión proveniente del garaje tumbó las estufas y las llamas se propagaron apoderándose de las alfombras, las cortinas, las mantas. En segundos el fuego toma el poder de la casa y del cuarto.

«Quedé atrapada entre el fuego, la cama y la ventana. En la parálisis de no saber qué hacer los minutos fueron eternos hasta que se rompió el vidrio de la ventana y apareció un hombre con un sombrero raro», indicó Belén a El Milenio, reconociendo que en aquel momento no sabía qué era un bombero.

«Me alzó y mientras me llevaba me dijo que no tenga miedo, que no iba a pasar nada porque estaba con él. Recuerdo sus ojos y que yo lo abrazaba. Me llevó hasta la calle, mientras veía que a mi abuela la sacaban por la otra puerta y la gente gritaba porque se quemaba la casa del Doctor Funes. Recuerdo el olor, no es un olor a leña es algo distinto, se quemaba todo, veía como los juguetes se prendían fuego. Luego me dejó en un lugar seguro, me dió un vaso de agua y se fue entre las bombas de agua y el humo», relató María Belén.

«Recuerdo el olor, no es un olor a leña es algo distinto, se quemaba todo, veía como los juguetes se prendían fuego».

Con el tiempo, la casa volvió a ser pintada y los recuerdos sobre el incendio parecieron quedar sepultados bajo el pincel. Sin embargo, todavía recuerda la cadena de sucesos y qué hubiera sido de ella sin la ayuda de los voluntarios. «El 6 de junio es una fecha importante para mí, mi familia me lo festejó como mi segundo nacimiento y es verdad, si no fuera por ese hombre yo no estaría contando esta historia».

Hoy en día María Belén forma parte de la Asociación de Bomberos de la ciudad de Villa Allende, donde colabora activamente por la importancia y necesidad de empoderar el rol del bombero en la sociedad, pero también por los recuerdos que la unen. «Es necesario destacar la importancia que tienen en nuestras vidas», sostiene en el marco del 2 de junio, día del bombero.

«El 6 de junio es una fecha importante para mí, mi familia me lo festejó como mi segundo nacimiento y es verdad, si no fuera por ese hombre yo no estaría contando esta historia».

Una gran ayuda



Vale resaltar que la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Villa Allende reinició sus actividades gracias a la colaboración de María Belén Funes Lastra, quién través del Rotary Club Sierras Chicas, entre otros importantes aportes solidarios de diferentes personas.

«Debemos sumar a la capacitación y profesionalización del cuerpo activo, del que estamos orgulloso, todo aquel material que nos es imprescindible para el desempeño de las distintas funciones y particularmente en incendios forestales», sostuvo el cuerpo de Bomberos de Villa Allende en un comunicado.

Datos para colaborar con los Bomberos de la ciudad de Villa Allende

«Como todos sabemos, el factor humano por sí solo no alcanza si no está apoyado en el equipamiento específico que nos respalde. Apelamos a la ayuda de todos, instituciones, particulares y en extensión a toda la comunidad para poder pertrecharse en los tiempos difíciles que nos tocan», informó el cuerpo de bomberos.


Contacto

  • -Cel: 3512251365 – Sr Juan Quargnenti – Presidente H.C.D.
  • -Cel: 3543629523 – Sr Claudio Coria – B.V. Sub Of. Principal – jefe C.A.
  • -Mail: bomberosvoluntvillaallende@yahoo.com