En el marco de un acto conmemorativo por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Islas Malvinas, ex combatientes visitaron el Instituto Educativo Nuevo Milenio para contar su historia. Un conmovedor encuentro sobre una herida que Argentina todavía no termina de cerrar.

En el marco de un acto conmemorativo por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Islas Malvinas, ex combatientes visitaron el Instituto Educativo Nuevo Milenio para contar su historia. Un conmovedor encuentro sobre una herida que Argentina todavía no termina de cerrar.

César Alanie, Oscar Sergio Martín y Daniel Astegiano hablaron de su experiencia como veteranos de la Guerra de Malvinas en una charla con los alumnos del Instituto Educativo Nuevo Milenio.

El 2 de abril de 1982, fuerzas militares argentinas desembarcaron en las Malvinas con el objetivo de recuperar las islas que se encontraban bajo dominio británico desde 1883. El conflicto duró 74 días y les costó la vida a 632 compatriotas.

La ilusión “triunfalista” que propagaban los medios de comunicación, la falta de protección estatal hacia los soldados, la ausencia de entrenamiento y recursos apropiados, el hambre, el frío y otras vicisitudes, rodean este trágico episodio de nuestra historia nacional.

Pese a que en 1994 se creó la Comisión Nacional de Ex Combatientes de Malvinas, aún queda mucho por hacer.  Los veteranos continúan luchando para no caer en el olvido, para mantener el relato vivo y poder contar su historia, que es la historia de todos los argentinos.

Por fortuna, una oportunidad de exponer su testimonio se les presentó el pasado 3 de abril, cuando ex combatientes visitaron el Instituto Educativo Nuevo Milenio de la localidad de Unquillo, en el marco de un acto conmemorativo por el 37° aniversario del conflicto bélico.

Allí César Alanie, Oscar Sergio Martín y Daniel Astegiano respondieron a preguntas elaboradas por los alumnos de la institución, convirtiendo este encuentro en una instancia de memoria y reflexión sobre lo que Malvinas nos dejó.

Llamado a la aventura

“Quizás muchos quieran preguntar ‘¿Qué pasó?’ ¿Y saben por qué? Porque también es parte de su historia, fuimos a defenderlos a ustedes y a sus padres” – Ex combatientes de la Guerra de Malvinas.

Dice el mitólogo Joseph Campbell que cuando la aventura lo llama, el héroe es invitado a un mundo especial que siempre le implica un riesgo personal. Y como en el universo literario, los combatientes recibieron “el llamado”.

César, Daniel y Oscar explicaron que la aventura se les presentó de distintas maneras. Dos de ellos representan el caso de quienes llegaron al enfrentamiento cuando habían finalizado la educación secundaria, con apenas 18 años y ganas de “defender a su patria”.

Pero también había otros jóvenes que ya se encontraban enrolados y desempeñaban distintas actividades al interior del ejército, la armada o la fuerza aérea, es decir, que estaban desarrollando una carrera militar en el momento en que recibieron la orden de participar en la guerra.

Luchando contra las sombras

En cuanto a la preparación, los ex combatientes explicaron que quienes hicieron el servicio militar en Comodoro Rivadavia eran formados para combatir con Chile (país con el que Argentina también se encontraba en conflicto desde 1978). Pero luego fueron trasladados a Buenos Aires porque allí “iba a haber un estallido social, una guerra civil”, según comentaron durante la charla.

El 2 de abril les comunicaron que las Islas Malvinas habían sido tomadas por el gobierno nacional. “Todos queríamos ir, todos queríamos ser parte de la historia”, resaltaron.

Otros habían llegado a la zona marítima el 1 de abril, pero no fue hasta el día siguiente que se les informó sobre la toma de las islas. “En realidad no entendíamos lo que pasaba. Como estábamos en el medio del océano, realmente nos encontró muy de sorpresa. Empezamos a preguntar que hacíamos ahí, por qué fueron tomadas”, señalaron.

Además, destacaron que por aquellos años era poco lo que se enseñaba sobre la situación geopolítica e histórica de las islas en la escuela. “Se decía ‘Las Malvinas son argentinas’, pero era lo único, no sabíamos otra cosa”, recordaron.

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Vivir en la caverna    

Entre las preguntas elaboradas, los alumnos del IENM consultaron acerca de lo que expresaban los medios de comunicación durante el conflicto. Tristemente célebre es el titular de la revista Gente del 6 de mayo de 1982, el cual decía que “estábamos ganando”.

Al respecto, los ex combatientes manifestaron que prácticamente no recibían información, aunque uno de ellos (que se desempeñaba como radioperador) recordó haber captado una vez la frecuencia de una radio chilena que decía precisamente lo contrario: que Argentina iba perdiendo.

De hecho, agregaron que se enteraron que “la cosa no venía bien” cuando retornaron al continente, luego del hundimiento del Crucero Belgrano. “Cuando tuvimos que rescatar a las personas y las llevamos a Ushuaia, recién ahí nos dimos cuenta de la situación”, manifestaron.

Volver con la frente marchita

En el Instituto Educativo Nuevo Milenio (Unquillo) ante cientos de alumnos y alumnas.

“Al volver nos prohibieron hablar de Malvinas, sobre lo que había pasado. Y por treinta años nos callamos. Recién después de todo ese tiempo empezamos a contarle a la gente, a los colegas. También nos enojamos con los maestros, con los profesores, porque tomaban los feriados como fin de semana y se olvidaban que era el día del veterano de guerra”, comentaron los ex combatientes al hablar de su retorno al país.

En este sentido, destacaron que que les “llenaba el corazón” tener la oportunidad de presentarse en el Instituto Educativo Nuevo Milenio y expresarse ante una audiencia que los escuchara con tanto respeto. “Que hoy, esta escuela, nos esté llamando para hablar de Malvinas, significa que está surgiendo algo nuevo. Se acabó el olvido”, declararon.

“Nos quedaríamos toda la tarde hablando de Malvinas, porque somos testimonios vivos. Quizás muchos quieran preguntar ‘¿Qué pasó?’ ¿Y saben por qué? Porque también es parte de su historia, fuimos a defenderlos a ustedes y a sus padres”, agregaron.

La guerra finalizó el 14 de junio de 1982. El retorno no fue tan feliz, no hubo celebración ni vitoreo sino más bien ocultamientos. “Lo más triste fue no poder demostrarle a la sociedad el orgullo que fue participar de la recuperación de las islas Malvinas”, relataron.

“El himno no fue hecho para nuestros veteranos, fue para próceres como el General San Martín, para Belgrano, pero nosotros también somos parte de esa historia. Por eso ‘o juremos con gloria morir’ era lo que hacíamos, los que estaban en el ejército en tierra y los que estábamos en el mar. Por eso nos costó mucho, y hasta el día de hoy nos cuesta mucho, superarlo”, concluyeron.