27 septiembre, 2022

El Milenio

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Hospital de Unquillo: mucha gente y pocos turnos

En el nosocomio se realizan colas desde las 4 de la mañana para conseguir una cita con los profesionales de las distintas áreas. Desde el Hospital señalan que el servicio está sobresaturado.

En el nosocomio se realizan colas desde las 4 de la mañana para conseguir una cita con los profesionales de las distintas áreas. Desde el Hospital señalan que el servicio está sobresaturado. En 2018, más de 113 mil personas se atendieron en el establecimiento.

En 2018, más de 113 mil personas se atendieron en el establecimiento.

Es de público conocimiento que en el Hospital Regional de Unquillo, Profesor José Miguel Urrutia, hay una gran demanda de turnos en diferentes áreas, necesidad creciente que muchas veces no es satisfecha. La atención comienza a darse a las siete de la mañana y concluye a las dos de la tarde, pero la gente realiza colas desde tempranas horas de la madrugada para poder conseguir una cita con un especialista.

«Hace unos días fui al hospital por una urgencia ginecológica y me atendieron dos horas después. Hay mucha demora y complicaciones para sacar turnos. Tenés que hace cola para una ecografía o para sacarte sangre y en horarios poco accesibles. Empiezan a dar turnos a las seis de la mañana y dan diez números nomás, o sea que tenés que estar ahí a las cinco», manifestó una indignada vecina de Unquillo a este periódico.

El hospital responde

Dr. Esteban Ruffin.

En conversación con El Milenio, el director del centro de salud, Dr. Esteban Ruffin, afirmó que “hay un hábito en la población de mal uso del recurso del hospital”.

Según estadísticas elaboradas recientemente por el propio Hospital Provincial de Unquillo, sólo durante el año pasado, 113.057 personas pasaron por el establecimiento. El 46,9% fueron habitantes de Unquillo, 10,3% de Río Ceballos y 10% de Villa Allende, más un porcentaje menor de vecinos de Mendiolaza y Salsipuedes.

Sin embargo, casi un 26% de los pacientes provinieron de localidades que no pertenecen al cordón serrano, principalmente de la ciudad de Córdoba. En este sentido, el Dr. Ruffin apuntó que el hospital atiende aproximadamente nueve mil pacientes por mes, de los cuales tres mil no provienen de Sierras Chicas. Dicha cifra hace referencia a los meses de noviembre, diciembre y parte de enero, siendo un promedio de la guardia y el turnero central.

Asimismo, el profesional resaltó que, según estas mismas estadísticas, el 35% de los pacientes son personas con obra social que también usan los recursos del hospital. “Por ahí las partes privadas no están conteniendo del todo a los pacientes, entonces todo lo absorbe el hospital”, apuntó en este sentido y añadió: “No es que no hay turnos o que hay pocos médicos, el problema es que hay una sobresaturación del sistema por una distribución anómala de gente o por un movimiento migratorio particular de personas para conseguir turnos”.

Soluciones que no llegan

Respecto a las largas esperas para sacar turnos, el director Ruffin señaló que están trabajando en posibles soluciones e informó que “se está planificando poner líneas telefónicas que tomen los turnos” y que “ya andan algunas, pero por una cuestión técnica de los teléfonos en la zona, las líneas no siempre funcionan”.

También apuntó que, en esta época, gran parte de los turnos solicitados son para certificados escolares, los cuales deberían expedirse en los establecimientos de atención primaria, es decir, hospitales municipales, dispensarios y centros periféricos.

“Para los certificados escolares no es obligatorio que un alumno tenga un electrocardiograma y un análisis de laboratorio, excepto que tenga alguna patología específica o de riesgo declarada en la ficha médica, seguido por su médico de cabecera, en cuyo caso sí se puede hacer un estudio de mayor complejidad”, comentó Ruffin y destacó la presión que significaría para el sistema hospitalario realizar ese tipo de estudios a toda la población estudiantil.

Sin embargo, la ficha médica unificada para todos los niveles educativos sí establece el pedido de electrocardiograma, además de control pediátrico, oftalmológico y odontológico, aunque no todos los establecimientos educativos exigen que sea completada en su totalidad.

De acuerdo a estadísticas expuestas por el Hospital Provincial de Unquillo, el 70% de los pacientes de la región pueden ser asistidos a través de los centros de atención primaria, mientras que sólo el 30% corresponde a casos que demandan una atención de segundo o tercer nivel de complejidad, como la que se brinda en los hospitales provinciales.

En esa línea, el Dr. Ruffin manifestó que “la medida es articular con los centros de salud más próximos, que Villa Allende atienda lo que más pueda, redirigir y reeducar sanitariamente a la población, prevenir y no esperar a caer enfermo”.

Al consultarle si se considera la posibilidad de contratar más personal, el director afirmó que “se ha pensado y de hecho se han traído especialidades nuevas”. “También hay que tener en cuenta el espacio físico, no hay dónde ponerlos, y traer médicos de primer nivel para hacer certificados sería un despropósito. Hoy tenemos 247 operativos y creo que la capacidad de resolución que logramos en promedio con esos recursos es buena. El problema es que la población va en aumento”, señaló el profesional.

Guardia

Por su parte, otro de los grandes reclamos de los usuarios del hospital es la atención por guardia, donde las quejas por las excesivas demoras y la falta de personal suficiente para atender las demandas, son frecuentes. Además, en caso de producirse derivaciones, el hospital cuenta con solo una ambulancia.

El director del centro de salud aseguró que “la guardia tiene una estructura que atiende en total 200 pacientes por día” y que “si faltan médicos, vienen otros de apoyo”. Sin embargo, algunos pacientes aseguran que los fines de semana solo se encuentra un doctor disponible por turno.

En este sentido, Ruffin expresó: “Puede ser que eventualmente uno de los doctores se enfermó o hubo alguna situación similar, en cuyo caso no se puede cubrir instantáneamente. Por lógica, no podemos contratar una persona ante una ausencia temporal y obviamente que, en esos casos, la atención se ralentiza”. Asimismo, el director reafirmó que han “dejado políticas claras de que el personal médico debe trabajar”.