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La historia sin fin

Un clásico que no por repetido se vuelve menos emocionante. Dos de los tres mejores de la historia chocan en Australia.


Rafael Nadal y Novak Djokovic vuelven a verse las caras este domingo por la final del Abierto de Australia.

Reconocimiento mutuo y valor. Dos leyendas que continúan, más vivas que nunca

Por Ignacio Parisi

Tal y como se estipulaba cuando fue sorteado el cuadro del primer Grand Slam del año, el choque entre Rafael Nadal y Novak Djokovic solo iba a poder gestarse en una eventual final.

Se trata, claro, del duelo que todo el mundo del tenis esperaba. El número uno contra el dos, que tantas veces se alternaron en el reinado y que arman junto con Roger Federer el tridente sagrado e indiscutible de los mejores tres tenistas jamás vistos.

Ya con el helvético fuera del camino en octavos de final ante el sorprendente Stefanos Tsitsipas, el cuadro perdió a su otra eterna figura. Sin embargo, esta final entre el español y el serbio no era fácil de vaticinar antes del comienzo del certamen.

¿Por qué? Fundamentalmente por las dudas que dejaba el andar de Nadal en los últimos cinco meses. Plagado de lesiones, el manacorí tuvo que abandonar en semifinales del US Open ante Juan Martín DelPotro por una lesión importante en su rodilla.

A partir de ahí se empezó a vislumbrar lo que parecía una vuelta al calvario de la inactividad por razones médicas para el gran Rafa. Antes de Australia, el ganador de 11 trofeos en Roland Garros, tuvo que desistir de su torneo de preparación ya que las molestias físicas lo mantenían en vilo.

Al arrancar el Grand Slam oceánico todo pareció queda en el olvido. Desde el primer encuentro hasta esta final, Rafael Nadal recuperó de manera contundente a su mejor versión.

Más aún, introdujo un nuevo cambio en su saque que lo vuelve todavía más letal para sus rivales. Hasta el momento solo acumula victorias fáciles ante rivales difíciles y parece contar con las armas para volver a ganar en el torneo grande más esquivo para su carrera.

En frente estará el rival de siempre (porque hablar solo de su rivalidad con Federer sería menospreciar el duelo ante Djokovic). El serbio mantiene el envión del segundo semestre del 2018 y su tenis luce casi tan poderoso como en aquel 2011 cuando emergió como número uno indiscutido.

La propuesta rondará en la táctica y la presición en la ejecución en los momentos clave. Un duelo mental de antología, ya que ambos tienen las armas suficientes como para desbaratar a las de su rival, pero solo Djokovic puede atribuirse la capacidad para entablar un duelo parejo e incluso derrotar a Nadal desde el fondo de cancha.

Novak parece tener el antídoto al juego del español y así lo demuestra siendo el único tenista con record favorable ante Nadal. 27 a 25 en el cara a cara, no solo reflejan la historia viva del tenis en una época de oro, sino el versus con más partidos de todos los tiempos.

El último enfrentamiento en la final de Australia fue en 2012. El resultado fue un duelo considerado entre los mejores tres del tenis, con cinco 5:53 horas del máximo nivel posible.

Aquella épica batalla quedó en manos de Novak Djokovic, y este domingo a partir de las 5 horas de Argentina tendrá lugar un choque que siempre vale la pena madrugar para disfrutar.

Pasaron ya 14 años desde que ellos arribaron a la cima y mientras el mundo cambia hay algo que permanece allí inmutable. Sí, el tenis no era lo que es antes de Rafa, Nole y Roger.

Periódico El Milenio y la página web www.elmilenio.info son un Proyecto Comunicativo Escolar de la FUNDACION JOSEFINA VALLI DE RISSO, que gira con el nombre de fantasía Instituto Educativo Nuevo Milenio e Instituto Milenio Villa Allende.

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