fbpx
Anuncios
espacio pago

El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

Eugenio Arrieta, de las sierras al desierto

DEPORTES/ RÍO CEBALLOS 


Desde Río Ceballos, Eugenio Arrieta ha logrado participar en las competencias de rally más importantes del mundo. Carreras nacionales hasta el Dakar, la meca del automovilismo. En conversación con El Milenio, el navegante hizo un recorrido sobre su trayectoria y los desafíos de su profesión.

“Siempre tengo presente mis obligaciones, los contratos, el hecho de que me están pagando para hacer lo mejor posible, y minimizar todos los errores”.

Eugenio “Pachu” Arrieta es navegante de rally. Para quienes desconocen este oficio vale hacer esta aclaración: un navegante, en este deporte, es el copiloto.

En este mundo automovilístico existe un dicho que dice así: “un copiloto no gana un rally, pero puede hacer que se pierda”, por lo que no es una labor para pasar por alto.

Arrieta es cordobés. Nació en Carlos Paz, pero a la tierna edad de 3 años se mudó con su familia a Río Ceballos.

Como un superhéroe, en la actualidad mantiene una doble vida: la de comerciante y copiloto. Profesiones que combina con el oficio de hombre de familia.

Eugenio es el primero en su familia en dedicarse al automovilismo. “A nadie de mi familia le gustan los autos, las carreras, ir a verme”, declara.

Reconoce su trayectoria como un trabajo en soledad pero, de igual manera, destaca que ha tenido mucho apoyo familiar.

Casualidades

“Nosotros los deportistas podríamos brindarle mucho a las Sierras Chicas, como personas que llevamos un nombre a nuestras sierras”.

Comenzó como navegante de Rally, como él mismo dice, “por casualidad”. Uno de sus amigos es corredor de motos, y fue éste quien lo invitó a ser copiloto de rally.

Fue así cómo, sin ninguna experiencia y con el solo deseo de divertirse, comenzó su aventura.

Esa carrera significó una de las más importantes de su vida, dice el navegante: “Me divertí muchísimo porque no tenía la presión de ser profesional o de cobrar”.

En esa primera experiencia, su piloto se alzó con el 2° puesto, lo que implicó una gran cantidad de festejos y muchísima alegría.

“Un año más tarde surgió una propuesta de un piloto cordobés para que lo navegara. Así empezó un poco mi trabajo”, narra Arrieta. Trabajo que desarrolla desde hace 21 años y que destaca que es lo que más le gusta y con lo que puede mantener a su familia.

En su larga trayectoria ha paso por distintos torneos y categorías, como competencias de rally, las dos categorías del Dakar (Diésel y Nafta) o en el Cross Country de Argentina y Paraguay. Además, navega distintos vehículos, como autos y camionetas.

En cuanto a las categorías, destaca haber corrido todas las del rally, “desde los autos más chiquitos hasta los más grandes, desde un 147 hasta el maxi rally”.

En cuanto al Dakar, compitió en las dos categorías que propone dicha competencia: Diésel y Nafta. También se desempeñó en Cross Country.

Técnica y compromiso

 “El piloto de Rally quiere ser campeón nacional, que es el primer escalón de todo deportista y después hacerlo internacionalmente. Para nosotros, el techo es correr el campeonato mundial de Rally o correr en Dakar”.

En cuanto a la técnica, Pachu destaca que la intuición juega un gran papel: “La visión de cómo hacés para anotar tu registro del camino y del piloto”.

Según explica, la mayoría de los navegantes (incluyéndose) utilizan anotaciones, donde establecen denominaciones de curvas y accidentes en el camino.

Además, reconoció no haber tenido la suerte de una capacitación previa, a la hora de ejercer su profesión.

“Fue por cuenta mía, de a poco, aprendiendo, preguntando y bueno, hoy por hoy ya hay cursos de navegantes, con mejores técnicas y está avanzando el tema”, destacó.

Para Eugenio su trabajo representa un gran compromiso. Cumplir objetivos, horarios y contratos son aspectos primordiales para él, sin olvidar el paseo y la diversión.

“Siempre tengo presente mis obligaciones, los contratos, el hecho de que me están pagando para hacer lo mejor posible, y minimizar todos los errores”, contó.

En estas competencias, como explica el navegante, la situación vincular es particular, ya que es el navegante quien toma la postura de dar órdenes, mientras que el piloto debe cooperar, por lo que es muy importante la buena comunión con el piloto.

Destaca que, después de correr por tantos años, la buena intuición y saber el lugar que ocupa en el equipo y en el vehículo, lo ha llevado a tener buenas relaciones.

Reconoce que las experiencias nunca son 100% perfectas, pero tampoco tienen que ser negativas porque permiten aprender.

“He tenido experiencias más duras, menos duras, pero siempre terminaron en buen puerto. Me hablo con todos los pilotos que navegué en mi vida”, relata Arrieta.

Sobre el poco reconocimiento que reciben los navegantes a la hora de los triunfos, Pachu expresa que no le aflige “quedar a las sombras”.

“Depende de la personalidad de cada uno. También podemos pensar que los mecánicos están a la sombra o el chofer del camión del equipo, pero todos tienen una labor importante”, declaró.

Pero al final de cuentas, como él mismo reconoce, cuando se gana el premio es para todo el equipo, pese a existir caras más visibles que otras.

“No hablo por todos los navegantes- cuenta- pero yo creo que el trabajo bien hecho es el verdadero premio y reconocimiento. Después de eso, otros te llaman y te vas dando cuenta que estás haciendo las cosas bien”.

Triunfar es una parte del premio, explica Eugenio, una parte muy difícil a la que todo miembro del equipo apunta.

“El piloto de Rally quiere ser campeón nacional, que es el primer escalón de todo deportista y después hacerlo internacionalmente.

Para nosotros, el techo es correr el campeonato mundial de Rally o correr en Dakar”, destaca.

La meca del automovilismo

“He tenido experiencias más duras, menos duras, pero siempre terminaron en buen puerto. Me hablo con todos los pilotos que navegué en mi vida”.

El Rally Dakar es una competencia anual de rally raid, es decir que se compite en dunas y estepas, mientras que en un rally tradicional los caminos se encuentran delineados.

Se realiza desde 1978, aunque originalmente era en Senegal (en la localidad de Dakar), desde 2009 el evento tiene un recorrido sudamericano, atravesando Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay y Perú.

Hace seis años, luego de adquirir experiencias en competencias como el Cross Country Argentina, un equipo cordobés, invitó a Eugenio a participar en el Rally Dakar, aunque como parte del grupo, no como navegante. Posteriormente realizó diversas actividades: “Tuve que pasar un poquito por todos los escalones, desde manejar el camión de asistencia, hacer logística, acompañar a los navegantes. Eso cimentó este presente, el de poder correr el Dakar”, relató.

Para este tipo de competencias, señala Pachu, se necesita una preparación especial: “Por lo general, quienes quieren tener un buen entrenamiento para el Dakar, va a las dunas de Fiambalá, o al Nihuil en Mendoza, un poco para copiar la suerte que vamos a correr en esa carrera”.

A esto, se le debe sumar una preparación física y mucha organización logística.

El recorrido del Dakar es una de los más complejos ya que, como dice el copiloto, “sabemos más o menos por los sectores que vamos a andar, pero no específicamente los lugares”.

Es que en esta competencia los lugares se mantienen en secreto hasta un día antes de cada etapa”. En este sentido, se diferencia de otros rallyes, porque en estos últimos se puede “estudiar más”.

Mapas, diagramas de viaje, reconocimiento de caminos, relevo de ruta por escrito, control del clima, son algunos de los aspectos tenidos en cuenta a la hora de establecer estrategias, vinculado siempre al tipo de campeonato y a las circunstancias en las que se encuentra el piloto.

Falta de interés

Finalmente, y desde un punto de vista personal, Eugenio reconoce que no hay apoyo ni deportivo ni económico desde las provincias o los municipios.

“Nosotros, los deportistas podríamos brindarle mucho a las Sierras Chicas, como personas que llevamos un nombre a nuestras sierras”, destacó.

En este sentido, explica que no surgen nuevos navegantes porque no hay ningún plan de trabajo de las secretarias de deportes con intenciones de apoyar y de que crezcan nuevos valores.

“Siento que muchos salimos a representar nuestros pueblitos y no se capitaliza esa suerte de ser nombrado en nuestro lugar, ni siquiera como una suerte de fomentar el turismo”, declaró.

Explica que, cuando compiten en el exterior participan unos quince corredores, todos cordobeses y ninguno fue nombrado o se capitalizó el hecho de que la provincia y las sierras son cuna de pilotos.

“Falta de interés total, cero plata. No es apoyo económico, es poder posicionar a Córdoba como una cuna de deportistas”, declaró Eugenio Arrieta.

Anuncios

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: